El primer premio del Sorteo del Niño salpica a Tarragona
La administración de Corbera d’Ebre ha vendido un décimo, con un premio de 200.000 euros. El ganador ha sido el dueño del establecimiento

El dueño de la administración, delante del estanco.
El primer premio del sorteo extraordinario de la lotería del Niño, celebrado este sábado y dotado con dos millones de euros por serie (200.000 euros al décimo), ha recaído en el número 94.974.
Un décimo se ha vendido en una administración de loterías de Corbera d’Ebre. Es la que está ubicada en el número 11 de la calle Doctor Ferran.
El premio ha caído en un estanco, que también realiza las funciones de punto de venta de loterías. El dueño es Francisco Cortiella y, tras conocer la noticia, ha asegurado sentirse «muy feliz». «Ha sido un décimo que ha salido por máquina, al azar».
«Es la primera vez que damos un premio tan importante», ha sentenciado Cortiella, que regenta el estanco-administración desde hace seis años.
Él ha sido el afortunado
Precisamente, Francesc Cortiella decidió hace dos días comprar un número por máquina, el único que ha resultado ganador en esa administración. «Primero queríamos hablarlo con la familia, pero se nos ha ido de las manos, ahora mismo ya lo sabe todo el pueblo», ha reconocido Cortiella. Aunque les hubiera gustado repartir más premios al pueblo y a la gente de paso, los propietarios se muestran esperanzados de que la ciudadanía tenga más disposición a comprar décimos por máquina a partir de ahora.

Tras vivir una experiencia similar en Horta de Sant Joan en el sorteo del gordo de Navidad, el propietario de la administración de Corbera d’Ebre dejó al azar la elección de un número para el sorteo de Reyes. Después de vender unos 200, el único que ha resultado ganador ha sido precisamente el suyo, el 94974. La casualidad también ha querido que éste sea el mayor premio que ha caído en este estanco, que lleva en activo al municipio los últimos seis años.
Aunque en un inicio, los propietarios intentaron mantener el alcance de la noticia entre sus familiares y círculos más cercanos, reconocieron que se les ha escapado de las manos en un pueblo pequeño. «Teniendo una administración, lo que soñábamos es que le tocara a otro, nos ha tocado a nosotros y estamos muy contentos», ha explicado satisfecho Cortiella.
Más allá de la alegría de ser los agraciados con 200.000 euros, desde la administración se muestran confiados en que la estela del premio pueda hacer perder la «reticencia» a comprar números mediante el sistema de máquina. «Ahora quizá no elijan tanto el número específico y aunque no les gustaba el hecho de que no fuera un décimo físico, viendo que ha tocado, quizá se animen más a comprarlo», ha apuntado Cortiella.