Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Tras las huellas de leyendas en el Museo del Deporte

Este jueves se inauguró en el Recinte Firal de Tarragona con motivo de los Juegos Mediterráneos

Iñaki Delaurens

Whatsapp
Alejandro Blanco, presidente del COE, (i) y Josep F. Ballesteros (c), alcalde de Tarragona, en la inauguración del Museo del Deporte en Tarragona. FOTO: Pere Ferré

Alejandro Blanco, presidente del COE, (i) y Josep F. Ballesteros (c), alcalde de Tarragona, en la inauguración del Museo del Deporte en Tarragona. FOTO: Pere Ferré

El 11 de julio de 2010 en el mítico estadio Soccer City Andrés Iniesta anotó un gol que pasó a la historia. Se trata del tanto que le dio a España su único Mundial en un instante de pura emoción. Un balón de ese campeonato en Sudáfrica firmado por el propio manchego conmemora ese momento. Aunque parezca mentira se puede ver, junto a otras joyas de la historia deportiva, estos días en Tarragona.

La pelota se halla expuesta en el Museo del Deporte inaugurado este jueves con motivo de los Juegos Mediterráneos en el Recinte Firal del Palau de Congressos de Tarragona. Esta muestra, que abre de martes a domingo de 11h a 14h y de 17h a 21h hasta el 15 de julio, está formada por 500 objetos, con piezas de valor incalculable para los amantes del deporte.

500 piezas de colección dan para mucho. Se ha trazado un circuito que da la bienvenida con antorchas olímpicas, pasa por baloncesto, deportes de motor, natación, atletismo, alpinismo, tenis y muchos más hasta finalizar con el fútbol.

El balón del Mundial de Sudáfrica 2010 firmado por Iniesta. Foto: Pere Ferré

La antorcha olímpica fue diseñada para publicitar el poderío y la creciente influencia de la Alemania nazi en los Juegos de Berlín 36. Modelos de diferentes antorchas se alternan desde los más clásicos al más tecnológico y novedoso de Río 2016. 

Los tesoros se reparten por todo el espacio y es imposible frenar esa sensación de niño en una tienda de chuches. Camisetas con las que Pau Gasol ha jugado finales de la NBA o Europeos. La bici Pinarello de Miguel Induráin en un altar ciclista vigilado por maillots de Perico, Contador, Quintana o Froome como figuras de vírgenes. Los guantes del famoso combate de boxeo entre Tyson y Holyfield, en el que a causa de un mordisco saltó un trozo de oreja. 

La bicicleta Pinarello de Induráin, con la que ganó 5 Tours. Foto: Pere Ferré

El mono de Valentino Rossi acostado en la rueda de la última moto de Jorge Martínez Aspar. Un homenaje a los cuatro oros olímpicos femeninos de España en Río: Carolina Martín, Ruth Beitia, Maialen Chorraut y Mireia Belmonte. Los esquís con los que Blanca Fernández Ochoa ganó el oro en Albertville 92. Las botas con las que Juanito Oiarzabal subió el Everest en el 93 y el Nanga Parbat en el 92. Una zapatilla de Usain Bolt en Río o el gorro de Michael Phelps.

El Nàstic tiene su rincón con camisetas históricas cedidas por el museo del club grana. El fútbol genuine se incluye por primera vez en el Museo del Deporte de la mano de BASF, muy implicada en la causa. Una camiseta del Nàstic Genuine firmada por sus jugadores luce como símbolo, juntos a botas y trofeos, de este rincón que será permanente en la muestra. No podía faltar en este espacio construido por los momentos más importantes de la historia del deporte. 

Temas

Comentarios

Lea También