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Aplicaciones móviles de marca blanca

Desde Tarragona, Adappty ofrece apps personalizadas con un modelo de suscripción mensual ‘Software as a Service’

Rafael Servent

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Ivan Plana, junto a algunos de los equipos que utilizan para sus aplicaciones en Adappty. Foto: Pere Ferré

Ivan Plana, junto a algunos de los equipos que utilizan para sus aplicaciones en Adappty. Foto: Pere Ferré

Ivan Plana (27 años, Constantí) lo describe así: «Aplicaciones de marca blanca». Adappty, con sede en Tarragona, es una startup dedicada al desarrollo de aplicaciones móviles basada en un modelo SAS (Software as a Service) donde, a través de una suscripción mensual, un cliente puede conseguir una aplicación móvil personalizada a partir de un catálogo base.

Tres son los grandes casos de uso que tienen hoy disponibles en esta plataforma salida al mercado el pasado mes de marzo: Punto a punto (donde caben aplicaciones de transporte de pasajeros para el sector del taxi o de paquetería), Directorios (cualquier aplicación que precise de una indexación y clasificación de contenidos) y Gestión interna (por ejemplo, controles de calidad mediante fotografías para servicios de limpieza de apartamentos turísticos o limpieza de vehículos de alquiler).

Este próximo mes de octubre, Adappty sacará al mercado su cuarto desarrollo para personalizar las aplicaciones ‘de marca blanca’ que ofrece. En este caso, centrado en el Delivery y muy enfocado a la entrega de productos de restauración y de comercio de proximidad a domicilio. Será su último gran desarrollo en esta fase de puesta en marcha de este proyecto liderado por Ivan Plana.

"La aplicación es nuestra, pero los datos que hay en ella son del cliente" (Ivan Plana)

Llegar hasta aquí no ha sido un camino directo. Antes, Adappty fue Caigo, una aplicación móvil para reserva de eventos nacida en septiembre de 2019 como ‘startup URV’, que iba a salir al mercado en abril de ese año. Un mes antes de su debut, estalló la pandemia de Covid-19 y todo cambió. Su paso por la incubadora Sensor TIC de Redessa, en Reus, le ayudó a adaptarse a las nuevas circunstancias (lo que en el mundo del emprendimiento se conoce como ‘pivotar’), aprovechando todo lo invertido en el desarrollo de su aplicación para reconducirlo hacia Adappty. 

Cuenta Ivan Plana que su propuesta se dirige principalmente a emprendedores con recursos limitados y «pequeñas empresas que hace muchos años que están en el mercado y que suelen tener entre tres y diez empleados», a quienes son capaces de ofrecer precios ajustados y tiempos de entrega que oscilan entre los quince días y el mes y medio.

Para que eso sea posible, las necesidades de ese cliente tienen que encajar en alguna de las cuatro aplicaciones base que han desarrollado: «El cliente nos pide la aplicación y, si encaja en alguna de las ofertas que hemos desarrollado, se la hacemos».

Tras presentarle una maqueta gratuita con la apariencia de cómo sería su aplicación, solo es necesario abonar una primera cuota mensual, en concepto de paga y señal (con precios mensuales de 99 euros, 119 euros y 139 euros, IVA a parte, y mayores o menores limitaciones en función de la tarifa), tras lo cual, una vez entregada la aplicación, será necesaria una permanencia de seis meses.

En cualquier momento, ese cliente puede prescindir de Adappty y migrar sus datos, aunque no podrá llevarse la aplicación. «Se trata de una suscripción, y por lo tanto la aplicación es nuestra», explica Ivan Plana, «pero los datos que hay en ella son enteramente del cliente, y por lo tanto puede exportarlos cuando considere».

Con dos trabajadores a su cargo a jornada completa y un equipo de profesionales freelance como apoyo, Ivan Plana confía en terminar este año con una docena de clientes suscritos a Adappty, para lograr alcanzar el medio centenar de suscripciones y una facturación de unos 30.000 euros a finales de 2022.

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