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Antonio Argandoña: "Un acuerdo entre empresas y sindicatos es más viable hoy que unos pactos políticos"

Entrevista al catedrático emérito de Economía y Ética Empresarial en el IESE y académico numerario de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras de España

Rafael Servent

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Antonio Argandoña, catedrático emérito de Economía en el IESE. Foto: Alba Mariné

Antonio Argandoña, catedrático emérito de Economía en el IESE. Foto: Alba Mariné

Antonio Argandoña es catedrático emérito de Economía y Ética Empresarial en el IESE y académico numerario de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras de España. Doctor en Economía por la Universitat de Barcelona, la ética económica y empresarial ha sido una de las áreas a las que Argandoña ha dedicado más atención a lo largo de su carrera. Presidente del Comité de Normativa y Ética Profesional del Col·legi d’Economistes de Catalunya, es también miembro de la Comission on Corporate Social Responsibility and Anti-Corruption de la International Chamber of Commerce de París y pertenece a diversos comités éticos de instituciones financieras, asociaciones empresariales y medios de comunicación.

Rentas básicas universales y rentas condicionadas. ¿Es una tendencia que vamos a ver reproducirse por todo el mundo?
Creo que está llegando, efectivamente. Yo preferiría una renta que no sea incondicional, porque o bien es muy bajita y no arregla nada, o bien es muy alta y aumenta mucho el gasto público. Y, por otro lado, desanima en el momento de buscar ocupación. Sí que considero conveniente, en cambio, un sistema como el Impuesto Negativo sobre la Renta.

Una renta condicionada.
Sí. Creo que no es un sistema tan general ni tan atractivo como el de la Renta Básica Universal, pero sí que permite cubrir las necesidades de la gente.

"El riesgo de que el paro se quede muy alto durante una larga temporada es muy elevado" 

Preocupa el desempleo. ¿Qué es lo que llega?
El riesgo de que el paro se quede muy alto durante una larga temporada es muy elevado. Si hubiésemos hecho la reforma laboral a tiempo, esencialmente en lo que atañe a los contratos temporales, la situación sería más buena. Pero no ha sido así, y de lo que se trata ahora es de conseguir que todo el mundo tenga un mínimo para vivir y facilitar que las empresas puedan contratar a gente mediante un contrato social, con ventajas a medio y largo plazo que incentiven contrataciones a corto plazo.

¿Qué ventajas serían esas?
Ventajas fiscales. Para que una empresa contrate a gente a corto plazo, hay que darle garantías fiables de que podrá disfrutar de ventajas fiscales a medio y largo plazo.

"De lo que se trata ahora es de conseguir que todo el mundo tenga un mínimo para vivir y facilitar que las empresas puedan contratar a gente"

Habla de un contrato social. ¿Entre quiénes?
Creo que los pactos políticos, en estos momentos, no son posibles. Se estuvo hablando mucho de unos nuevos Pactos de la Moncloa, y no es posible. Pero sí que lo es entre empresas y sindicatos: que miren qué podemos hacer para conseguir crear ocupación y un estándar de vida suficiente para el ciudadano. Sentarse y ver qué das tú, qué doy yo... Esto es mucho más viable que unos pactos políticos, y daría a la gente un mensaje de que estamos todos de acuerdo en que esto hay que arreglarlo.

No hay discusión en eso, ¿no?
Por desgracia, no veo demasiada iniciativa por parte de los sindicatos, que llevan años muertos, ni por parte de las patronales, demasiado encerradas en sí mismas. Pero si los pones a hablar, con el Gobierno al lado para ayudar, creo que es posible. Que a la conferencia de la CEOE asistan a escuchar, en primera fila, los líderes sindicales. Y al revés también. No me importa si en esa conferencia están los políticos, pero sí las empresas y los sindicatos.

"Por desgracia, no veo demasiada iniciativa por parte de los sindicatos ni de las patronales"

¿Damos por inevitable la primera oleada de despidos?
No se me ocurre nada para evitar que una empresa sufra una primera sacudida y que vaya gente a la calle. Ahora tiene que tomar medidas costosas, desagradables, pero convencida de que vamos a salir adelante y, en cuanto tenga la primera oportunidad, volver a recuperar a esa gente.

¿Estamos a tiempo de corregir los efectos de decisiones erróneas, si las ha habido?
Tenemos muy poco margen. Los gobiernos han cambiado sus decisiones diariamente. Cada día sale un Real Decreto cambiando media docena de cosas. No había un plan y no se han tomado decisiones consensuadas o, como mínimo, escuchando previamente a todos. Pero ni usted ni yo contábamos con el virus. Es un agente externo, como lo es una guerra. Como si te rompes una pierna. Podemos pasarnos semanas, meses y años criticando a los otros, pero mejor dejemos esa tarea para los historiadores. Es el momento de mirar al futuro.

"Ni usted ni yo contábamos con el virus. Es el momento de mirar al futuro"

En ese futuro entra Europa. ¿Ha perdido una oportunidad?
Tenemos dos ideas de Europa. Una es la de Francia, España o Italia. La otra es la de Alemania y Holanda. En una dicen que todos somos socios, en la otra que cada palo aguante su vela. Lo que sucede es que Europa no ha sido nunca los Estados Unidos de Europa, no tiene un poder. Lo que sí que hemos hecho bien en el pasado en Europa ha sido arreglar problemas transitorios, siendo muy realistas.

¿Si no vamos hacia la vía de una mayor integración política, vamos hacia la del Reino Unido?
No podemos ir hacia la vía del Reino Unido, porque sería suicida que España, Italia, Portugal o quien sea diga «me voy». Puede ser, quizás, la vía de una Europa de dos velocidades. Hacer castillos en el aire sobre cómo tendría que ser Europa en el futuro, sí. Pensar que eso es realista a corto plazo, pues no.

"Europa no ha sido nunca los Estados Unidos de Europa, no tiene un poder"

No solo se está reflexionando sobre Europa: también está en cuestión la Globalización
Yo soy partidario de la Globalización, y lo soy pensando en la gente que lo necesita, que está en Asia o África. Aunque sea por el egoísmo de arreglar los problemas de los vecinos. En este punto soy antitrumpista, y defiendo que tenemos que fortalecer los mecanismos de ayuda mutua entre países. Que, cuando haces un acuerdo comercial, incluya también una ayuda financiera para que no sea un problema para ellos a nivel humano. 

Los partidarios del decrecimiento económico han visto su momento. ¿Vamos hacia allí?
La idea es muy bonita, y son decisiones personales. Sin duda, a mucha gente [esta crisis] le ayudará a hacer reflexiones.

"A mucha gente [esta crisis] le ayudará a hacer reflexiones: se preguntarán si no llevaban un ritmo de vida poco adecuado" 

¿Cuáles?
Se preguntarán si no llevaban un ritmo de vida poco adecuado. Pensarán en cómo seguir más a su familia, a sus hijos, en no llegar a las nueve a casa. Esto hay gente muy capaz de hacerlo, y otros que son incapaces. Hay gente que está contando los días de confinamiento para volver a hacer lo que hacía. Lo que tiene de crisis social esto es la falta de reacción social.

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