Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

¡Seguimos en Segunda! (Nàstic 2-Rayo 0)

El equipio grana derrota por 2-0 al Rayo Vallecano y seguirá un año más en la categoría de plata (Liga123) del fútbol español

Jaume Aparicio

Whatsapp

Tarragona es de Segunda. Un año más, el Nàstic logra salvar la categoría en el último de los suspiros. No hubo tanto sufrimiento como el curso pasado ni tanta épica. No hizo falta ni un Manolo Reina que detuviese un penalti ni un gol dramático de Barreiro. El gallego marcó pero lo hizo en la primera mitad y después de que Alvaro ya hubiera abierto el marcador. El Rayo se le vio cansado. De la misma manera que al Huesca los días de fiesta, celebrando el ascenso, le pasaron factura.

Se cierra una temporada complicada. Difícil a nivel deportivo y extradeportivo. Un año que comenzó con la máxima ilusión en una plantilla mejorada, pero que acabó con tres entrenadores cesados (Carreras, Rodri y Nano Rivas) y un deterioro definitivo de la relación Nàstic-Promoesport. Un final de etapa, próspera, que se ha podido clausurar con la salvación. 

La tarde de transistores (sustituidos por los tweets) auguraba muchos movimientos. La salvación se jugaba en seis campos y enseguida comenzaron a llegar noticias. Las primeras de Soria. El Numancia se adelantaba en el marcador ante la Cultural. Un gol que daba tranquilidad. Incluso servía la derrota. El Córdoba y el Alcorcón también hacían los deberes ante Sporting y Reus. 

Pero como dijo Gordillo en la previa el Nàstic iba a lo suyo. Con el mismo once que en Huesca, pero con distinta formación -Tejera se metió en la banda derecha- el cuadro tarraconense fue a por faena. Ni se le pasaba por la cabeza vivir un final de partido como el del curso pasado ante el UCAM. Un detalle por parte de la plantilla de cara al corazón de los hinchas granas.

Álvaro Vázquez llegó a Tarragona para marcar goles importantes. Era el mejor delantero del mercado de invierno y una inversión segura. Sus primeros partidos fueron en esa línea, pero entre lesión y sanción se diluyó su participación. Le dolía más a él que a nadie. Estaba implicado como el que más. Involucrado en un equipo que, quizás, no hubiera dicho nunca fuera a vestir su camiseta. Pero el Nàstic se lo ganó y Álvaro estaba con ganas de ayudar y contribuir a la permanencia. Su manera particular de agradecer al club su interés. 

Los meses en el Espanyol sin jugar y las semanas alejado de los terrenos de juego le permitió hacer reserva de goles. Tenía de sobras para regalar a la afición el gol más importante. El que daba la salvación. 

El 1-0 sacudió miedos y mandó el mensaje más claro posible: el año que viene seguiremos en Segunda.

El ariete cedido por el RCD Espanyol cabeceó el centro preciso de Kakabadze de la mejor forma posible. Un toque sutil para mandar el balón al palo largo del portero. El tanto desató la euforia en el Nou Estadi. Conectó aún más con el equipo y animó hasta que llegó el segundo. Otra vez Kakabadze colgó una pelota templada al corazón del área que Barreiro elevó a belleza futbolística. Alzó su 1,90 m para empalar el cuero de chilena. Mario, el meta rayista ni se lo esperó. El ídolo de UCAM volvía a mojar en la última jornada.

El Rayo no estuvo quieto. Bebé amenazó con su pierna derecha desde la frontal que Dimitrievski detuvo en dos tiempos. Las noticias del resto de partidos cada vez importaban menos. 

El descanso fue plácido. Todo estaba bajo control. Igual comenzó la segunda mitad. El Nàstic se plantaba en campo rival en busca del tercero. Lo tuvo Kakabadze. Soltó un latigazo cruzado desde el vértice del área que se desvió de su objetivo por centímetros. 

También Matilla rozó el gol. Su disparo lejano se encontró la punta de los dedos del arquero. 

El conjunto tarraconense no se conformaba con el 2-0. Quería más. Acabar el curso por todo lo alto. 

Tejera quiso marcar el gol de despedida. Su marcha, finaliza contrato, es casi segura y tenía ganas de abandonar la que ha sido su casa estos tres años por la puerta grande. Su partido fue magnífico. Demostrando su genialidad cuando está con ganas. Se lució con una jugada personal que mereció el buscado gol. Ese tercero se resistió. Ni Uche, que se plantó mano a mano contra el portero, pudo realizarlo.

Mientras, a muchos kilómetros de distancia la Cultural, ese equipo que hace tres semanas se fue al descanso con 0-2 en el marcador del Nou Estadi, concluía su historia en Segunda.