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Una defensa bestial

Los cuatro centrales del Nàstic (Pol Domingo, Trilles, Rueda y Quintanilla) están a un nivel descomunal que hace difícil elegir a uno para el Ibiza

JAUME APARICIO LÓPEZ

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Imagen de los cuatro defensas del Nàstic. DT

Imagen de los cuatro defensas del Nàstic. DT

Toni Seligrat, entrenador del Nàstic, tiene una difícil papeleta este domingo. Seleccionar a dos de los cuatro centrales (Pol Domingo, Marc Trilles, Jesús Rueda y Alex Quintanilla) que tiene en su plantilla para formar pareja en el eje de la zaga tarraconense en el decisivo encuentro ante el Ibiza. En juego una plaza para el play-off de ascenso a Segunda División que tendrá lugar en Extremadura. La elección no es nada fácil. Los cuatro están en estos momentos en un estado de forma sencillamente brutal. Cualquiera podría entrar. Y problablemente, cualquiera de las opciones que tome el técnico valenciano será un acierto. Si todos rinden como lo han hecho en sus últimos encuentros la decisión será difícil, pero fiable.

En el encuentro ante el Alcoyano del pasado domingo jugaron tres de ellos, pero hubo ‘trampa’. Pol Domingo no lo hizo como central sino como lateral, en sustitución del sancionado Carlos Albarrán. La pareja de defensores que se encargaron de ‘secar’ a los delanteros alicantinos fueron Marc Trilles, el mejor del encuentro, y Jesús Rueda.

El capitán ha recuperado su mejor versión en el momento adecuado. Tras una temporada marcada por las lesiones, que apenas le habían dejado participar en diez encuentros, el pacense ha vuelto a jugar de manera consecutiva en las dos últimas jornadas. Con unas prestaciones que ya quisieran muchos centrales de veintipocos años que abundan por la categoría. En Villarreal demostró estar a la altura del liderazgo que exige la situación actual. Su templanza, confianza y seguridad es algo que se transmite al resto del equipo como un valor imprescindible cuando la presión apreta como nunca.

La temporada de Trilles ha sido una montaña rusa. El castellonense es una fuente de energía que canalizada ofrece actuaciones soberbias como la que completó contra el Alcoyano, pero que desatado, cuando pierde el control aunque sea en décimas de segundo, lo mismo provoca un error letal (véase salida de balón ante el Ibiza) o una expulsión sinsentido (Prat o Espanyol B). No cabe la menor duda de que es un futbolista con capacidad para asentarse en escalones más elevados del fútbol español, pero bien llevado. Este curso ha jugado 13 encuentros, 12 de ellos de titular.

La perla, por juventud y proyección es Pol Domingo. El Búfalo de La Pobla de Montornés es un escándalo de jugador con solo 21 años. Un derroche de virtudes defensivas con una nobleza exquisita. Siendo el segundo de los cuatro centrales con más minutos (1.089) -el primero es Quintanilla (1.848)- no ha visto ni una sola cartulina amarilla. Además, ha marcado un tanto, el que logró frente al Cornellà en la última jornada de la primera fase. Su trabajo es envidiable y su profesionalidad intachable. No en vano es uno de los jugadores más apreciados en el vestuario por su carácter humilde y trabajador.

Alex Quintanilla ha sido el central más regular de la temporada. Solo se ha perdido cuatro partidos. Uno en la primera fase por acumulación de tarjetas amarillas (el último ante el Cornellà) y tres en esta segunda fase por Covid-19. Esa ausencia le ha llegado en el peor momento. Cuando sus compañeros han dado el paso hacia adelante y comprometen la titularidad del vizcaíno en los siguientes compromisos. Quintanilla ha mantenido un nivel notable en todo el curso aportando dos goles y una seguridad que ha cotagiado al resto de la zaga y al equipo en general. Un seguro de vida de garantías.

Con Carlos Albarrán y Joan Oriol en los costados, la elección de los dos futbolistas que completarán la zaga será vital de cara a un encuentro que decidirá si el Nàstic acaba su temporada, con el pase a la Primera RFEF, o si viajará la próxima semana a Extremadura para buscar un sitio en el fútbol profesional.

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