Economía Agroindustria

Avellanas de Alcover para tres estrellas Michelin

El Celler de Can Roca selecciona los frutos secos de Paño Fruits en una de las recetas de su proyecto ‘Gastronomía sostenible’

Rafael Servent

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Trabajadores de Paño Fruits en sus instalaciones de Alcover. FOTO: Pere Ferré

Trabajadores de Paño Fruits en sus instalaciones de Alcover. FOTO: Pere Ferré

Avellanas del Baix Camp en cocinas tres estrellas Michelin. Paño Fruits, en Alcover, ha sido uno de los productores seleccionados por los hermanos Roca, de El Celler de Can Roca, para incorporar sus productos al proyecto ‘Gastronomía sostenible’, una iniciativa de este restaurante -en colaboración con BBVA- para apoyar a los pequeños productores con el envío mensual de una cesta de ingredientes de temporada y recetas sostenibles a su comunidad de suscriptores.

La del mes de mayo tuvo entre esa selección las avellanas ecológicas de Paño Fruits, en una receta elaborada por Joan Roca de espárragos verdes y morados con hígado de rape ahumado, emulsión de piel de mandarina y avellanas.

Jordà Paño, segunda generación en esta empresa familiar fundada en Alcover (Baix Camp) en 1987 por sus padres Laureà Paño y Francesca Cavallé, agradece ese reconocimiento: «Creo que es importante, y como mínimo servirá para explicarlo y mostrarlo a nuestros clientes. Te alegra que al final seas reconocido, porque creo que la avellana del Camp de Tarragona es la mejor».

Laureà Paño y Francesca Cavallé, herederos de una tradición de generaciones de agricultores, fundan Paño Fruits, en Alcover, en el año 1987, con una pequeña tostadora de frutos secos en los bajos de su casa. Empieza la producción y comercialización de sus propios productos.

«Lo que sucede -lamenta Jordà Paño- es que, a diferencia de los italianos, que se lo creen y ponen su marketing, nosotros no nos lo creemos. Pienso que tendríamos que fijarnos más en el sector de la almendra, donde en ecológica manda España a nivel mundial, y es hacia donde deberíamos ir con la avellana, porque cuando no haya una Turquía con la que no puedes competir en precio, saldrá otro país».

«No podemos competir en precio con la avellana -prosigue-, y eso es algo que tienen muy claro los italianos, que juegan en la liga de que sus productos son los mejores del mundo. Por eso es tan importante aprovechar figuras como los hermanos Roca para explotar todo eso».

Detalle de las avellanas ecológicas que El Celler de Can Roca ha seleccionado para su proyecto ‘Gastronomía sostenible’.
Foto: Pere Ferré

Pioneros en el cultivo de frutos secos con certificación ecológica -tras un viaje del matrimonio Paño-Cavallé a EEUU a principios de la década de los noventa, donde descubrieron en una pequeña tienda el concepto organic, desconocido todavía aquí por el gran público-, sus primeros productos certificados, tras pasar todas las fincas a cultivo ecológico, fueron en el año 2000.

Desde entonces, son contados los productores del Baix Camp que han apostado por esta manera más ‘italiana’ de entender la avellana. Tan pocos que, reconoce Jordà Paño, las apenas 35 hectáreas de avellanos que hay certificadas como ecológicas en el Camp de Tarragona son insuficientes para la demanda de sus clientes (donde un 60% de los 6,6 millones de euros que facturaron el año pasado fueron a empresas de distribución y el otro 40% a industrias alimentarias de turrones, bollería...), con lo que «nos vemos obligados a ir a Italia a comprar avellanas ecológicas».

Un viaje a los EEUU en 1993 marca a esta pareja y el futuro de su empresa. Allí descubren la producción de alimentos bajo la certificación ‘organic’, y deciden certificar todas sus fincas como cultivos ecológicos. En el año 2000, empiezan a comercializar sus primeros productos con certificación ecológica, en un camino que no piensan abandonar. 

«Es creer en ello o no hacerlo -insiste Jordà Paño-, y al final es como un pez que se muerde la cola». Con un volumen de producción de entre 400 y 500 toneladas de frutos secos al año (con avellanas, almendras, nueces o pistachos, entre otros), al que se suma la distribución de café y azúcar, Paño Fruits, donde trabajan unas 20 personas, ambiciona seguir creciendo con una ampliación de su zona de almacenaje que sumará en septiembre 1.000 metros cuadrados más a los 2.000 metros cuadrados que ocupa en el polígono industrial de Alcover. 

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