Elia Canales vuelve a la ‘libertad’ del campo de tiro

La arquera tarraconense regresó el domingo a las instalaciones municipales del Club de Tir amb Arc de Constantí tras casi dos meses entrenando en casa

| Actualizado a 21 mayo 2020 12:11
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Elia Canales (Tarragona, 18 años) recibió aliviada la noticia de que la región sanitaria del Camp de Tarragona entraba en Fase 1 de la desescalada. La nueva situación permitía la apertura de las instalaciones deportivas al aire libre como la del campo de tiro con arco que el Club de tir amb Arc Constantí tiene en el polígono industrial del municipio. Después de un mes y medio reduciendo sus tiros a una distancia máxima de 5 metros, la arquera tarraconense por fin podría volver a disparar sus flechas hasta los 70 metros, la distancia de competición al aire libre. Para una Deportista de Alto Nivel (DAN) como ella es esencial recuperar cuanto antes la normalidad. O acercarse a ella lo máximo posible.

Para ello, el pasado domingo, acompañada de su padre José, Elia Canales pudo volver tirar a 70 metros en las instalaciones municipales. Un reencuentro que le produjo una «sensación de libertad», asegura la arquera tarraconense. Acabó agotada. Tiró las mismas flechas que estaba realizando en casa durante los días de confinamiento pero supuso el doble de exigencia física.

Confinamiento en corto

Ha sido una etapa difícil para Canales. La crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus Covid-19 le cogió en Antalya (Turquía), el mismo lugar en el que se colgó la medalla de oro por equipos mixto -formando pareja con el gallego Miguel Alvariño- en la Copa del Mundo de 2019. El equipo español se concentraba para preparar las competiciones previas a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 cuando las autoridades turcas anunciaron el cierre de los hoteles al tiempo que se suspendían todos los campeonatos. La Federación Española de Tiro con Arco repatrió a los arqueros que regresaban el 24 de marzo, con el estado de alarma ya vigente. Un viaje que les llevó de Turquía a Moscú y de allí hasta Barajas (Madrid) para finalizar el trayecto hasta Tarragona en AVE.

Ya en su residencia en El Catllar, Elia Canales comenzó a seguir el plan marcado por el entrenador de la federación. Horarios fijos que incluían ejercicios físicos, técnicos y hasta de psicología para afrontar el confinamiento de la mejor manera posible. No necesitó aparcar el arco. La Federación proporcionó a los arqueros un material para poder practicar en sus domicilios. Pero Elia Canales solo podía hacer tiros de entre 2 y 5 metros. Nada que ver con el ángulo que requiere el lanzamiento de 70 metros. De ahí que en su regreso supusiera un cambio importante respecto al trabajo realizado en las últimas semanas. La presencia de su padre, arquero practicante también, le ayudó para ‘recalibrar’ su arco recurvo.

Elia Canales vive en la Residencia Joaquín Blume del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid desde el pasado mes de septiembre. Las instalaciones abrieron el pasado lunes dentro de las medidas de flexibilización de las restricciones en Madrid, que sigue en Fase 0, no así la residencia, por lo que Elia no se desplazará a la capital madrileña hasta que no pueda instalarse. Una situación que sumada a la incertidumbre de cuándo volverá la competición hace que los entrenamientos no sean tan exigentes. «Sin campeonatos no hay que quemarse. No hay objetivos inminentes y es difícil entrenarse sin ellos», explica la joven arquera. Los Juegos Olímpicos de Tokio es el único evento deportivo suspendido con nueva fecha (del 23 de julio al 8 de agosto de 2021). Ni Copas del Mundo, ni Campeonatos de Europa tienen, ni estatales han sido reubicados ante la incapacidad de determinar la evolución mundial de la pandemia del Covid-19. Hasta entonces, Elia Canales vaciará el carcaj en Constantí. Siempre que pueda.

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