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Agroalimentario: Un sector fundamental

«Duplicando esfuerzos ante desafíos como el de la Covid-19, ha demostrado estar a la altura de la situación»

Francesc Faiges

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Francesc Faiges (Presidente de F. Faiges)

Francesc Faiges (Presidente de F. Faiges)

Durante el año 2020, año que siempre recordaremos por la terrible situación generada por la pandemia derivada de la Covid-19, se ha puesto de manifiesto, una vez más, la importancia y fortaleza que tiene el sector agroalimentario.

Esta importancia se evidencia, en primer lugar, porque el sector agroalimentario ha resultado fundamental, desde el principio de los tiempos, para garantizar el abastecimiento de alimentos y bebidas, elementos de primera necesidad esenciales para cualquier sociedad. 

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que, además de constituir un sector básico para la supervivencia de la población, lo es también en clave económica. 

Así, en España, el sector primario y la industria agroalimentaria aportan el 5,4 % del valor añadido bruto y el 6 % del empleo total, lo que supone una aportación al PIB de casi 61.000 millones de euros y la creación de 1,2 millones de puestos de trabajo. 
En este mismo sentido el sector agroalimentario resulta un pilar para la economía catalana, registrando una cifra récord respecto a las exportaciones, con un valor total de 11.435 millones durante el ejercicio 2020. Dicha cifra supone un incremento interanual del 6,62% en valor y del 6,95% en volumen. Y a su vez, este incremento de las exportaciones también ha permitido al sector agroalimentario catalán liderar por primera vez las exportaciones en el conjunto de España, superando a Andalucía y acumulando el 21,5% de las exportaciones agroalimentarias españolas.    

En tercer lugar, el propio poder ejecutivo ha destacado el carácter esencial del sector, lo que ha provocado un aumento de su valor estratégico y por consiguiente del mantenimiento de la actividad a fin de garantizar la producción, distribución y comercialización de alimentos. 

Para ello, todo el tejido empresarial implicado ha tenido que desarrollar protocolos de actuación, adoptar medidas preventivas y sanitarias, adecuar espacios y otra serie de ajustes para asegurar la viabilidad de su actividad y la salud de sus trabajadores; garantizando así el abastecimiento del mercado nacional.

Finalmente, cabe incidir en que la Covid-19 ha supuesto  un serio desafío para el sector agroalimentario, tanto por los efectos que está teniendo del lado de la demanda, con la caída del consumo de algunos productos muy relacionados con el canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías);  como del lado de la oferta, por los problemas derivados del confinamiento, las restricciones en la movilidad y las exigencias sanitarias que han supuesto una menor disponibilidad de mano de obra y una menor agilidad de la propia actividad.

Por todo ello merece reconocer y poner en valor la importancia y trascendencia del sector agroalimentario, un sector vital para la sociedad y la economía, que en épocas de crisis debe duplicar esfuerzos para dar respuesta a las necesidades y que ha demostrado estar a la altura de la situación.

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