Emprendimiento
El ejemplo de English Summer
English Summer es una empresa con más de cuarenta años de historia. Nació en los años ochenta organizando colonias de verano en inglés y, con el tiempo, ha crecido hasta convertirse en un referente. Hoy gestiona cuatro centros en entornos privilegiados y ofrece también estancias en el extranjero para jóvenes que buscan una inmersión completa.
Cuando pensamos en empresas excelentes, tendemos a fijarnos solo en su producto o servicio. Sin embargo, lo que suele distinguirlas es algo más profundo: la capacidad de irradiar excelencia en todo lo que hacen. Desde los procesos internos hasta la atención al cliente, pasando por detalles invisibles para la mayoría.
Lo he comprobado como padre de usuarios de English Summer los últimos veranos. Con mirada empresarial, resulta fascinante observar cómo se desenvuelven. Un modelo de gestión que revela una organización madura y con vocación de mejora continua. Tres ejemplos, tres aciertos de la empresa, ayudan a desarrollar esta idea.
El primero tiene que ver con la experiencia de cliente. Mis hijos han probado colonias náuticas y de deportes, pero las que han vivido con más entusiasmo son aquellas en las que cada mañana hacen tres horas de clase de inglés. ¡Es sorprendente! La combinación de aprendizaje, deporte y tiempo libre que ha diseñado English Summer se convierte en una vivencia que convierte a niños y jóvenes en entusiastas de la empresa.
El segundo se vincula con la cultura corporativa que hace posible la experiencia que antes mencionaba. Como pasa en tantos servicios, la actitud y el compromiso de las personas que los prestan es un ingrediente fundamental y English Summer sabe conseguirlos. La respuesta está en un detalle clave de su política de talento: todos los monitores fueron antes alumnos de English Summer y han vivido su cultura de la mejor forma posible, desde niños. Conocen de primera mano la experiencia y transmiten los valores vividos, creando una continuidad difícil de igualar.
El tercer acierto se aprecia en la gestión de la información comercial. El año pasado solo uno de mis hijos repitió y, al poco de cerrar la inscripción, recibimos una llamada para comprobar que no era un error y preguntar por el motivo. Saber por qué los clientes contratan y dejan de contratar para conseguir mejorar como empresa. Demuestra un uso avanzado de sistemas de gestión de clientes (CRM). Pocas empresas de tamaño similar aprovechan con tanta eficacia los datos para mejorar y reforzar el vínculo con las familias.
English Summer, dirigida hoy por los hijos de los fundadores, es un ejemplo de gestión. El éxito sostenido no depende sólo de tener un buen producto, sino de cuidar la experiencia en cada punto de contacto, de cultivar talento propio y de gestionar con profesionalidad. En esa combinación está su fortaleza. Saber crecer y diversificar, ofreciendo un servicio con valor añadido. Valor económico y valor social.