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Acuerdo intramunicipal para permitir partidos y con público

La amenaza de las Federaciones de expulsar a los equipos hacen que los Ayuntamientos de Tarragona, Reus, Cambrils, Salou y l'Ametlla de Mar trasladen la decisión de jugar a los clubes

Jaume Aparicio

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Imagen del partido del CBT ante el Sants en el Pavelló del Serrallo. . FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen del partido del CBT ante el Sants en el Pavelló del Serrallo. . FOTO: ALBA MARINÉ

Los Ayuntamientos de Tarragona, Reus, Cambrils, Salou y l'Ametlla de Mar aceptan que haya partidos de competición base y amateur en sus instalaciones aunque con restricciones. No hará falta que las personas que intervengan (jugadores, entrenadores, árbitros, directivos, etc) superen pruebas PCR o serológicas, siempre y cuando sean grupos estables de competición. Además, se abre la puerta a permitir una aforo del 30%, tal y como marcan los distintos protocolos de las federaciones deportivas. Todo dependerá del nivel de riesgo que establezca cada ayuntamiento.

Si la situación es de riesgo alto únicamente se podrán jugar partidos de competición a puerta cerrada. Si la pandemia evoluciona satisfactoriamente y el riesgo es moderado se permitirá el acceso de un número limitado de invitados. Una cifra que va desde los 35 en pabellón cerrado, hasta los 50 en fútbol 11 en campos al aire libre, con la condición de que en ningún momento se pueda superar la capacidad del 30% del aforo en la instalación.

En la fase de riesgo más bajo, se podrá abrir un aforo de hasta el 30% de la instalación que en el caso de los grandes clubes de la demarcación supone una

La decisión tomada de manera unánime por los distintos consistorios responde única y exclusivamente a la amenaza de las Federaciones deportivas de expulsar a los equipos que no compitan. Eso supondría pérdidas de categoría y pasos hacia atrás para muchos clubes. Ante este escenario que ha creado nerviosismo en no pocas entidades deportivas ha hecho que los ayuntamientos cedan en su posicionamiento, firme en el caso de Tarragona, de no permitir la disputa de partidos en sus instalaciones deportivas. Eso sí, la decisión de si competir o no quedará en manos de los propios clubes usuarios de las instalaciones municipales. Algunos, como el Tarragona Handbol ya había tomado la decisión de no hacerlo, una postura que desde los ayuntamientos se aplaude por lo que consideran una gran responsabilidad con la salud de sus jugadores.

En el acuerdo firmado, los cinco municipios tarraconenses se muestran muy críticos con el papel que han tomado las federaciones y los Consells Esportius en esta situación de pandemia. Les acusan de tener «una actitud irresponsable» en sus prisas por retomar la competición, que puede «someter a nuestra sociedad a un nivel de riesgo muy elevado». En este sentido, señalan la decisión de las federaciones de otros países de retrasar el inicio de las competiciones o realizarlas a puerta cerrada, como mínimo hasta el mes de diciembre. «Aquí, las Federaciones Deportivas o los Consells Esportius optan por su ‘normalidad’ derivando la responsabilidad a los deportistas, las entidades deportivas o los titulares de las instalaciones». Los consistorios defiende que la actividad deportiva pueda reactivarse, pero en su opinión, debería reducirse al ámbito de los entrenamientos en grupos estables, igual que sucede en los colegios.

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