Antoni Mora: «La Industria 4.0 es clave: Catalunya ha de ser industrial o no será»

Entrevista a Antoni Mora, presidente del Consell de Treball, Econòmic i Social de Catalunya (CTESC)

Rafael Servent

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Antoni Mora, presidente del CTESC. foto: Cedida

Antoni Mora, presidente del CTESC. foto: Cedida

Antoni Mora i Núñez (Cornellà de Llobregat, 1971) es desde diciembre de 2020 presidente del Consell de Treball, Econòmic i Social de Catalunya (CTESC), un organismo autónomo que asesora al Govern de la Generalitat de Catalunya. Con estudios en Derecho y Geografía e Historia, ha sido trabajador del sector de la limpieza, del plástico, del metal y autónomo.

Dirigente sindical en CCOO del Baix Llobregat, ha ocupado diversos cargos en este sindicato y ha ejercido, entre otras funcioness, de miembro del consejo de administración del ICS, del consejo de dirección del Catsalut, de la Comissió de Govern de la Renda Garantida de Ciutadania, de la Comissió Executiva del Pla Estratègic Metropolità de Barcelona, o del Comitè Executiu del Pacte Industrial de la Regió Metropolitana de Barcelona.

Hace pocos meses que asumió la presidencia del Consell de Treball, Econòmic i Social de Catalunya (CTESC).  ¿Qué se proponen en este mandato?
El mandato es de cuatro años, tanto para la presidencia como para la secretaría ejecutiva. Ahora está habiendo una renovación de los consejeros y consejeras, que son quienes hacen posibles las decisiones que toma el Consell. 

Consejeros que proceden de organizaciones como Pimec, Foment del Treball, UGT, CCOO, Unió de Pagesos, JARC...
Efectivamente. El CTESC es una institución adscrita al Departament de Treball, Afers Socials i Famílies, pero es a la vez autónoma, y las decisiones que toma son en base a los agentes sociales que la integran. Forma parte del Govern, pero es la sociedad civil la que la hace posible y tira de ella. Y, aunque las decisiones que toma no son vinculantes, estadísticamente el 70% de los dictámenes que emitimos modifican la norma. El impacto sobre el Parlament de nuestros informes es importante.

Un impacto que no suele trascender a la ciudadanía más allá del recinto parlamentario.
Es cierto, y por eso nos hemos propuesto, en este nuevo mandato, dinamizar el trabajo que hacemos y que se conozca y se visibilice mucho más. Somos muy conocidos en ámbitos académicos, pero no tanto en otros. Queremos lograr que los estudios que elaboramos, que son muy académicos y potentes, sean más accesibles a todo el mundo.

¿En qué estudios trabajan y por qué deberían llegar a más capas de la sociedad?
El CTESC es una institución que tiene cosas importantes que dar a conocer, y que no solo elabora informes, sino también recomendaciones. Ahora, por ejemplo, estamos estudiando la afectación que tendrán los fondos Next Generation EU, con un informe que acabamos de publicar al respecto, titulado L’estoc de capital a Catalunya: el paper de la inversió pública i l’oportunitat del fons Next Generation.  

¿Qué proponen?
Que la inversión pública vaya destinada a proyectos que reviertan en la baja productividad de la economía y creen ocupación de calidad, a la vez que estimulen la inversión privada. Es un momento clave para la economía y la sociedad catalana, y tendremos que priorizar un tema que es clave para la recuperación.

En sus recomendaciones sobre esas inversiones hablan de pymes y del principio de asociación, donde podemos tener un ejemplo en la Vall de l’Hidrogen de Catalunya.
Recomendamos, entre otras cosas, que los fondos concedidos mantengan un equilibrio respecto al tamaño de las empresas, dando cabida por lo tanto a proyectos que favorezcan a la pyme. A la vez, hay que garantizar en los proyectos un marco de participación de los agentes sociales que responda al principio de asociación, tal y como exige el Comité Económico y Social Europeo. El principio de asociación es necesario para garantizar que las reformas propuestas se basan en hechos y están vinculadas a la situación real de la economía de cada territorio. 

¿Cuáles piensa que son los grandes temas que marcarán nuestra economía y nuestra sociedad en los próximos años?
La Industria 4.0 es clave, porque sin industria un país no tiene futuro. La otra gran cuestión es la atención a las personas. Me refiero al cuidado de las personas, la atención a la dependencia, que tendríamos que ver cómo se transforma en Catalunya. Después está, por supuesto, la digitalización, desde un punto de vista de transformación económica y social. Pero hay más cuestiones. 

¿Cuáles?
Tenemos la movilidad sostenible y segura, con la electrificación y el vehículo autónomo. Hemos de ver también cómo las mercancías llegan a los núcleos urbanos y rurales, con el aumento del comercio electrónico. Y también todo aquello que tiene que ver con una sociedad intercultural. La reactivación económica ha de ir de la mano de la cohesión social, y eso incluye la aportación de las personas que han de venir a nuestro país. En esto, queremos un debate que tome decisiones y sea ágil.

¿En qué posición nos encontramos en Catalunya para abordar todo esto?
Tenemos la suerte de vivir en un lugar muy bien conectado al mundo, que es puerta de entrada de Asia y conexión con el norte de África. Es necesaria la apuesta por el Corredor del Mediterrani para tener un país equilibrado. Y, como le decía antes, Catalunya ha de ser industrial o no será. La industria ha de ser el motor tractor, aunque el turismo puede representar muchas oportunidades, ahora y en el futuro, enfocado hacia una economía del visitante que, de manera tanto directa como indirecta, es algo que aporta mucho más que la economía del turista. 

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