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Un Sporting de Gijón desbocado hacia el ascenso

Los de Rubén Baraja acumulan seis victorias consecutivas y solo han encajado un gol en los últimos 8 partidos

Juanfran Moreno

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Imagen del partido de la primera vuelta entre Reus y Sporting. Foto: Alfredo González

Imagen del partido de la primera vuelta entre Reus y Sporting. Foto: Alfredo González

Gijón respira optimismo. El Sporting se encuentra en el mejor momento de la temporada y los rivales apenas se atreven a mirarle a los ojos. Es un monstruo que ha despertado en el tramo final de la temporada y que tiene el ascenso como presa ansiada. El objetivo es regresar a la Primera División y brindárselo a Quini Castro, mito rojiblanco recientemente fallecido. Seis victorias consecutivas le han catapultado al liderato de la tabla.

Desde la llegada de Rubén Baraja al banquillo en mitad de temporada, el Sporting es un conjunto con mucha más identidad y que ha mejorado ostensiblemente tanto en juego como en resultados. Una de las características que caracteriza a este conjunto es que intercala dos sistemas de juego en función de si se encuentra en fase ofensiva o defensiva.

Si el cuadro asturiano tiene el balón, se posiciona con un 3-4-3 en el que Pérez, Guitian y Canella cierran atrás. Con esto, Baraja consigue que Calavera adelante su posición y se convierta en un extremo por el que suele pasar gran parte del juego ofensivo del conjunto gijonés. La realidad es que el Sporting es un equipo extremadamente vertical y que tiene una capacidad tremenda para atacar el espacio. Si sueltan cadenas son prácticamente imparables. El Reus deberá vigilar de manera constante su espalda.

El Sporting se coloca con defensa de tres cuando tiene el balón para liberar a Calavera.

En fase defensiva, el equipo rojiblanco se posiciona con una línea de cuatro atrás y un doble pivote destructor por delante. Esto le permite tener los carriles más resguardados aunque supone un esfuerzo de gran concentración para Jordi Calavera, quien debe bailar entre los dos sistemas en función de si el Sporting tiene o no el balón. Es un hecho que los gijonenses son un equipo enérgico, solidario y que intentan recuperar el cuero con velocidad, aunque tampoco plantean una presión en bloque alto ya que necesitan espacios para correr.

En fase defensiva se coloca con cuatro defensas, con Calavera volviendo al lateral derecho.

A nivel de nombres propios, el conjunto rojiblanco cuenta con tres futbolistas en un estado de forma descomunal. El primero de ellos es Álex Bergantiños, un mediocentro que está dotando a la medular de mucho equilibrio y trabajo y que es un fijo en el once inicial de Rubén Baraja. Junto a Sergio Alvárez está conformando un gran doble pivote.

El gran nombre propio de los gijonenses desde el mercado invernal es Jony Rodríguez, futbolista que ha llegado en calidad de cedido por el Málaga y quien se está erigiendo como un jugador diferencial en el esquema de Baraja. Desde el costado izquierdo desequilibra con su velocidad y su excelso uno contra uno.

Por último, Michael Santos estaba siendo el goleador de los rojiblancos, pero una lesión le va a tener apartado de los terrenos de juego unas dos semanas y no estará presente en el partido de este domingo frente al Reus. Nano Mesa apunta como relevo del delantero uruguayo.

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