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Varo salva un merecido punto en el Miniestadi (Barça B 0 - 0 Pobla)

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El grana Stephane Emaná presiona a un jugador del Barcelona ayer en el Miniestadi de Barcelona.  Foto: diario sport

El grana Stephane Emaná presiona a un jugador del Barcelona ayer en el Miniestadi de Barcelona. Foto: diario sport

A Alberto Varo la presión de los once metros le motiva. Lo demostró en la tanda de penaltis de la final del play off de ascenso a Segunda B ante el Gerena. Metió uno y paró otro. Ayer, cuando Mena Gimeno castigó a la CFPobla con una pena máxima por unas supuestas manos de Denis Coch en el minuto 90, la confianza en el meta tarraconense por parte de sus compañeros y la afición era absoluta. Ni que fuera en el Miniestadi ante una de las perlas de la Masia. Grimaldo tomó el balón, convencido de que lograría engañar al arquero de la Pobla. Optó por lanzar a su izquierda. Varo adivinó su intención y despejó con los pies.

No tuvo tiempo ni para celebrarlo. Cámara, a la desesperada, soltó un derechazo imparable. O eso suponía, hasta que apareció la mano de Varo para despejar a córner y salvar un punto más que merecido para una Pobla seria que incluso se pudo llevar los tres puntos en una última acción de Kike Tortosa. Dos partidos en Segunda B, dos empates y un portero, Varo, de garantías.

Los hombres de Martín Posse completaron una buena primera mitad, mostrando parte de las virtudes que le han aupado a la Segunda B, por primera vez en su historia. El filial barcelonista no encontró hueco para desmontar el bloque compacto que el técnico argentino ha soldado entre sus hombres. Solo Dongou, con acciones personales, lograba encontrar espacios entre las líneas poblenses.

Funcionó la presión alta, con Emaná y Álvaro trabajando a destajo en tareas defensivas y con Alfons Serra y Gabi López manejando los hilos en la medular. Los jugadores azulgranas, entrenados por Gerard López, no podían superar el compacto entramado erigido por la Pobla en el terreno de juego ni con la calidad individual que se les presupone a los jóvenes valores de la Masia –con Samper de general en el medio del campo– ni tampoco con la velocidad de Dongou o Cámara. Los futbolistas dirigidos por Martín Posse dieron una lección magistral de cómo ejecutar un repliegue defensivo de ante los contragolpes lanzados por los barceloneses.

Un saque de esquina que Babunski no remata en el área pequeña y que Samper mandó a las nubes fue la primera ocasión para los locales (minuto 13).

Tortosa prueba el gol olímpico

Eran los mejores minutos del FCBarcelona B, que dispuso de otra buena ocasión para adelantarse en el marcador. Gran jugada individual de Dongou en el interior del área que cedió a Cámara en la frontal, pero que su disparo no cogió portería (Minuto 16). El futbolista azulgrana hizo lucir a Varo, dos minutos después, con un disparo que el meta de La Canonja despejó.

La Pobla se recuperó a través de la posesión, que finalizó los primeros 45 minutos con un ligero porcentaje favorable a los poblenses, y empezó a generar peligro ante la meta de Ortolà. Un disparo cruzado de Kike Tortosa fue el primer aviso en el minuto 22.

La ocasión más clara la tuvo Álvaro. Emaná cedió el balón con la cabeza y el delantero de Fuengirola, a bocajarro, disparó contra Ortolá.

Kike Tortosa intentó el gol olímpico con un saque de esquina que se estrelló por la parte superior del travesaño de la portería azulgrana. Una volea alta de Álvaro puso fin a unos primeros 45 minutos disputados, con mucha igualdad, en el que las defensas superaron a los ataques.

Segunda mitad

Apretó el Barça B en la segunda mitad consciente de la necesidad urgente de ganar, después de la derrota en Cornellà. Juan Cámara volvió a provocar una gran intervención de Varo con un tiro cruzado en el minuto 56. Fue Grimado quien más cerca estuvo de romper la igualada con una falta directa, en el 58’.

Al cuarto de hora de juego de la segunda mitad el partido se rompió por el cansancio y las imprecisiones de ambos equipos. Generando llegadas a ambas áreas pero sin concretarse en acciones peligrosas, fue el filial del Nàstic quien asumió el control del esférico y serenó el juego.

Gol anulado a Emaná

En el minuto 76 llegó la acción polémica. Emaná cazó un balón en el interior del área y superó con un disparo potente a Ortolà. Sin embargo, el colegiado valenciano anuló el gol por una falta previa de Cristian Herrera, algo dudosa.

Quedaba un final de infarto. El penalti errado por Grimaldo, la mano de Varo a Cámara y un último suspiro que pudo suponer los tres puntos para el equipo de Martín Posse.

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