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Deportes Balonmano

Toni Malla: «Mi cese como entrenador del UBU San Pablo fue injusto»

El tortosino fue destituido cuando los burgaleses iban terceros en la Primera Estatal y argumenta que el motivo fue su relación con el director técnico

V. Maigí

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Toni Malla durante un tiempo muerto dando instrucciones a los jugadores. FOTO: cedida

Toni Malla durante un tiempo muerto dando instrucciones a los jugadores. FOTO: cedida

Toni Malla (Tortosa, 1988) ha sido cesado recientemente como entrenador del UBU San Pablo de Burgos, equipo que milita en la Primera Estatal Grupo B. En el momento de la destitución, el conjunto burgalés ostentaba la tercera posición en la clasificación, a dos puntos el líder y del segundo clasificado. Aunque el club argumenta que tomó la decisión a causa de la dinámica de las tres últimas jornadas, Toni asegura que el motivo fue su relación con Javier Hernando, director técnico de la entidad. 

El preparador de la capital del Baix Ebre se incorporó al UBU San Pablo a mediados de agosto y tres meses y medio después le comunicaron la decisión de prescindir de sus servicios: «desde octubre mi relación con Javier Hernando empezó a ensombrecerse. Él es un señor de la vieja escuela que no compartió mi método de trabajo e intentó exponerme el suyo para que lo aplicara. Evidentemente, no le hice caso y eso no le gustó. Desde aquel día sabía que esto podía pasar, ya que en tres temporadas han tenido tres entrenadores. La verdad que trabajar con el ambiente que generaba este señor era difícil. Además ahora el equipo lo entrena él, todo muy extraño». 

Toni explica que «el club quería generar un proyecto a medio plazo, con un entrenador joven y una plantilla joven, en el que el reto fuera jugar la fase de ascenso».   El tortosino apostó por una forma de trabajar «muy integrada. Intento generar sinergias tácticas para poder tener claro qué hacer en cada situación que puede plantear el equipo contrario. También una de las claves de mi trabajo es la preparación y el análisis de partido. Evidentemente, siempre teniendo en cuenta las cargas físicas que plantea la planificación». 

El UBU San Pablo dio libertad a Toni para poder confeccionar la plantilla: «acertamos en este tema. Muchachos jóvenes con ganas de lograr cosas, pero que necesitaban tiempo para conseguir  la plenitud de juego. El equipo estaba al cien por cien conmigo y ni entendieron ni compartieron la destitución. Igual que yo piensan que no había motivos». 

El ebrense sigue diciendo que «con nueve jugadores nuevos, cuatro renovados (uno de ellos se lesionó de gravedad en la pretemporada) y un portero júnior, teníamos que empezar desde cero. A pesar de todo, logramos siete triunfos, un empate y dos derrotas. Nos quedaban cinco partidos para finalizar la segunda vuelta y teníamos que jugar ante rivales de la zona media-baja y, además, nuestros oponentes directos se enfrentaban entre ellos. Probablemente hubiéramos acabado la primera vuelta en zona de fase de ascenso. 

Una vez tomada la decisión, el club le ofreció «algo ilógico. Me cesaron injustamente, me dijeron que estaban muy contentos conmigo y me hicieron una oferta para llevar la base que rechacé». 

Toni pasó momentos duros y por eso «me gustaría dar las gracias a toda la gente que a través de las redes sociales y el teléfono me han mostrado su apoyo. Estoy muy agradecido al entorno deportivo, del balonmano, a la familia, a los amigos...También y en especial quiero agradecer los ánimos  de mi representante Juan Alemany». 

Pasado el mal trago, el ebrense ya tiene dos ofertas y dos posibilidades abiertas: «una de ellas podría llevarme a entrenar a la máxima categoría española, pero no hay nada concreto todavía. La intención es en enero-febrero volverme a ilusionar; me interesan todos los retos sea la categoría que sea (ASOBAL, Plata, Primera Estatal...)».
 

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