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Un Valladolid más sólido visita el Nou Estadi

Los de Luis César son un equipo mucho más fiable en fase defensiva respecto al comienzo de temporada y a nivel ofensivo mantiene esa mordiente que tantos puntos le ha dado

Juanfran Moreno

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Imagen del partido de la primera vuelta entre Valladolid y Nàstic. Foto: Diario de Valladolid

Imagen del partido de la primera vuelta entre Valladolid y Nàstic. Foto: Diario de Valladolid

El Valladolid de Luis César no ha sido un conjunto que haya escatimado en hacer alarde del potencial ofensivo del que dispone durante toda la temporada. Probablemente, cuenta con una de las fases ofensivas con más mordiente de todo la Segunda División y con el delantero más diferencial de toda la categoría, Jaime Mata. Un ariete que convierte los suspiros en goles. 

No obstante, el potencial ofensivo del que dispone no ha sido garantía de éxito. La realidad es que a nivel defensivo, el Valladolid ha sido un equipo muy desequilibrado y con tendencia a recibir goles con facilidad. Ante esta tesitura, Luis César ha modificado el estilo de juego de los vallisoletanos en las últimas jornadas. 

Los blanquivioletas han dejado de ser aquel equipo con tendencia a plantear encuentros abiertos y donde preponderaban las transiciones rápidas. En la actualidad, suelen apostar por un repliegue intensivo que ejecuta con un marcado 4-4-2. Lo cierto es que los números defensivos del conjunto de Luis César han mejorado. Aquel equipo que se partía con facilidad y que sufría en exceso en las transiciones es pasado. 

Ahora, acumulan muchos jugadores en pocos metros y eso les permite tener ayudas de manera constante. No es casualidad que solo hayan encajado un gol en los últimos cuatro partidos que han disputado. 

En fase ofensiva, el Valladolid es un equipo con una capacidad terrible para correr al espacio. Tiene dos extremos que dominan esa tesitura del juego, Óscar Plano y Ontiveros, y un Jaime Mata que pese a no ser muy veloz, sabe leer bien el espacio y estar siempre en el sitio oportuno para generar conflictos en la defensa rival. Míchel, un mediapunta con gran experiencia, suele ser el encargado de lanzar las contras.

Además, Luis César tiene un as bajo la manga que suele explotar. En las últimas jornadas, suele apostar por un cambio de jugadores y de sistema en la segunda mitad que le suele dar resultado. Toni Martínez entra por Míchel y el Valladolid pasa a jugar un 4-4-2, con Mata fijando centrales y con Martínez aprovechando los espacios en la retaguardia. 

Los nombres propios del Valladolid

A nivel de nombres propios, el Valladolid cuenta con tres pilares básicos en su esquema. El primero está en la portería, donde Jordi Masip se ha hecho un fijo y está completando una temporada brillante en su primer año en Segunda División. 

En la medular cuenta con Luismi, exfutbolista del Nàstic. El mediocentro gaditano es indispensable. Tiene capacidad para construir y destruir y estas son dos virtudes que marcan diferencias en una categoría tan competida como es la división de plata.

Por último, Jaime Mata es el tercer futbolista sobre el que se sostiene en Valladolid. No hace falta decir nada más de alguien que se ha dicho de todo durante el último curso. Siempre en tono positivo porque sus 26 goles son una cifra estratosférica al alcance de los elegidos. Es evidente que estos registros le servirán como billete a la Primera División, pero mientras tanto el conjunto vallisoletano intentará meterse en play off aprovechando el depredador del área con el que cuentan. 

Tampoco hay que olvidar la figura de Borja Fernández, un curtido centrocampista que actua de stopper y la de Javi Ontiveros, un extremo que suele generar estragos con su uno contra uno y su velocidad.

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