Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

El Nàstic cae en la primera ronda del torneo copero en la tanda de penaltis (1-3), después del 1-1 con el que se acabó el tiempo extra

Jaume Aparicio

Whatsapp
Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo)

Triste eliminación copera (Nàstic 1-1 Lugo) PERE FERRE


Ni los penaltis salvaron al Nàstic de la tristeza. El equipo de Carreras quedó eliminado de la Copa del Rey en la decisiva tanda después de que tanto los 90 minutos como el tiempo extra acabara con empate a un gol. El Lugo no falló, mientras que Perdomo, Perone y Javi Jiménez erraron sus lanzamientos. Un final pésimo para otro partido para el olvido.

Costaba poco mejorar la imagen de la liga, pero había que hacerlo. Y no se hizo. No hubo redención. Solo las actuaciones individuales de Javi Jiménez y de Manu Barreiro ofrecieron una cara algo más divertida. El resto, mismo tostón. El ritmo siguió siendo lento, decadente. Las ideas ausentes y el fútbol, gris de principio a fin.

Esta vez no hubo un Sporting que ‘alegrara’ la vista. El Lugo ofrece la misma pobreza futbolística que el Nàstic. Daba la sensación de estar viendo un partido de pretemporada. Así de intenso fue el pulso copero.

La alineación de Lluís Carreras admitía varias lecturas. La primera atañe a la portería. La presencia de Perales se explica desde la confianza. No podía dejar al portero balear con el sabor del 0-4. Necesitaba concederle el derecho a resarcirse. Para ello, José tenía que expulsarse los nervios. Sacarse la sensación asfixiante que le impide atajar hasta los balones más fáciles. Un par de intervenciones en los últimos minutos del partido le concedieron el respiro. Se llevó algunos de los mejores aplausos de la tarde.

La elección mallorquín también delata la nula confianza en Bernabé Barragán. O eso o un pulso con quien lo fichó por no traer a Nauzet, preferencia del técnico de Sant Pol.

Foto: Pere Ferré


Al igual que Perales, también Perone, Juan Delgado, Gaztañaga y Suzuki pedían cierto margen para recuperar el pulso. Carreras se lo dio, aunque no todos lo supieron aprovechar.

Por fin pudo verse a Carlos Blanco y Tete Morente en competición oficial. Dos de los jóvenes fichajes de los que se espera evolucionen con el equipo. Su primera toma de contacto fue sutil. Si quieren ganarse minutos deben incrementar su aportación. El extremo andaluz le puso intenciones, pero le faltó contundencia. Lo mismo que a Carlos Blanco. Necesita sacar partido a su físico. Tuvo la mala suerte de que un golpe en la cabeza le hiciera abandonar el campo cuando mejor estaba cuajando sobre el césped.

El único que no necesita minutos para demostrar la calidad es Javi Jiménez. Lo tiene todo. Potencia, desequilibrio por banda, intención y finalización. Ante el Lugo supo dominar hasta los excesos desbocados. De sus botas nació el primer gol del partido. Apareció en ataque para controlar y servir un centro raso a Manu Barreiro al primer palo. El delantero reventó el cuero con clase. La de un ‘9’ como la copa de un pino. Cada partido que parte del banco es un sacrilegio. El Nàstic no puede permitirse el lujo de dejarlo fuera del once.

Los dos protagonizaron un jugada calcada. De nuevo el jienense ganó la línea de fondo y centró al vértice del área pequeña. Hacia allí tiró el movimiento Barreiro que empaló el cuero y lo estrelló contra el travesaño.

El Lugo vive inmerso en un escenario similar al del Nàstic. Mal inicio de Liga y pitos al equipo en la derrota del fin de semana. Le benefició el hecho de jugar fuera de casa. No tenía el peso del deber. Asumió el control cuando le vino bien. Porque el equipo de Carreras no lo protegió en ningún momento. Nunca supo qué hacer cuando lo dispuso. Como si desconocieran el guión. O no existiera planteamiento ofensivo alguno. Todo resulta improvisado. A expensas de lo que cada futbolista expresase libremente. Bueno, no todo. Siempre está Barreiro para ‘solucionar’ los bloqueos de sus compañeros y pelear los dichos balones colgados.

La apuesta del entrenador grana por un doble pivote, que cerrase ese espacio entre líneas que tanto daño le ha provocado, tampoco salió bien. Gaztañaga y Zahibo ocuparon más espacio y juntaron mejor al equipo, pero no supieron ganar el pulso en la medular. Y sin ‘pelotero’, el Nàstic era un barco a la deriva, sin timonel.

El Lugo encontró el empate a la salida de un córner. Donoso, libre de marca, cazó un balón en el balcón de l área y lo ajustó al poste izquierdo del arco de Perales. 

Javi Jiménez siguió iluminando todo lo bueno que hizo el Nàstic en la segunda mitad. En ataque generó peligro en cada incursión. Asociándose con Barreiro o atreviéndose a llegar hasta la cocina para fusilar a Roberto aún sin ángulo de tiro. El portero logró despejar por los pelos.

Defensivamente resultó igual de providencial. Rechazó bajo palos un disparo de Campillo que amenazaba con el gol.

La agonía para los 3.121 espectadores del Nou Estadi pudo acabar antes de la prórroga. Si el árbitro hubiera validado el gol de Molina. El portero del Lugo atrapó el cabezazo del tarraconense detrás de la línea de gol. Como no existe tecnología en la liga española, el tanto no subió al marcador.

Perales oyó corear su nombre en una acción en las postrimerías del partido. Sergio Gil remató en boca de gol, pero el balear bloqueó el tiro. 

La prórroga fue un castigo injusto para esos aficionados fieles que hicieron un encaje de bolillos en sus agendas laborales para acudir al Nou Estadi. Una prolongación estéril para dos equipos tan poco formados. La tuvo Iriome por parte visitante, con aparición vital de Perone y Barreiro, en un remate que despejó Azeez. 

Perales también puso de su parte para llegar a los penaltis sacándole un mano a mano a Polaco. Omar pudo reparar el desastre con un tiro lejano. Nada. Todo se jugó en los penaltis. Una lotería que tocó el boleto del Lugo.

Temas

Comentarios

Lea También