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El bailarín Eros Recio, el Apolo de las musas de Roquetes

El profesional, con síndrome de Down, reivindica un mundo artístico sin barreras en un corto grabado en el Raval de l'Art.

Gloria Aznar

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Eros en el Pati del Raval de l’Art, en Roquetes. FOTO: Carles Xavier Recio

Eros en el Pati del Raval de l’Art, en Roquetes. FOTO: Carles Xavier Recio

«Las musas de Rainer. G. Schumacher en Roquetes son un mundo maravilloso. Creadas bajo la inspiración de la música de Stravinski, las esculturas son muy expresivas. Sin embargo, les faltaba Apolo», comenta Carles Xavier Recio.

Y ha sido un Apolo muy particular quien ha bailado con las divinidades de la antigüedad inspiradoras de las artes.

En la mitología griega, Clío es la musa de la historia y la poesía épica; Caliope, la de la elocuencia; Erato, de la poesía; Urania, musa de la astronomía; Euterpe, de la música; Melpómene, quien desde el canto se convirtió en musa de la tragedia... Todas ellas y otras muchas viven en el Pati del Raval de l’Art, en Roquetes, centro cultural y de formación creado por el escultor alemán Rainer. G. Schumacher y la ceramista Teresa Marta-Batalla. 

Hasta allí se desplazaron directamente desde Valencia Carles Xavier Recio y su hijo Eros, quien se convirtió en un dios en el corto Apolo, maestro de las musas, filmado y dirigido por Sergio Martí Peris, que se estrenará el próximo otoño. 

Eros Recio, bailarín profesional con síndrome de Down, coincidió con Rainer en la feria de cerámina de Manises, donde le invitó a conocer su espacio. Es en ese patio donde Eros, como el dios Apolo, interactúa con las estatuas al ritmo de Igor Stravinski, en una coreografía que al mismo tiempo reivindica el arte desde la discapacidad. 

Eros sueña con interpretar el papel de Apolo en una sala de la provincia de Tarragona, donde todavía no ha actuado

El estreno de Apolo, maestro de las musas tendrá lugar en Tortosa y posteriormente se subirá a Internet «para que todos puedan disfrutar de un arte que no tiene barreras», sentencia Carles.

Pero realmente, el sueño de Eros es interpretrarlo «en alguna sala de la provincia de Tarragona», donde todavía no ha actuado, como él mismo puntualiza. No obstante, Eros sí conoce bien el territorio, ya que ha competido en diversas ocasiones en los bailes de salón de Reus, Salou y Cambrils, en los que ha obtenido primeras medallas.  

De Chaikovski a Quetzalcoatl
«Cuando baila es feliz. Hace un esfuerzo por realizarse y es algo muy positivo que otros padres puedan ver que tal y como está el síndrome de Down de avanzado, todo es posible. ¿Por qué tienen que ser siempre reponedores del supermercado o ayudantes de cocina donde no se les ve?», se pregunta su progenitor.

Eros es el primer bailarín profesional con síndrome de Down en entrar en el Conservatorio Profesional de Música de Valencia que en su corta trayectoria -solo tiene 20 años-, ha hecho prácticamente de todo.

Alumno de Barýshnikov en Nueva York, ha sido Don Juan Tenorio, ha recreado la vida de Nijinsky y se ha metido en la piel de Chaikovski, entre otros muchos papeles. Sus proyectos le han llevado hasta México donde interpretó los Doce presagios de Quetzalcoatl, una serie de sucesos atípicos que ocurrieron antes de la llegada de los españoles. Eros musicó la leyenda con temas mexicanos desde la época del barroco hasta la actualidad, espectáculo que el bailarín pretende trasladar a España.

«Nunca he tenido problemas a causa de mi enfermedad. No me han tratado diferente», explica Eros. Este profesional, además de actor, bailarín y dibujante, es el creador de la Bandera de la Superación con los colores oro, plata y bronce, que la ONU ha aprobado para defender el colectivo de la Discapacidad.  

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