Sergio García, el estreno en la Pobla de un campeón de Europa

Fútbol. Fue integrante de la selección española campeona de la Eurocopa de 2008, debutó con la Montañesa frente a la Pobla en Tercera División

Juanfran Moreno

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Foto: Alfredo González

Foto: Alfredo González

El tiempo es el mejor juez que existe en la vida y en el fútbol. A los jugadores los suele colocar en un sitio u otro tarde o temprano. Con el paso de los años todo se ve con más claridad y eso pasará dentro de unos años con Sergio García de la Fuente (Barcelona, 1983). El veterano futbolista, ahora en la Montañesa, será algún día valorado como merece. Todavía no se ha retirado, pero ya se puede afirmar sin tapujos que se trata de uno de los mejores atacantes que el fútbol español ha regalado en las últimas décadas. Un talento descomunal que ha marcado diferencias allá donde ha ido. 

En su vitrina reposa un trofeo inolvidable para todos como fue la Eurocopa de 2008. El barcelonense fue miembro de aquella plantilla que inició un camino dorada para la selección. De hecho, tuvo una participación activa, ya que jugó ante Grecia en fase de 90 grupos el partido al completo y le regaló una asistencia a Dani Güiza. García solo estuvo presente en el primero de los éxitos, pero aquel logro siempre permanecerá en su recuerdo y en el de todos. 

Era un domingo normal y corriente en la Pobla de Mafumet, si se le puede decir así a unos nuevos tiempos en los que el coronavirus está presente limitando la movilidad durante los fines de semana. Pese a ello, el municipio poblense amaneció soleado y poco a poco concentró su vidilla en el Municipal de la Pobla. Era un día elegido para llenar el estadio ante la visita de un jugador histórico, pero las restricciones de aforo provocaron que solo unos pocos privilegiados pudieran ser testigos de los primeros minutos de Sergio García en Tercera División.

En la grada la presencia de público se limitaba a miembros de los dos equipos, a representantes de instituciones oficiales y a la prensa. Pocos, no más de 50 copaban las gradas del Municipal. En uno de sus asientos se sentaba otro futbolista con un gran historial como Joan Verdú. Otro fichaje de renombre de la Montañesa que no podía debutar por problemas burocráticos, pero que vivió con intensidad el partido desde la grada con miembros del cuerpo técnico del conjunto de Nou Barris.

Al repartir las hojas con las alineaciones se confirmaba que Sergio García debutaba como titular. Luciría el ‘9’ y la Montañesa presentaba en sociedad a su fichaje estrella y con casi total seguridad el de toda la categoría. Un delantero diferencial en la élite que elegía un club humilde de Barcelona para pegar sus últimas patadas al balón.
37 años era la edad que acreditaba el bueno de Sergio García. El que hace ya unos cuantos años fuera el máximo goleador de la cantera del Barça con 969 goles, cifra solo superada por Bojan Krkic, se medía a un equipo como la Pobla plagado de talento y juventud. Muchos de sus rivales podían ser hasta sus hijos. 

El delantero internacional con España no tardó muchos minutos en ofrecer recursos solo a su altura. No hacía falta mirar la espalda de su zamarra para saber que era él quien tenía el cuero. Controles perfectos, tren inferior diferencial, liderazgo sobre el verde, una diestra que se hartó de regalar caramelos a través de los libres directos… 

En definitiva, Sergio García demostró que la clase y la técnica son dos virtudes que no se pierden nunca. Son el reflejo de un pasado glorioso. Los centrales de la Pobla comprobaron que aquel menudo jugador estaba hecho de otra pasta y sufrieron en ocasiones para contenerlo.
García actuó por detrás del punta con total libertad. Se le notó la falta de ritmo, aunque su partido no se puede calificar ni mucho menos como malo. Salió vencedor en varios cuerpeos y sobre todo fue diferencial a balón parado. Sus centros laterales provocaron pánico en la Pobla, pero por suerte sus compañeros no estuvieron acertados.

Finalmente, el delantero catalán se marchaba sustituido en el minuto 65 de la segunda mitad. Unas molestias le obligaban a marcharse y a vivir el intento estéril de su equipo de remontar un partido que perdieron en cinco minutos. 
Sergio García no pudo debutar con victoria, pero la Pobla siempre podrá presumir que un campeón de la Eurocopa con España debutó en Tercera División en su feudo. Otra historia más que regala una categoría modesta, pero atractiva como es la Tercera División. 

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