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Aicrov pone rumbo a la India para crecer

La empresa de Tarragona fabricará las máquinas de una planta de llenado para la petrolera pública Bharat Petroleum

Rafael Servent

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Últimas pruebas en una línea de llenado a punto de ser entregada a una empresa de València, la semana pasada en el polígono Riu Clar de Tarragona. Foto: Pere Ferré

Últimas pruebas en una línea de llenado a punto de ser entregada a una empresa de València, la semana pasada en el polígono Riu Clar de Tarragona. Foto: Pere Ferré

Aicrov, empresa con sede y centro de producción en el polígono Riu Clar de Tarragona y dedicada al diseño y fabricación de maquinaria para el llenado de líquidos en envases de gran formato, ha puesto rumbo a la India. Allí acaban de firmar un contrato con la petrolera pública Bharat Petroleum para suministrar la maquinaria de una nueva planta de llenado de bidones.

La línea contará con 16 robots de llenado en una zona altamente explosiva e inflamable, y va a ser ensamblada en Tarragona a lo largo de los próximos dos meses. En junio, un equipo de dos personas se desplazará hasta la India para dirigir el montaje, que se alargará unos tres meses más, hasta la entrega definitiva, llaves en mano, a finales de agosto o principios de septiembre.

Con este proyecto, Aicrov, fundada en 2006 por Albert Rovira (Tarragona, 38 años), da un paso de gigante en su proceso de internacionalización, que apenas empezó en 2015, cuando sus exportaciones eran nulas, y que confían que a finales de este año terminen en un 80% de su facturación.

El salto no es sólo cualitativo, sino también cuantitativo: «Un proyecto en España -explica Albert Rovira, director general y fundador de Aicrov- asciende a entre 100.000 y 300.000 euros; uno como el de la India, a 3 millones de euros». El hecho de trabajar con un mercado global en el que, según este ingeniero electrónico especializado en la programación de robots industriales, sólo hay otras dos empresas que ofrezcan sus productos y servicios posventa, es un cambio de escala que les ha llevado a necesitar nuevas instalaciones y más personal, y que a finales de este año les permitirá cerrar el ejercicio con una facturación de 5 millones de euros.

La nueva oficina técnica de Aicrov en Tarragona, donde trabajan veinte personas. Foto: Pere Ferré

Nuevas instalaciones
Apenas hace tres semanas que Aicrov se trasladó desde su antigua nave del polígono industrial Riu Clar de Tarragona a otra con el triple de superficie útil (2.000 metros cuadrados) en el mismo polígono. Tras una inversión de 50.000 euros en rehabilitar la nave, aquí es donde ensamblarán las máquinas que justo ahora terminan su fase de diseño.

Dos puentes grúa y una nueva oficina técnica en la que trabajan 20 de los 30 empleados que hoy conforman la plantilla de Aicrov son las mejoras más significativas, además del espacio útil, que han ganado con este traslado. En breve incorporarán tres impresoras 3D de metal para llevar a cabo las tareas de prototipaje.

Una vez listos los prototipos y ajustados los diseños, encargarán el trabajo de fabricación de los componentes de las líneas a empresas externas, principalmente de la demarcación de Tarragona, para terminar ensamblando el proyecto en Tarragona.

De izquierda a derecha, Albert Rovira (Director General), Carlos Romo (Director de Producto), Virginia Sanchez (Directora de Administración), Marc Serra (Director Financiero), Josep Maria Serra (Director Comercial, delante), Gabriel Duran (Director de Operaciones y Oficina Técnica, detrás) y Jaume Tiñena (Subdirector).

Sector petroquímico
No sólo la India es el destino de las máquinas que diseña, fabrica y monta esta empresa. Francia, Gran Bretaña, Alemania, Arabia Saudí, República Dominicana, México y Rusia son otros de los mercados internacionales en los que ya ha entrado.

En un 80% de los casos, explica Albert Rovira, se trata de proyectos que tienen como destino el sector petroquímico. En mucha menor medida están el sector farmacéutico, la logística o la alimentaria, ya que la especialización de Aicrov está en la fabricación de maquinaria para el llenado de productos agresivos, tales como los productos químicos o los petroleros, siempre en envases de gran formato.

Con máquinas capaces de trabajar rellenando envases de como mínimo 1 litro, la mayoría de sus proyectos están diseñados para recipientes de entre 10 litros y 1.500 litros, con especial incidencia de los bidones (a partir de 800 litros) y los contenedores IBC (800 litros).

Empresas con presencia en el polo petroquímico de Tarragona como Basf, Repsol, Shell, Clariant, Covestro o Terquimsa figuran entre sus clientes. No en vano, la actividad de Aicrov arranca en 2006 en este entorno industrial, donde tras establecerse por su cuenta después de trabajar como asalariado en otras empresas, Albert Rovira empezó a prestar servicios de mantenimiento y reprogramación en maquinaria de llenado de productos químicos.

A lo largo de lo que queda de año, necesitarán incorporar entre cinco y seis personas más al área de producción

No fue hasta el año 2009 que, a estos servicios, junto a la comercialización de maquinaria de terceros, Aicrov dio un paso adelante al empezar con el diseño y la fabricación de maquinaria propia para el llenado de envases de gran formato. Hoy, un 98% de su facturación está vinculada a la fabricación de maquinaria y sus servicios posventa.

Más contrataciones
Desde principios del año pasado, Aicrov ha duplicado su plantilla, hasta pasar a las 30 personas que hoy trabajan en sus nuevas instalaciones del polígono Riu Clar de Tarragona. La mayoría han ido a reforzar el área de su oficina técnica, donde emplea a veinte de estas personas. Seis más se encuentran en las áreas de administración, marketing y comercial, y apenas cuatro en el taller. La colaboración con otros cinco talleres de la zona, a los que encargan la fabricación de los componentes de sus máquinas, hace que su estructura en talleres sea la mínima imprescindible para ensamblar y testar sus máquinas.

A lo largo de lo que queda de año necesitarán incorporar entre cinco y seis personas más en el área de producción, pero sin renunciar a «la filosofía de Lean Manufacturing (producción ajustada o sin desperdicios) que pusimos en marcha a finales del año pasado -explica Albert Rovira- con la contratación de dos seniors de casi sesenta años uno y de más de cincuenta el otro, para hacer de director comercial y de director técnico y de fabricación, respectivamente».

Los resultados de su incorporación son más que bueno. «Cuando contrato a alguien, miro a la persona; la edad que tengan no es tan importante para mí», relata Rovira. De cumplirse los planes que han puesto en marcha, Aicrov quiere seguir creciendo a buen ritmo, para llegar a duplicar en cinco años las previsiones de facturación que tiene de cara a este año, y situarse en los 10 millones de euros, volcados en exportar.

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