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Deportes HOCKEY

Reus Deportiu: La otra vida de Albert Casanovas

El jugador del Reus de hockey dirige, desde hace unos meses, la empresa familiar que creó e hizo grande su padre Jordi. Fue una de las causas por las que dejó la Liga portuguesa y volvió a casa

Marc Libiano Pijoan

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El jugador ha recibido al Diari en su oficina, situada en las mismas instalaciones de Indauto.

El jugador ha recibido al Diari en su oficina, situada en las mismas instalaciones de Indauto.

El jugador del Reus dirige el nuevo proyecto de expansión de la empresa.

El jugador del Reus dirige el nuevo proyecto de expansión de la empresa.

En Oliveira de Azemeis habían degustado el hockey riguroso de Albert Casanovas (Reus, 1985), uno de esos jugadores alejados del postureo y capaces de suturar a cualquier equipo con aspiraciones a los premios más prestigiosos. Casanovas es un entrenador vestido de corto. En la pista interpreta el juego y siempre se expresa en clave colectiva. Su cerebro anda preocupado por el bien común. Nunca piensa en satisfacer su ego.

Firmó por el Oliveirense en verano de 2014, pero la aventura en el extranjero pareció disponer de fecha de caducidad. Y eso que en Portugal caló hondo. No alzó títulos , pero rozó la Champions. Fue en aquella final polémica ante el Benfica, el monstruo luso. Han pasado pocos meses de aquel partido que sembró discordia y algunas sospechas.

Albert ya había decidido su regreso a casa mucho antes. Existía una razón de fondo incuestionable. Su padre, Jordi, había padecido problemas de salud y el defensor sufría desde la distancia. Aunque Jordi jamás le pidió tomar las riendas del negocio familiar, esa disyuntiva no podía quedar en el aire. Casanovas se armó de responsabilidad, hizo las maletas y se puso manos a la obra.

Licenciado en derecho, este reusense de raíz, aprende a marchas forzadas. Los problemas del día a día le provocan pequeños cursillos acelerados. Eso sí, siempre con los consejos de su padre, que sigue colaborando de forma directa. La empresa Indauto cuenta con una tradición de 40 años en la capital del Baix Camp. Albert dirige un negocio de prestigio, con 22 trabajadores fieles. «Algunos llevan 30 años aquí y les mantengo mucho aprecio porque a mí me han visto crecer. Me arropo mucho en ellos. Tengo suerte en este sentido», indica el rojinegro, que también ha necesitado adaptarse a una nueva vida.

La dedicación exclusiva al deporte ha quedado atrás. Compaginar responsabilidad laboral máxima y la exigencia física de la élite del hockey le obligan a cuidarse al dedillo, a gestionar mejor los esfuerzos físicos. Además, Casanovas también ejerce como padre de Daniella, la hija que comparte junto a Laia, su pareja. Así que la jornada arranca a las 7.00 de la mañana y se alarga hasta el infinito. El cambio tan radical le ha supuesto alguna pregunta comprometida. Como plantearse dejar el hockey. «La realidad de la empresa te absorbe mucho, pero el hockey es mi vida y estoy contento de cómo estoy manejando la situación. Es verdad que alguna vez me lo he preguntado, pero firmé un contrato con el Reus y quiero cumplirlo», reflexiona el defensa, que disfruta de una nueva etapa en el templo del hockey mundial, con la rojinegra que le vio crecer y madurar. Hoy atraviesa, probablemente, la etapa de plenitud como claro exponente de la pasaralea Cibeles del hockey europeo. Como jugador franquicia de ese nuevo proyecto ambicioso que ha diseñado el club de la Calle Gaudí, precisamente el barrio en el que se educó Albert.

En marcha la expansión

El aterrizaje en la empresa del hockista no se ha traducido en pura rutina. Albert liderará la expansión del negocio durante los próximos meses. Las obras de mejora y ampliación implicarán a una reforma importante de la tienda y de las oficinas, además de aumento de espacio para el almacén. Todo ese trabajo se convertirá en realidad gracias a la compra de varias naves adyacentes situadas en el Polígon Mas Ferrer de Reus. La ambición de la propuesta va en la personalidad de este chico que, a nivel deportivo, ya ha conquistado objetivos y sueños de infancia.

La nueva vida de Albert Casanovas no olvida, eso sí, que los fines de semana existe esa necesidad de cumplir los deseos de los hinchas, esos fieles que no han dejado de creer en el embrujo del stick. Para ello, el rojinegro añora y anhela el regreso de su Reus a la pelea por los títulos.

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