Vuelta al rombo

El técnico del Nàstic apostaría por los cuatro centrocampistas para medirse al líder Villarreal B este domingo a las 12.00 horas en el Nou Estadi

JAUME APARICIO LÓPEZ

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Francesc Fullana durante el encuentro ante el Atlético Baleares en el que se ‘estrenó’ los cuatro mediocentros. foto: alfredo gonzález

Francesc Fullana durante el encuentro ante el Atlético Baleares en el que se ‘estrenó’ los cuatro mediocentros. foto: alfredo gonzález

Regreso al ‘plan Baleares’. Raül Agné ha tomado la decisión de afrontar el encuentro ante el Villarreal B con el mismo guion de entrada que hizo 15 días. Entonces, también visitaba el Nou Estadi el líder. Un Atlético Baleares que salió victorioso (1-2). Pese a la derrota, el Nàstic completó un buen partido. Fue superior a los baleares en buena parte del choque gracias a la superioridad en el medio del campo. Una superioridad que se cimentó en la apuesta numérica que hizo el técnico de Mequinenza por jugar con cuatro mediocentros. Incluyendo a sus dos jugadores más talentosos con el balón en los pies: Fullana y Pedro del Campo. Los dos ya habían coincidido como titulares en las primeras cuatro jornadas de competición. Pero en una media de tres hombres. Contra el Baleares les acompañaron un Ribelles titánico cubriendo las espaldas y un Jannick muy participativo como enganche. El jugador hispano-guineano desplegó su mejor versión en este sistema, con gol incluido.

Petcoff y Cordero, los dos pivotes del Atlético Balear, apenas podían contener la medular tarraconense que soltó todo el fútbol que atesoran las botas del figuerense y el balear. Si no hubiera sido por el gol en propia puerta de Trilles y el error garrafal de Manu García, el resultado hubiera sido otro, de buen seguro.

Con el ‘rombo’ el equipo encontró dinamismo y concedió la profundidad de las bandas a los laterales profundos y a las caídas de los dos delanteros. Fue un experimento que en el juego tuvo efecto, pero no en el resultado, ya que los fallos individuales en defensa lastraron el buen planteamiento. En todo caso, en la retina de Raül Agné quedó aquel partido y frente al Villarreal B, uno de los equipos con más pie de la categoría, todo apunta a que volverá a repetirlo.

Se tratará del segundo test a este esquema, ya que ni en Linares ni en Cornellà apostó por él. En Linares no lo creyó conveniente y apostó por un 4-4-2 mucho más vertical en el que las bandas iban a volver a tener protagonismo. Este esquema e idea de juego que se había vuelto algo previsible en las últimas semanas volvió a funcionar sobre todo en fase ofensiva.

Ya en liga, en el siguiente partido ante el Cornellà, el partido presentaba otro contexto -un terreno de dimensiones más reducidas y un césped artificial- y el técnico granate repitió su clásico 4-4-2. Eso sí, con una pequeña variantes, ya que salió con tres delanteros para tratar de superar la falta de puntería, de manera infructuosa.

Contra el Villarreal B el planteamiento volverá el rombo con los mismos hombres. Ribelles en el pivote, con Fullana y Del Campo en los dos interiores y Jannick Buyla en el carril central como mediapunta. Cuatro peloteros para intentar tener más el balón, tal y como sucedió ante el Atlético Baleares. Aunque esta vez, el trabajo para ganar el pulso de la medular será mucho más exigente.

El cuadro amarillo dispone de mucho talento en la zona ancha al que Miguel Álvarez sabe situar y ofrecerle un contexto de partido adecuado para su destape. Futbolistas como Del Moral, Sergio Lozano o Carlos García harán más complicado el trabajo de los mediocentros locales de ganar la partida y controlar la parte creativa del terreno de juego. En esa pugna se decantará la balanza. Si es que el Nàstic no se encarga de hacerlo de nuevo con errores propios.

La apuesta por los peloteros se repetirá en un partido que puede ser definitivo para Raül Agné. Si el equipo pierde y ve acercarse peligrosamente la zona de descenso, las reacciones de la planta noble del Nou Estadi pueden ser inmediatas.

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