Satélite y drones para controlar el incendio de la Ribera d'Ebre

El Copernicus monitoriza los efectos de los incendios forestales en estas comarcas del sur de Tarragona

Jordi Cabré

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Imagen térmica del incendio de la Ribera d'Ebre. FOTO: Ebredron

Imagen térmica del incendio de la Ribera d'Ebre. FOTO: Ebredron

A raíz de los incendios forestales actualmente activos en la comarca de la Ribera d’Ebre que han quemado unas 6.000 hectáreas de terreno y están emitiendo un volumen ingente de humo contaminante a la atmósfera, el Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) explica cómo sus datos ayudan a supervisar y monitorizar este tipo de acontecimientos.

FOTO: Copernicus

El CAMS, un servicio implementado a través del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) en representación de la Unión Europea, monitoriza los incendios y las emisiones que generan en toda Europa y otras regiones gracias al uso de instrumentos a bordo de satélites y a datos recopilados in situ.

Este mecanismo de monitorización se combina con el sistema de predicción meteorológica del CEPMPM, que modeliza el transporte y la composición química de las emisiones para predecir cómo se verá afectada la atmósfera con hasta cinco días de antelación.

El humo de los incendios forestales no solo afecta a la salud de las personas que viven a proximidad de los incendios (e incluso pone su vida en peligro), sino que puede ser transportado por el viento durante miles de kilómetros, lo que tiene graves efectos sobre la calidad del aire.

La frecuencia de los incendios forestales de alta intensidad se ha incrementado, en parte, con motivo de las condiciones meteorológicas extremas impulsadas por el cambio climático, y las condiciones calurosas y secas constituyen uno de los principales factores de riesgo. Además, los incendios forestales son responsables de la contaminación del aire en mucha mayor medida que las emisiones industriales, dado que generan una combinación de hollín, dióxido de carbono, monóxido de carbono y pequeñas cantidades de otras sustancias contaminantes.

Por lo general, la temporada de incendios forestales abarca desde mayo hasta octubre, con picos de actividad durante los meses de julio y agosto. En acontecimientos pasados en Canadá, por ejemplo, el CAMS pudo detectar humo que se desplazaba sobre el océano Atlántico rumbo a Europa en tan solo un par de días.

«Monitorizamos estrechamente la intensidad de los incendios forestales y el humo resultante que emiten», explicó Mark Parrington, científico sénior del CAMS. «Estos datos resultan importantes de cara a ayudar a las organizaciones, empresas y particulares a anticiparse a los efectos de la contaminación del aire, especialmente en nuestras ciudades».

Drones nocturnos

La empresa tarraconense Ebredrone ha puesto a disposición del Govern de la Generalitat, de los Bombers y de todos los equipos operativos que están trabajando con la extinción del incendio forestal que está afectando a la Ribera d'Ebre y municipios de Lleida, su tecnología dron para poder detectar puntos calientes por la noche cuando los medios aéreos no pueden volar.

FOTO: Ebredrone

Esta aeronave pilotada remotamente, es de uso industrial y por tanto cuenta con una gran autonomía, tiene un alcance de unos 7 kilómetros de distancia, y está equipada con una cámara térmica de gran resolución que permite extraer diferenciales de temperatura, todo esto con tiempo real.

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