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"Amazon, lo que más vende ahora es agua y papel de váter"

Entrevista a Maravillas Rojo, presidenta de Abacus Cooperativa, que cuenta con más de un millón de socios de consumo, 560 socios de trabajo y 48 establecimientos

Rafael Servent

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Maravillas Rojo, en la tienda de Abacus en Tarragona. Foto: Pere Ferré

Maravillas Rojo, en la tienda de Abacus en Tarragona. Foto: Pere Ferré

Abacus cumplió 50 años el pasado mes de mayo. Desde su nacimiento en Barcelona de la mano de un grupo de padres, madres y maestros, con la participación de la Escola de mestres de Rosa Sensat, han pasado de tener un local de autoservicio autogestionado por los socios en la calle París de Barcelona a superar el millón de socios de consumo y los 560 socios de trabajo, con 48 establecimientos en Catalunya, València y Balears en 33 municipios (entre ellos, Tarragona y Reus) y cerca de 90 millones de euros en ventas. Maravillas Rojo, licenciaciada en Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales y Senior Executive por ESADE, con una dilatada carrera política (ha sido, entre otros cargos, Secretaria General de Empleo del Ministerio de Trabajo e Inmigración) y cooperativista, ocupa desde hace un año la presidencia de Abacus.

Abacus acaba de cumplir 50 años: ¿Por qué nació y cuál es hoy su misión?
Abacus nació porque un grupo de madres, padres y maestros quiso organizarse de manera singular en un proyecto cooperativo, con una demanda de productos y servicios de educación y cultura de calidad, vinculados al país y a buen precio. Se pusieron de acuerdo para poner en marcha un proyecto colectivo, pero tardaron más de ocho años en abrir su primer establecimiento en Barcelona. Hoy somos un millón de personas socias de consumo y 560 socios y socias de trabajo. A lo largo de este tiempo, lo que se ha mantenido y ha crecido es lo intangible

¿Qué intangible?
La confianza hacia el proyecto y la manera de hacer. Otro elemento es la vocación y voluntad de transformar. Abacus nació en un momento de oscuridad educativa. En este tiempo, ha cambiado la experiencia de compra: qué compramos y cómo lo compramos, bajo qué criterios lo hacemos. Tener un proyecto colectivo con una gestión cooperativa es una manera a la transformación social.

Cuando Abacus abrió en Tarragona, pequeñas librerías y papelerías lo vieron como una amenaza. Ahora, Amazon es la amenaza para Abacus. ¿Siempre hay alguien más grande?
Hace catorce años que estamos en Tarragona. Eso me parece una eternidad. Somos un proyecto colectivo que apuesta por una manera de estar en la sociedad, y nos sentimos parte del tejido comercial y social de la ciudad, como proyecto económico social que somos. Hacemos una apuesta bien decidida por complementarnos [con esos otros comercios]. La situación no está en aprender a competir, sino en aprender a complementarnos.

¿Con las pequeñas librerías?
Los libreros son nuestros amigos. Nosotros también somos libreros. Pertenecemos al Gremi de Llibreters desde el año 2007. Ha pasado una eternidad, y todos tenemos nuestro espacio si somos capaces de encontrar la identidad. Si no encuentras tu posicionamiento, no puedes tener viabilidad.

¿Y qué pasa con Amazon? Ellos también eran una librería...
El año pasado, sólo en Tarragona ciudad vendimos 100.000 libros. Amazon, lo que más vende ahora es agua y papel de váter. ¿Nos planteamos salir hoy del ámbito educativo, cultural y de ocio? De ninguna manera. No vemos que Amazon sea competencia. Tiene una fuerza, pero nosotros trabajaremos en la identidad y en el sentido colectivo, porque no somos una tienda, somos mucho más. Trabajamos en valores, con cosas como el juego colaborativo, y en la construcción de comunidades educativas, con más de 200 escuelas. Creo que de lo que hay que hablar es de complementariedad y colaboración más que de competencia, que es una palabra que ha quedado desfasada.

¿Llegó a perder su identidad Abacus?
Estoy segura de que a lo largo de 50 años se han hecho aciertos y errores, pero me interesa destacar no tanto el pasado, sino el futuro. Abacus está reforzando los valores de sus orígenes. Es algo que se está haciendo hoy con modelos en Nueva York, que ven que no es suficiente con pequeños grupos de compra, y deciden montar supermercados, o que montan aquí cooperativas como Som Energia, y que nosotros hace muchos años que hacemos. A partir de aquí, se trata de encontrar los puntos de equilibrio que nos permitan tener viabilidad. Pero seguro que hay cosas que no se han hecho bien.

¿Y cómo quieren hacerlo mejor ahora?
Estamos iniciando los preparativos del nuevo plan estratégico 2019-2021, y es el momento de replantear cuestiones que es evidente que se tienen que abordar. Por ejemplo, cómo comunicamos los valores en los que se basa Abacus, cuál es el equilibrio entre lo físico y lo digital, cuál es la manera de organizar los espacios y los recursos de nuestras tiendas, cuál será el prototipo de nuestra tienda de futuro.

¿Más digital y menos físico?
Seguro que habrá más digital, pero seguirá lo físico, aunque de otra manera. Un ejemplo es la tienda que acabamos de renovar en València, donde hay espacios de relación, pantallas, espacios culturales...

¿Se frena la expansión física y se vuelcan en la renovación?
No frenamos nada, porque no hay un plan de expansión. Nuestra propuesta es mejorar el uso de las tiendas, a partir del diseño de prototipos como el de València, con una distribución que incorpora espacios para que los niños trabajen allí, espacios de charlas, pantallas de autouso, comunicación de nuestra identidad... son tendencias.

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