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Deportes FÚTBOL

Visita sorpresa de la primera plantilla al Nàstic Genuine

Los jugadores del primer equipo participan en el entrenamiento del equipo formado por niños y niñas con Síndrome de Down

Jaume Aparicio López

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Los jugadores celebran con Álvaro su gol.

Los jugadores celebran con Álvaro su gol.

Últimos momentos del entrenamiento en brazos del bueno de Manolo Martínez.

Últimos momentos del entrenamiento en brazos del bueno de Manolo Martínez.

Héctor, el arquero del Nàstic Genuine, junto con Manolo Reina.

Héctor, el arquero del Nàstic Genuine, junto con Manolo Reina.

Javi muestra su talento a Juan Delgado.

Javi muestra su talento a Juan Delgado.

Foto: Lluís Milián

Foto: Lluís Milián

El camerunés no perdió ojo a los más pequeños que recibían las indicaciones y los ánimos de la estrella grana.

El camerunés no perdió ojo a los más pequeños que recibían las indicaciones y los ánimos de la estrella grana.

Foto: Lluís Milián

Foto: Lluís Milián

Foto: Lluís Milián

Foto: Lluís Milián

Foto: Lluís Milián

Foto: Lluís Milián

Foto: Lluís Milián

Foto: Lluís Milián

La felicidad no se describe en palabras. La ilusión difícilmente se calibra entre estructuras gramaticales. Para ambas cosas es mucho mejor captar el instante en que esos dos sentimientos aparecen en los rostros de los 28 jugadores del Nàstic Genuine, formado por niños y niñas con Síndrome de Down y otras discapacidades psíquicas, cuando este lunes, con motivo del Día Internacional Síndrome de Down, en un abrir y cerrar de ojos, pasan a entrenar con los futbolistas del primer equipo.

La emoción de Héctor, el orgulloso portero –e hijo de la mascota Nasticus, como le gusta proclamar a los cuatro vientos–, cuando Manolo Reina se le acerca para animarle. Héctor no puede evitar abandonar el 'partidillo' para abrazarse con su ídolo al que no duda en entregarle los guantes para cederle la portería. «No, no. Ponte tú que te quiero ver», le responde Reina.

Los momentos de timidez pasan rápido. Las sonrisas de los niños y niñas y sus gestos de pura fascinación ante los futbolistas arrollaron el hielo inicial con el que comenzó el entrenamiento.

El Nàstic Genuine llevaba media hora de ejercicios. Rafael Magrinyà, entrenador del equipo, dirigía la sesión junto al resto de su equipo, entre los que destacan cinco adolescentes que ofrecen su tiempo voluntariamente para facilitar el desarrollo de los jugadores.

Mossa y Manolo Martínez se conocían a casi todos. No era su primera vez en el Genuine. Álvaro y Rubén, capitanes, eran los más reconocidos por la plantilla del primer equipo. Gerard, que minutos antes se había inflado a marcar goles, saludaba efusivamente a Manu Barreiro. De delantero a delantero. Iago y Tejera se partían con las ocurrencias de José Luis, mientras que Achille Emaná se ocupaba de los más pequeños.

El jolgorio se desató entre el equipo sin peto cuando Javi soltó un 'pepinazo' imparable. Todo el equipo se arremolinó a su alrededor para celebrar el tanto. No cabía de gozo.

Como Álvaro, cuando a pase de Bruno Perone hizo el segundo para su equipo. «Has querido hacer una palomita y la has dejado para que te marcaran», le decía al portero Héctor el ‘presi’ Josep Maria Andreu. El Nàstic Genuine es su proyecto. Algo así como la niña de sus ojos que cuenta además con el respaldo del presidente de LaLiga, Javier Tebas. Tiene especial dedicación para los chicos. Cada lunes, si el trabajo y el Nàstic le permiten, no duda en bajar al campo de césped para observar como progresan todos ellos en ilusión.

Hay 31 jugadores inscritos que formarán el equipo en las próximas semanas. Ya hay ganas de debutar. Muchas. Lo harán pronto. En abril, durante el presitigioso torneo MIC 2017, en la categoría Integra. Será el día señalado para que el «mejor Nàstic de la historia comience a rodar».

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