Para seguir toda la actualidad desde Tarragona, únete al Diari
Diari
Comercial
Nota Legal
  • Síguenos en:

La conjura de las tijeras

Rachid Barber, una barbería de Campo Claro, ha sido un lugar de reunión de algunos jugadores a lo largo de la temporada

| Actualizado a 05 junio 2022 09:00
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

En lugares comunes como una peluquería se pueden generar vínculos y sinergias que ayudan al colectivo. Esto ha sucedido esta temporada en la Peluquería Rachid Barber de Campo Claro, en la que muchos de los jugadores granas han acudido a cortarse el pelo semana tras semana.

Allí han coincidido durante muchos días. Lejos del Nou Estadi y del vestuario. En el barrio de Ponent han pasado horas y horas en las que han forjado un buen ambiente que luego se ha trasladado a la Budallera. Casi cada jueves o viernes, en función de si el partido se jugaba sábado o domingo, algunos miembros de la plantilla han acudido a pasar por las tijeras de Rachid.

Carlos Albarrán, Robert Simón, Javier Bonilla, Manu García, Joan Oriol, Édgar Hernández, Dani Romera, Elías Pérez... todos ellos han sido clientes habituales durante la temporada. «Albarrán y Bonilla ya vienen desde hace dos años y el resto ha llegado este año, pero todos son unos chavales muy majos que son uno más en la peluquería», explica Rachid.

Una peluquería en el barrio

Allí la gente se junta con ellos con normalidad y les pregunta cómo les va durante la temporada. Son chavales humildes que huyen de estridencias y que huyen de estigmas para ir sin problema a un barrio obrero como es el caso de Campo Claro. «No les importa que estemos en el barrio. Yo siempre digo que aquí hay gente buena y mala con en todos los sitios. Aquí pasamos buenos ratos juntos y somos una pequeña familia», asegura el peluquero.

Él es un hombre muy querido en el vestuario y uno de esos personajes externos que ayuda a que el buen ambiente reine: «Siempre tienen detalles conmigo. Aquí saben que tienen un buen trato. Siempre charlan, se cortan el pelo y se beben un té típico de nuestro país que a la mayoría les encanta. Algunos incluso se quedan a comer unos tacos de pollo que hace el bar de aquí al lado», confirma el peluquero de Ponent.

Esta semana varios jugadores acudieron entre el miércoles y el viernes para cortarse el pelo en Rachid Barber. Volaban ayer a Galicia, por lo que no podían apurar hasta el sábado. Rachid, que asiste a muchos partidos durante la temporada, les seguirá desde la distancia y no puede ser más optimista: «Van a ganar al Ferrol y van a conseguir el ascenso porque son un gran grupo de personas y tienen grandes jugadores».

Esa es su apuesta y su deseo, aunque va más allá: «Ojalá tengan que volver la semana que viene para cortarse otra vez el pelo. Eso significará que se juegan el ascenso otra vez en Galicia».

La plantilla del Nàstic ya tiene la conjura. La de las tijeras. Esas que cortan cabellos, pero allí en ese establecimiento solo ha crecido la ilusión. El ascenso se vive también allí.

Comentarios
Multimedia Diari