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Saja, de compañero a rival en dos meses

El portero argentino Sebastián 'Chino' Saja comenzó la temporada con el Nàstic. Este domingo se medirá al conjunto grana defendiendo la portería del Real Zaragoza

Jaume Aparicio López

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Sebastián Saja preparándose para el duelo del domingo a las 20.00 h ante el Nàstic. Foto: heraldo de aragón

Sebastián Saja preparándose para el duelo del domingo a las 20.00 h ante el Nàstic. Foto: heraldo de aragón

Sebastián ‘Chino’ Saja (Brandsen, Argentina, 37 años) dejó el Nàstic el 21 de diciembre de 2016. Lo hizo sin rencor. Con elegancia. Sin reproches. La relación fue sincera desde el primer día, cuando Emilio Viqueira habló con él para convencerle de que hiciera las maletas y cruzara el Atlántico lo más rápido posible. Le querían para jugar el primer partido de liga, seis días después.

«Sabía que mi fichaje se debía a una urgencia por la mala fortuna de la lesión de Manolo Reina y que ante su vuelta iba a perder el lugar», admite el arquero argentino con naturalidad. Así fue.

La recuperación del malagueño hizo que el ‘Chino’ volviera a cargar con la maleta. Iba más llena. Se llevaba la satisfacción de haber cumplido con su trabajo y «un lindo recuerdo de mi estancia allí». En ella también guardaba todo el cariño de la afición, de sus compañeros y los directivos del club a los que agradece la «buena fe y honestidad» con que le trataron siempre. Especialmente «Emilio que se portó de maravilla conmigo».

Mejores resultados

Solo le faltó que las cosas hubieran salido algo mejor. «No merecíamos estar abajo. En ese primer semestre el equipo hizo muchas cosas bien, tanto como para haber ganado más puntos».

Saja volvió a Argentina, junto a su familia, pero no se olvidó del Nàstic. Seguía pendiente del equipo, de los resultados y «haciendo fuerza para que salieran de la zona baja».

Desde allí se enteró de la marcha de Moreno. Le sorprendió. Confiaba en el técnico valenciano. «No tenía dudas de que Vicente podía sacar el equipo hacia adelante. Me dio pena porque creo que tiene mucha capacidad», comenta el ‘Chino’.

Para entonces su futuro empezaba a teñirse de ‘blanquillo’. De nuevo con prisas. La urgencia del Real Zaragoza por encontrar un arquero de garantías le llevó a otro viaje exprés hasta España. Ni Irureta ni Ratón convencían a Raül Agné, técnico del equipo aragonés. El de Mequinenza requería experiencia y en el mercado invernal fue a parar a Saja.

La recomendación de su amigo Diego (Milito) fue suficiente para que el ‘Chino’ aceptara la propuesta zaragocista. «En cuanto se lo comenté me dijo: ‘No dejes pasar la oportunidad’. Y la verdad es que es un club muy identificado con los argentinos y donde me siento muy a gusto», dice. «Tanto como en Tarragona», especifica. Que quede claro.

Y eso que apenas pudo entablar amistades profundas. Para eso se necesita más tiempo y experiencias que no llegó a vivir en Tarragona. Le queda, eso sí, «una buena relación con todos los jugadores de la plantilla».

Podrá saludarles este domingo. Dos meses y cinco días después de despedirse de ellos, Saja se convertirá en el principal obstáculo grana para eludir de las posiciones de descenso a Segunda B.

Un destino inesperado

«El destino es increíble», exclama el guardameta argentino cuando se le pregunta por su próximo duelo ante sus excompañeros. Sabía, por fechas, que le tocaría medirse pronto al Nàstic, pero no lo que esperaba que ese encuentro fuera su primer partido en La Romareda.

En su larga carrera deportiva el guardameta de Brandsen, mito de Racing Club, ha vivido muchos partidos ante exequipos. Lo asume con naturalidad. Como casi todo lo que hace. Aunque es evidente que en el aspecto emocional «siempre es especial medirse a tus excompañeros. No es un encuentro como cualquier otro». Esa particularidad quedará olvidada cuando el árbitro pite el inicio del juego. Entonces su única meta será dejar su portería a cero.

Si la llegada a Zaragoza fue igual de fugaz que en Tarragona, su debut fue más digerido. No jugó hasta el pasado fin de semana en Alcorcón. Para entonces ya se había ajustado a la disciplina táctica y al club. «En Tarragona fue más difícil. Llegar y jugar en menos de una semana».

La inactividad de dos meses sin participar no le pasó factura. «Me sentí bien. Me desenvolví con soltura. Una pena no acabar con el arco a cero».

Ya le ha tocado analizar al Nàstic. Un equipo cambiado respecto al que dejó en diciembre. «Se ve un bloque que defiende con más gente, ya que ha cambiado su modelo táctico y eso hace que las posibilidades de encajar goles sean menores».

Para Saja, encajar menos era uno de los aspectos a mejorar del equipo en los seis meses que pasó de grana, puesto que «la portería a cero siempre da puntos».

La llegada de nuevos fichajes al Nàstic cree que ha traído un aire fresco. Especialmente Achille Emaná, «cuya aportación es muy importante». Advierte que «lo está haciendo muy bien en estos últimos partidos. De hecho, de siete solo ha perdido uno, en casa del Levante».

Respecto al partido del domingo espera un Nàstic resguardado, agrupado en defensa que saldrá a la contra con velocidad. El protagonismo le toca a los suyos. «Jugamos en casa, por lo que sobre el papel tendremos más obligación de salir a buscar el partido».

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