Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Deportes FÚTBOL

"Soy el primero en coger la pala para quitar la nieve del campo"

Entrevista a Kiko Ramírez, entrenador tarraconense del Wisla de Cracovia

Jaume Aparicio López

Whatsapp
El técnico tarraconense del Wiska de Cracovia ha estado de visita en su ciudad estos días. Foto: Alba Mariné

El técnico tarraconense del Wiska de Cracovia ha estado de visita en su ciudad estos días. Foto: Alba Mariné

Kiko Ramírez (Tarragona, 1970) es entrenador del Wisla de Cracovia de la primera división polaca, después de pasar por los banquillos de la Pobla de Mafumet, Nàstic, L’Hospitalet y Castellón. Ha aprovechado su última visita a Tarragona para hablarnos sobre su aventura en Polonia. Un nuevo equipo, en una cultura por descubrir.

- Cumple cuatro meses en Cracovia (Polonia). ¿Cómo le van las cosas?

- Muy contento, han sido cuatro meses muy intensos. Empecé con el crudo invierno y en un entorno al que no estaba acostumbrado. Entrenar con frío, nieve y hielo y con la necesidad de construir un equipo en tres semanas y hacerlo competitivo.

- El campo estaba nevado. ¿Cómo entrenaban?

- Me dijeron que en el parón de invierno lo que se hacía era correr por el bosque. Para mí era inviable construir un vestuario o una idea de juego corriendo durante dos semanas. Mi decisión fue introducir el balón. Les dije: «Se corre con pelota y se trabaja físicamente con pelota».

-El campo seguía nevado.

- Había un palmo de nieve en el césped. Los primeros días era blanda, pero luego se convirtió en hielo. Cogí una pala y nos pusimos limpiar zonas para poder realizar los ejercicios. A 12 o 13 grados bajo cero veías a empleados y el cuerpo técnico rascando para quitar el hielo de una parte del terreno de juego.

- ¿Los empleados del Wisla le mirarían raro?

No te creas. El entrenador es lo máximo. Es su jefe y lo que haga él lo tienen que hacer los demás. Fui el primero en coger la pala y el resto de trabajadores ya vinieron después. Mientras todos los equipos polacos corrían, el Wisla tocaba balón.

- ¿Chocaría esta metodología entre los jugadores?

- Sí, pero están encantados. Ven algo diferente. Maczynski, jugador internacional del equipo y con mucho peso en el vestuario, dijo en una entrevista al Canal + de Polonia que nunca había trabajado con balón de esta manera y que lo que más le había sorprendido era que en los últimos 20 minutos, cuando el equipo peor lo pasaba en los partidos antes de mi llegada, mantenía el ritmo y era superior al rival.

- Los resultados le acompañan, cuatro triunfos y dos derrotas.

- Me gusta que mis equipos sean incómodos. Que el entrenador rival diga que ha sido duro jugar contra ti, porque todo el mundo está en su sitio, bien colocado. El trabajo en equipo es fundamental. Les he dejado una frase en español para que la aprendan de memoria: ‘Todos juntos y a la vez’.

- ¿Cómo resuelve el asunto de la comunicación?

- Aunque tengo un intérprete, he desarrollado un instinto para comunicarme con los futbolistas a base de gestos. Tengo un jugador Pawel Brozek que ha jugado en el Recreativo y entiende el castellano. Hay eslovenos y croatas que tienen facilidad para los idiomas. Les explicamos el ejercicio en la sala de reunión y cuando lo tienen claro salimos al campo a realizarlo. Acabamos y de nuevo a la sala para explicar el siguiente ejercicio porque no podemos estar quietos a -12º. De hecho a partir de -17º se para el entreno y los partidos por cuestiones físicas. Hemos estado ahí, ahí. En el límite.

- Sin quejarse.

- Es que tienen una mentalidad muy trabajadora. Lo único que quieren es un horario. Pero una vez lo tienen claro van a muerte. Nadie se escaquea. Tienes que ver al scouting ocho horas sentado en la silla sin moverse, que tengo que ir yo a decirle que se venga a comer para despejarse.

- ¿Cómo es ser entrenador de uno de los grandes del país?

-No ha sido todo fácil. Para ellos, que venga un entrenador de la Segunda B española, bueno, el último año estuve en Tercera con el Castellón, lo que ellos dicen de la cuarta liga, y se codee con el Legia, el Lech Poznan les resultó chocante. Sembró dudas. Pero poco a poco he ido ganando adeptos y ya soy uno más.

-¿Y el trato con el resto de técnicos?

-Excelente. Hablo continuamente con el seleccionador polaco. También tengo buena relación con los árbitros, como el que pitó el partido de ida de los octavos de la Champions League entre el PSG y el Barça. Me saludan con un «Buenas días» y otras frases en español.

-Debutó contra Korona de Palanca. También están Joan Àngel Roman y Gerard Badia. Mucho tarraconense. ¿Qué tiene la Ekstraklasa?

-Tiene una cosa importante: el ambiente. Jugamos en el estadio del Legia delante de 35.000 espectadores cantando. Luego los campos, herencia de la Euro de Polonia, son espectaculares. El primer día ver a todo el campo cantando el himno del Wisla se te ponía la piel de gallina.

-Dicen que el Legia tiene la afición más temible de Europa.

-Me lo habían pintado peligroso. Que saliéramos del hotel de Varsovia con policía. Los ultras son pocos, pero hacen mucho ruido. Encendieron 60 o 70 bengalas que retrasó el inicio del partido 20 minutos por el humo. Me sorprendió que las áreas de servicio cercanas al estadio estuvieran cerradas porque sino los radicales las destrozaban. Pero empezado el duelo nos trataron muy bien. Teníamos 3.000 seguidores y no hubo ningún problema.

-¿Cuál es el objetivo del Wisla?

-Ahora no pienso en el título sino en entrar entre los ochos primeros, en el play-off, para pelear por él y luego intentar quedar entre los cuatro primeros para poder jugar la previa de la UEFA Europa League o entre los dos para la Champions. Si suena la flauta y conseguimos el título pues bendito sea.

- ¿Cómo acaba en Polonia?

- A mi me llama Manuel Junco, vicepresidente del Wisla, asturiano afincado en Polonia, porque el equipo se había quedado sin entrenador y buscaba un técnico español. Le habían hablado muy bien de mí y mi metodología, el orden de mis equipos. Y eso es lo que buscaba porque en la liga polaca los equipos son muy desordenados. Manuel lo tenía todo pensado, me puso a Gonçalo un portugués de mujer polaca para ayudarme y hace poco me enteré que Jordi Jodar quería salir del Kitchee de Hong Kong y me lo traje.

- ¿Cómo lleva lo de la familia?

-Es la peor parte, claro. Aprovecho los días libres para venir. Con miramientos de que se puedan quedar dos años, que son los que tengo de contrato, conmigo.

- ¿Cómo es la vida en Polonia?

- En invierno se hace dentro de casa. Ahora con la primavera se abre una ciudad espectacular. Monumental.

- ¿Nos haría una ruta rápida?

- La parte antigua de la ciudad es preciosa. Hay que visitar la zona donde estaba el ghetto de los judíos en la época de la invasión nazi y Auschwitz. Es obligado visitar el campo de concentración, para saber lo que sufrió la población. Unas minas de sal increíble. Las iglesias son importantes en una sociedad muy religiosa. Tienen la plaza más grande de Europa en donde se reúne mucho español de Erasmus. Lo recomiendo.

Temas

  • DEPORTES

Comentarios

Lea También