Rutas de mar y montaña para reconectar con el entorno

Cálzate unos buenos zapatos de senderismo, ropa cómoda y los palos de andar porque te esperan un sinfín de rutas e itinerarios para descubrir los parajes ebrenses y practicar deporte por la imprescindible Via Verda, los caminos de ronda o las vías ferratas, recorridos para todos los apasionados por el deporte

Roser Regolf Cazorla

Whatsapp
Una pareja con un carrito de bebé paseando por la Vía Verda, cerca del municipio de Benifallet.  FOTO: Joan Revillas

Una pareja con un carrito de bebé paseando por la Vía Verda, cerca del municipio de Benifallet. FOTO: Joan Revillas

Cada vez más, ir de vacaciones o escaparse los fines de semana requiere alejarse de la contaminación de las grandes ciudades para adentrarse en los pueblos y zonas más naturales para practicar el turismo activo. 

Para ello, las Terres de l’Ebre disponen de itinerarios naturales y otros creados por los humanos que, con el paso de los años, han adquirido múltiples usos. Uno de los ejemplos más claros es el de la Via Verda, que transcurre por la antigua vía férrea del Valle de Zafán que unía Aragón con el mar Mediterráneo, pero también encontramos algunos caminos de ronda como el conocido GR-92, que fueron construidos por los pescadores para comunicar los diferentes pueblos de costa.

Pero de rutas, como de paisajes, hay para todos los gustos y edades, entre montañas y cerca del mar, para que todo aquél que quiera aprovechar sus vacaciones para practicar deporte o turismo activo encuentre en las Terres de l‘Ebre una opción para cada día del año.

Dando un paseo o en bicicleta se pueden visitar algunas de las lagunas del Delta del Ebro, unos espacios mágicos dónde viven tranquilamente un gran numero de animales y plantas, gran parte de ellos protegidos por la fragilidad de su especie. Además de la Tancada o L’Encanyissada, las más conocidas del Delta, te recomendamos visitar también la balsa de Les Olles en L’Ampolla, la laguna más pequeña de todas las que puedes encontrar en el Parc Natural del Delta del Ebro, así como los Ullals de Baltasar, cerca de Amposta, una de las zonas permanentes de agua dulce continental más destacadas.

Para descubrir en familia, otra de las actividades a tener en cuenta es la Ruta por los Olivos Milenarios del territorio del Sénia, unos árboles monumentales que, a causa de su expolio, están desapareciendo cada vez más rápido.

Todas estas solo son algunas de las actividades que puedes realizar en las Terres de l’Ebre, pero si investigáis un poco os vais a sorprender aún más. ¿Vais a dejar perder unas vacaciones diferentes y al lado de casa?

Dos ciclistas por la Vía Verda.  FOTO: Joan Revillas

La Vía Verda, el territorio de norte a sur en bicicleta o a caballo

Les Terres de l’Ebre pueden recorrerse de norte a sur por la Vía Verda, uno de los puntos de interés imprescindibles tanto para los ciclistas y amantes del deporte locales como para los visitantes que quieran dejarse llevar por los paisajes rurales mientras montan en bicicleta o a caballo.

La Via Verda transcurre por la antigua vía férrea del Valle de Zafán que unía Aragón con el mar Mediterráneo y que estuvo en funcionamiento durante 31 años. Su trazado de la Terra Alta, de 27 kilómetros, nos enseña por espacios naturales impresionantes de una orografía variada y marcada por la roca calcárea, los conglomerados y las arcillas, así como el verde los bosques de pinos y los colores cambiantes de los frutales y los viñedos, que contrastan con el azul transparente del agua de las balsas naturales.

Des de la estación de Prat de Compte, por un tramo corto de la Vía Verda se llega al mágico santuario de la Mare de Déu de la Fontcalda. Y es que, para los que no han estado nunca antes, el santuario de la Fontcalda es especial en muchos sentidos, pues es el río Canaletes el que perfora la roca del Crestall. Para bajar hasta el santuario se recomienda hacerlo andando si nos sois expertos en descensos.

Después de mojaros los pies y subidos de nuevo a la bicicleta, deben pasarse los túneles de Bot para los que es casi imprescindible llevar luz en la bicicleta, ya que los días festivos y en verano el tráfico de caminantes y ciclistas es abundante y los túneles disponen de muy poca luz en su interior.

Segunda parte del recorrido

Dejando atrás la Terra Alta, el trazado que transcurre por la comarca del Baix Ebre te permitirá conocer sitios igual de espectaculares, como la antigua estación del ferrocarril de Benifallet, ahora convertida en restaurante dónde en verano se celebran conciertos acústicos y con algunas habitaciones disponibles.

Más adelante, llegados a Tortosa, se puede visitar el patrimonio monumental de esta ciudad que dispone de un carril bici que une las poblaciones de Tortosa con l’Aldea por una antigua carretera, lo que te permitirá alargar tu recorrido si los 130 kilómetros de la Vía Verda no han sido suficientes. Para los que estáis poco acostumbrados a ir en bicicleta, la Vía Verda se puede empezar i terminar dónde cada uno quiera, pues en las diferentes estaciones y áreas recreativas se puede acceder también por carretera.

Temas

Comentarios

Lea También