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Xavi Bartolo: 'Para LaLiga, técnicos y empleados no existimos'

El entrenador considera injusta la sanción que ha recibido el Reus por parte del juez y reconoce que el futuro del club ahora mismo es totalmente incierto

Marc Libiano

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Alba Mariné

Alba Mariné

Han pasado ya unos días del dictamen del juez. ¿Ha tenido tiempo a pensar con perspectiva todo lo que ha sucedido durante estos seis meses?
Pasamos un verano ilusionante. Era mi primera experiencia como técnico profesional e hicimos un buen trabajo de preparación. Creíamos que el Reus disponía de la mejor plantilla de su historia en Segunda A y que podíamos pensar en algo más que en la permanencia. Todo se empezó a caer a finales de agosto, con el problema de las fichas. Lo llevamos más o menos bien los meses posteriores, éramos pocos pero la gente del filial respondió y el día a día era muy bueno. Cuando aparecieron los impagos, la situación se volvió insoportable.

¿Cómo gestionó la frustración constante de encontrarse con problemas cada día?
Seguramente si ahora nos dijeran que tenemos que hacer frente a este camino tan tortuoso, lo llevaríamos peor de lo que lo hemos llevado. Lo intenté hacer con la máxima naturalidad posible y sin que influyera en el trabajo deportivo. No competíamos con las mismas armas que el resto de equipos, pero dimos todo lo que teníamos y podíamos. No te negaré que en el último mes y medio, ese sentimiento ya pesaba demasiado.

El juez expulsó al Reus de LaLiga y en su dictamen nunca habla de los impagos a técnicos y trabajadores (cinco meses sin cobrar), sólo de los jugadores. ¿Cómo lo ha encajado?
Me parece lamentable y una sanción totalmente injusta, a pesar de las irregularidades que cometió Joan Oliver. Si miramos el global de equipos de Segunda A, el Reus es uno de los que menos deuda tiene y sinceramente no creo que sea el único club con impagos. Por otro lado estoy de acuerdo en que los jugadores son la parte más importante de este espectáculo, pero los partidos no se podrían disputar sin el resto de gente. Que el juez no se haya acordado de nosotros en esa sanción no tienen ningún tipo de sentido. Es más, estoy convencido de que si los jugadores no hubieran sufrido problemas de cobro y los técnicos y empleados siguiéramos sin cobrar, seguiríamos jugando y compitiendo en Segunda A. Lo que me dice esta sanción es que, para LaLiga, el resto de gente no existimos.

¿Le hubiera gustado tener una charla sobre ello con Tebas?
Me hubiera gustado, con Tebas y también con Rubiales, al que tuve de jugador cuando yo era preparador físico del Lleida y estoy convencido de que la charla hubiera sido del todo amena. Con Tebas por supuesto que también, sobre todo para que escuchara la voz de esas personas a las que a él parece que no le importamos. Para hacerle ver que existimos y tenemos los mismos problemas que los jugadores.

¿Se siente engañado por Joan Oliver?
Sí claro. En su momento le agradecimos que apostara por el proyecto y por nosotros. Que nos ayudara a lograr ese ascenso histórico, pero todo lo que ha ocurrido en los últimos seis meses es demasiado duro. Nos ilusionamos en que le solución iba a llegar porque él mismo nos animaba a hacerlo, pero nunca se concretó. Y eso nos ha hecho mucho daño.

Usted dio la cara por él.
Lo hacía porque él me transmitía ese optimismo y también por las ganas que yo tenía de que llegara esa solución. Al final te das cuenta de que hubo algunas mentiras durante todo ese proceso.

Este camino de dificultad, ¿le ha hecho perder personas?, sobre todo con respecto a la relación con los jugadores.
Creo que si algo hemos llevado bien durante todo este tiempo es la relación entre el cuerpo técnico y los futbolistas. Hemos sido claros desde el principio y con, opiniones diferentes, hemos mantenido una relación muy sana. Sólo me generó dudas ese comunicado el día después de la victoria en Málaga, que nunca he logrado entender, pero la rectificación fue tan rápida que no le doy más importancia. Lo hablamos juntos y lo solucionamos al día siguiente en el vestuario.

Hubo un futbolista, Miguel Linares, con un comportamiento, por lo menos, sospechoso en Málaga. Se negó a jugar el resto de partidos.
Muy sospechoso. Él ya comentó a sus compañeros que tras el partido ante Osasuna no iba a ayudarles más dentro del campo. Si yo lo dejaba fuera quedaba expuesto ante la opinión pública y no quería justificar eso. Pensé en darle una oportunidad en Málaga. Me equivoqué. Ese comportamiento de Linares me decepcionó, no me había encontrado algo así. 

Xavi, ¿y ahora qué?.
El futuro del Reus es incierto. Los nuevos propietarios acaban de llegar y todavía no han definido un proyecto claro. No se han producido los pagos de esas nóminas a técnicos y trabajadores y por eso hemos decidido poner la denuncia, que ya teníamos pensado ponerla antes, en época de Oliver. Evidentemente, si se produce el pago, la denuncia quedará retirada de inmediato.

¿Usted va a continuar en el club?
Ahora mismo es incierto mi futuro. Tengo tres años más de contrato que pueden quedar invalidados por la denuncia y no se qué va a pasar en los próximos días.

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