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Los monos de Camarles, claves para la vacuna de la Covid

Los 1.800 primates de la granja ebrense son vitales en la investigación de las farmacéuticas y ahora muy codiciados. La falta de macacos en Europa y EEUU ralentiza proyectos de vacunas

Raúl Cosano

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Ejemplares de macaca fascicularis en la granja de Camarles. Foto: Joan Revillas

Ejemplares de macaca fascicularis en la granja de Camarles. Foto: Joan Revillas

Apenas hay monos para experimentación médica y una parte de ellos están en la granja de cría en Camarles (Baix Ebre), una instalación históricamente controvertida, en el punto de mira del activismo animal y ahora erigida en determinante en la lucha contra la pandemia. Los 1.800 macaca fascicularis que alberga en estos momentos son fundamentales para la investigación biomédica en torno al SARS-CoV-2, incluyendo ahí las vacunas que ahora está recibiendo la población.

«Los macacos se utilizan mayoritariamente para comprender la enfermedad en sí y para desarrollar curas o vacunas. La mayoría de organizaciones farmacéuticas vinculadas al desarrollo de la vacuna son, en alguna etapa, nuestros clientes y están utilizando macacos para sus proyectos», explica Andreu Perolada, gerente de Camarney SL, la empresa que gestiona un equipamiento con capacidad para 3.500 primates, que llegan procedentes de las Islas Mauricio, al sur del Océano Índico, cerca de Madagascar. 

«La mayoría de organizaciones farmacéuticas ligadas a la vacuna son, en alguna etapa, nuestros clientes». Andreu Perolada, Gerente de Camarney SL

La confidencialidad sobre los detalles de la investigación es máxima, así como los pormenores de las aportaciones concretas. «Nuestra relación con las farmacéuticas viene de lejos, tenemos contratos y acuerdos de hace años. Trabajamos con ellos y estamos pendientes de lo que necesiten, pero no vamos más allá. Nos relacionamos con estas marcas de antes de la pandemia, durante y después mantendremos el vínculo», cuenta Perolada, que añade: «No estamos autorizados a hablar sobre sus proyectos pero hay numerosos artículos científicos que explican algunos trabajos realizados con macacos para el SARS-CoV-2. Algunas etapas del desarrollo de la vacuna como Moderna, Novavax, Pfizer y AstraZeneca se describen en publicaciones científicas. Estos artículos  describen lo importante que es la contribución de los macacos para comprender la enfermedad y validar la eficacia o seguridad de la vacuna desarrollada». 

Objeto de deseo

De hecho, el stock de clientes está completo, y Camarney SL no puede dar más servicios a pesar de que la demanda ha ido creciendo en los últimos meses, al tiempo en que se aceleraba la enloquecida carrera mundial por los antígenos contra la Covid-19. Los macacos cangrejeros que viven en Camarles son objeto de deseo y Camarney SL un referente. «Somos conocidos internacionalmente dentro de este mundo. Es el centro más importante de Europa», admite Perolada. El resultado de todo ello es que estos animales son codiciados y que esa escasez está retrasando proyectos de vacuna, algunos de ellos en España. «Si nos llegan clientes nuevos, no los podemos asumir porque ya tenemos todo contratado», cuenta Perolada desde Camarles, que apunta el origen de esta situación: «Todo comenzó cuando China, que era el principal exportador, cerró el grifo por la pandemia y no lo ha vuelto a abrir por ahora». 

«No aceptamos a más clientes porque lo tenemos ya todo contratado. Hay más demanda que oferta»
Andreu Perolada, Gerente de Camarney SL

Javier Guillén es veterinario y director en Europa y América Latina de AAALAC internacional, una organización sin ánimo de lucro que acredita y evalúa programas de cuidado y uso de animales de experimentación. Guillén pone un ejemplo ilustrativo: «En un caso reciente, se había apalabrado la entrega de un lote de primates con una institución. Se tardó 24 horas en dar la luz verde y cuando se dio ya se habían otorgado a otra entidad. La demanda se está incrementando y la oferta es limitada, con lo que los precios se están encareciendo terriblemente y los plazos para conseguir animales se dilatan». 

Guillén, que también es miembro de la junta de gobierno de la European Animal Research (EARA), considera que la pandemia ha visibilizado la importancia de las pruebas con animales. «En esta carrera frenética por las vacunas o los medicamentos se ha resaltado la utilidad de animales para la experimentación. Hay que dejar muy claro que, aunque se han acelerado los procesos de desarrollo de la vacuna, no se han saltado plazos, en algunos casos se han hecho estudios paralelos. Los primates son un elemento fundamental y, sobre todo, aquellas especies como los primates no humanos, los más utilizados en investigación biomédica, que en este caso son susceptibles al virus, con lo cual suponen un modelo real en la práctica». 

A vueltas con China

Guillén sitúa el origen del conflicto en enero de 2020, a las puertas del estallido mundial de la pandemia: «China es el mayor exportador y cerró la producción a finales de enero del año pasado. En un principio se asumió como una medida lógica, porque podía ser un vehículo de transmisión, a pesar del estricto control que se aplica. Ahora, cuando se ha visto que el transporte no es en sí mismo un riesgo, China no ha reabierto la exportación, a pesar de la necesidad». Guillén recela de ese posicionamiento: «Hay gente que piensa que China lo hace de forma voluntaria, que tiene una intención estratégica de entorpecer para acaparar ellos la capacidad y así atraer a más proyectos». 

«La pandemia ha visibilizado la utilidad de estas investigaciones». Javier Guillén, Director en Europa de AAALAC Internacional

De los 8.235 primates empleados durante 2017 en la Unión Europea, 2.164 venían de Asia y, dentro de esa cifra, el 75% eran de China. Por lo tanto, cerca del 25% proceden del país oriental. «En Estados Unidos la situación es aún más dramática, porque la cifra se eleva al 60%. La dependencia es muy alta», cuenta Guillén. El criadero de Camarles, que se nutre de las Mauricio, escapa de esa supeditación. «Es una instalación acreditada por nuestra entidad y que demuestra que hace las cosas bien, es una de las más importantes», cuenta Guillén sobre el mayor centro de cría de primates en cautividad de Europa, una granja desde hace tiempo en el ojo del huracán. Ahora, parte del final de la pandemia pasa por estas instalaciones ebrenses. 

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