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'Rochazo' de líder (Sant Andreu 0 - 1 Nàstic)

Un gol del centrocampista cacereño del Nàstic dio los tres puntos al conjunto grana en Sant Andreu y le permitió encadenar su cuarta victoria consecutiva, que le mantiene en el primer puesto de la clasificación una semana más
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Rocha celebra su gol junto a Marcos y Lago, y la desesperación de un jugador cuatribarrado. Foto: Gimnasticdetarragona.cat

Rocha celebra su gol junto a Marcos y Lago, y la desesperación de un jugador cuatribarrado. Foto: Gimnasticdetarragona.cat

Marcó Rocha. Ganó el Nàstic. La ecuación viene repitiéndose hasta cinco veces esta temporada. L’Hospitalet, Valencia, Alcoyano, Atlético Baleares y este domingo Sant Andreu. Cinco victorias solventadas gracias a un gol del cacereño. A uno de sus ya temidos ‘Rochazos’.

El centrocampista compartió protagonismo en el Narcís Sala con Reina. Si vital fue el gol del extremeño, igual de crucial resultó la actuación del portero andaluz que con dos intervenciones de mérito, una en la primera parte y otra en el tiempo de descuento, certificó la cuarta victoria consecutiva del Nàstic. Tres puntos que permiten al conjunto grana seguir liderando la clasificación en la jornada que abre la segunda vuelta del campeonato.

Los de Vicente Moreno están en ese punto de madurez que tienen respuestas para todos los problemas que puedan surgir en el campo. Porque los previenen. Entienden la categoría. Ya no se dejan engañar. Sino que son ellos los que llevan al rival a donde quieren. Se sienten cómodos en cualquier escenario. Si hay que jugar se juega, si hay que ceder el balón se entrega y si hay que apretarse para defender el botín cierran filas en torno a Reina.

Este domingo tocó controlar desde la resistencia. Mantener la concentración durante los 90 minutos para evitar conceder ni un centímetro y acabar aburriendo a los jugadores del Sant Andreu. Hubo que sufrir, porque siempre que se opta por aguantar los envites del contrario, cabe la posibilidad que un error lo eche todo a perder. Pero, el Nàstic mostró seguridad. Y solo la desesperación final, cuando más peligroso se vuelve cualquier equipo, puso en peligro la victoria.

Fue un partido incómodo para los delanteros. Tuvieron que trabajar de valiente en labores defensivas. Sobre todo Luismi y Lago Júnior, única novedad respecto al partido contra el Villareal B, que se desfondaron en las ayudas a los laterales.

Porque su papel quedó solventado cuando Rocha sacó un disparo fuerte desde el balcón del área para adelantar al Nàstic. Morales no calculó bien a la hora de lanzarse y el balón le botó justo enfrente y acabó en fondo de la red. No había pasado nada en el partido. Apenas una incursión de Gerard, de ésas tan suyas en las que se va de todos, que acabó con un centro rechazado por Manu Viale.

Los jugadores granas sabían de la importancia de adelantarse en el marcador. Los últimos enfrentamientos entre barceloneses y tarraconenses se han decantado por la mínima, por lo que sabían que el equipo que lograra abrir el partido tenía mucho ganado. Tras el gol el Nàstic se puso a gestionar el encuentro y a impedir cualquier acercamiento a su portería. La única vez que los locales lograron llegar a Reina, en un mano a mano con Bruno, el portero se lució con una mano salvadora.

Los hombres de Rubén García vieron que la única manera de hacer daño era la estrategia. Lo probaron con lanzamiento de Bruno, que los locales reclamaron penalti por manos, y en un remate de Lucas Viale que acabó en la red, pero que el árbitro anuló correctamente por fuera de juego. Lo que no vio fue la agresión de Manu Viale a Manolo poco antes de finalizar el primer tiempo.

En la segunda mitad el Nàstic reforzó aún más su planteamiento defensivo. Pudo gestionar mejor el control del balón, porque lo entregaban fácilmente, pero la cuestión era acabar el undécimo partido de liga con la portería a cero.

Nuha, autor del gol que dejó al Nàstic sin ascenso la pasada temporada en Llagostera, trató de poner nerviosos a la zaga grana que no se andó con tonterías. Todo lo que llegaba al área salía despejado. Aún pudo sentenciar el partido el conjunto grana en una triple ocasión. Pero ni Rocha, ni Marcos ni Cristóbal acertaron en el remate. El susto final lo protagonizó Puerto. El mismo que marcó en el Nou Estadi en el partido inaugural esta temporada. Remató de cabeza desde el punto de penalti un balón con muy mala pinta. Pero Reina voló. Sacó las uñas para evitar el empate y dejar al Nàstic en lo más alto de la tabla por segunda semana consecutiva.

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