Playas desiertas y calas de agua cristalina en un paraíso natural

De L’Ametlla de Mar a les Cases d’Alcanar, la extensión litoral ebrense es única por la variedad de calas rocosas dónde descansar en silencio hasta las kilométricas playas de dunas dónde disfrutar de un fin de semana en familia

Roser Regolf

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La playa del Trabucador, una de las más preciadas del Delta del Ebro. FOTO: Roser Regolf

La playa del Trabucador, una de las más preciadas del Delta del Ebro. FOTO: Roser Regolf

El cielo anaranjado y el brillo de los últimos rayos de sol reflejándose sobre el agua salada son todo un símbolo de la costa ebrense, pero el extenso litoral es tan variopinto como el conjunto que forman las Terres de l’Ebre.

Si lo que se busca es disfrutar del sonido en completo silencio, entre rocas y pinos se encuentran las calas de agua cristalina de L’Ametlla del Mar o el Perelló, parajes dónde disfrutar de un baño o practicar snorkel, entre las otras muchas actividades que se pueden realizar. Para los que prefieren la arena, las playas de L’Ampolla, La Ràpita o Alcanar son perfectas para un fin de semana en familia o amigos; sin olvidar las playas kilométricas del Delta del Ebro, uno de los espacios más preciados por los amantes de la fotografía y la naturaleza.

En L’Ametlla de Mar y el Perelló se encuentran las calas rodeadas de rocas y vegetación

Pero con tanta variedad, ¿cómo descubrir playas dónde evitar el bullicio de la gente? Lo mejor es ir siempre los días laborables o a primera hora de la mañana y por la tarde, antes de que caiga el sol. Por supuesto, no son las horas de más calor, y podréis disfrutar de estos maravillosos espacios como si estuvieran desiertos. En L’Ametlla de Mar, una de las mejores es la playa de Xelín, rodeada de vegetación y de aguas transparentes y frescas, aunque la de Sant Jordi d’Alfama, situada debajo de un castillo medieval, también vale la pena conocerla. En el Perelló, la del Pont de l’Àlia es de las más bonitas, aunque los que prefieran más intimidad, cerca se encuentran Cala Moros y la de l’Illot. Y si sois de los que queréis disfrutar de la naturaleza pero con todos los servicios cubiertos, no podéis dejar de visitar la playa de Cap Roig de L’Ampolla.

La playa de Cap Roig, en L’Ampolla. FOTO: Joan Revillas

Al lado de un paseo marítimo se encuentran les Delícies, en La Ràpita, y El Marjal, en les Cases d’Alcanar, dos destinos para los que buscan disfrutar del mar mientras toman un helado.

Delta del Ebro, único y exótico

Si lo que preferís es descubrir más el sur, el Delta es un destino que siempre hay algo nuevo por descubrir. La inmensa playa de la Marquesa ha servido como localización en películas y televisión, además de culminar con el imponente faro del Fangar, entre las dunas de arena fina mejor conservadas del territorio. El Migjorn, en Sant Jaume d’Enveja, es de las más tranquilas, mientras que la del Trabucador, una de las más preciosas y frágiles a su vez. 
 

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