Devuelven a sus familias los restos de dos soldados republicanos que murieron en el frente del Ebro

Josep Sansmurió en el 1939, con 30 años, y Anton Casanovas falleció un año antes, 

ACN

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La familia del soldado republicano Anton Casanovas Castany, con la consellera Lourdes Ciuró. ACN

La familia del soldado republicano Anton Casanovas Castany, con la consellera Lourdes Ciuró. ACN

La consellera de Justicia, Lourdes Ciuró, ha entregado este sábado los restos de dos soldados republicanos que murieron durante la Guerra Civil a sus familiares de Sabadell y Sant Andreu de Llavaneres. Las víctimas son Anton Casanovas Castany y Josep Sans Cabot, que murieron en el frente del Ebro, y que han podido ser identificadas durante este verano gracias al Programa de identificación genética de la Generalitat.

Durante el retorno de los restos del soldado del Maresme, Ciuró ha animado la ciudadanía con familiares desaparecidos a dejar sus muestras de ADN en el Vall d0Hebrón para poder encontrarlos. Rosa Sans, hija del soldado llavanerense muerto el 1938, ha alabado la tarea del departamento asegurando que "nunca ha perdido la esperanza".

Cuando Josep Sans Cabot murió en el 1938, él tenía treinta años y su hija, Rosa Sans, tenía tres meses. Ni ella ni su madre perdieron nunca la esperanza de encontrarlo. De hecho, incluso lo buscaron sin éxito en el Valle de los Caídos. Ahora hace 11 años la familia lo inscribió al Censo de personas desaparecidas durante la Guerra Civil y el enero del 2017 Rosa dio una muestra genética suya en el Laboratorio Genético del Hospital Universitario del Valle de Hebrón. Gracias a esto, el Programa de identificación genética lo pudo localizar este verano y este domingo su familia lo ha podido enterrar al cementerio de su pueblo, Sant Andreu de Llavaneres.

Lourdes Saavedra, nieta del soldado del Maresme ha subrayado el "trabajo inmenso" que está haciendo la Dirección General de la Memoria Democrática para "recuperar fosas comunes en que hay desaparecidos".

En el mismo sentido se ha expresado la consellera Ciuró, que ha detallado que su departamento ha incrementado la partida presupuestaria destinada en el Programa de identificación genética para "ayudar a las familias a cerrar el luto". "Creemos que es de justicia histórica", ha afirmado detallando que todavía hay mucho trabajo por hacer, puesto que en Cataluña hay 700 fosas de la Guerra Civil y solo han abierto 61. Ante esto, ha pedido a las familias que "no desfallezcan" y que "dejen sus muestras genéticas en el Vall d'Hebrón". La consellera ha afirmado que es indoloro, que es gratuito y que hace mucho más fácil encontrar a los desaparecidos durante la Guerra Civil o la dictadura franquista.

Este sábado, Justicia también ha devuelto los restos de Anton Casanovas Castany, que desapareció en el frente del Ebro el 1938. Los familiares se inscribieron al Censo de personas desaparecidas el 2004 y fue su hija quien dio la muestra de ADN que ahora lo ha permitido identificar. A partir de ahora, sus restos descansarán al cementerio municipal de Sabadell.

Los dos soldados republicanos fueron identificados este julio con dos militares más gracias al Programa de identificación genética de la Generalitat de Cataluña. Desde que se puso en marcha este programa, el 2016, se han podido identificar 16 personas. Esto ha estado gracias al cruce de las bases de datos de los perfiles genéticos de los familiares y de los perfiles genéticos de los restos recuperados a las intervenciones arqueológicas. A pesar de que actualmente la Generalitat tiene 2.600 muestras de familiares de desaparecidos, todavía quedan identificar muchos de los cuerpos recuperados en los últimos años.

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