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Vértigo en el Carranza

El Reus visita el estadio del Cádiz (21.00 horas) inmerso en una espiral positiva de dos victorias y un empate. Su rival rompió en Almeria el mal fario de resultados. Duelo de altos vuelos y de grandes alicientes

Diari de Tarragona

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Carbonell conduce un balón. Foto: Alfredo González

Carbonell conduce un balón. Foto: Alfredo González

El Carranza espera un pulso sin descanso. Cádiz y Reus se someterán mañana a un juicio ambicioso, entre dos equipos que suelen ir al frente, no acostumbran guardarse nada. En ese escenario está previsto un partido repleto de alicientes, en un estadio que se relaciona con la leyenda.

El Reus pretende agrandar una espiral optimista de tres fechas consecutivas. Dos victorias y un empate le han llevado a sumar siete puntos de nueve, aunque siempre se puede mejorar. Lo estarán pensando Garai y su staff. Eso han intentado transmitir a los chicos. El Reus ha convertido su tránsito en progreso constante. Da la sensación que da un paso hacia adelante cada fin de semana. Cuando se ha estancado, llamémosle Rayo Vallecano, se ha levantado con naturalidad. Garai, un amante del equilibrio cuando se expresaba sobre el césped, intenta transmitir estabilidad emocional más allá del resultado.

Pocos cambios
En la hoja de elegidos se prevén pocos cambios. Existe poco margen de maniobra porque la enfermería no se ha vaciado. Fran, Ricardo, Máyor, Lekic y Guzzo no podrán participar por inclemencias físicas. Sólo Migue García se ha sumado a la causa, una vez recuperado de sus contratiempos. Tampoco suele ser demasiado aconsejable tocar lo que funcionó hace siete días. Quizás la duda radica en si darle chance ya a Vítor o dosificarle. Parece que las buenas prestaciones de Carbonell le permitirán mantenerse en el once.

Del resto debe encargarse el juego, in crescendo porque los jóvenes parecen haberle tomado el pulso al campeonato con cierta jerarquía. «Tengo la sensación de que crecemos cada día», admitió Garai en la previa. Es una impresión general. Dulce, por otra parte. El rival exigirá al Reus una versión casi perfeccionista para conquistar el Carranza. El Cádiz, capaz de cosas interesantes y otras preocupantes, rompió una racha de ocho semanas sin ganar en Almería, gracias a dos aciertos de Salvi, uno de los puñales ofensivos gaditanos. Salvi y Álvaro, los bandas de Álvaro Cervera, se mantienen como factores diferenciales.

El precedente del pasado curso dejó un 0-0 que encumbró la figura de Badia, que volverá a uno de sus estadios fetiche. Los números goleadores de las dos plantillas no invitan al optimismo, aunque existe materia prima para que la noche disponga de disfrute. Con el Reus en ese lugar que tanta Primera División vio.

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