Ayudar a un mejor aprendizaje

Cómo aplicar la inteligencia artificial para determinar el nivel de conocimientos de los escolares

Agnès Llorens

Whatsapp
La crisis causada por el coronavirus ha frenado la actividad de la ‘start-up’, y los socios se preparan ya para el próximo curso. Foto: Cedida

La crisis causada por el coronavirus ha frenado la actividad de la ‘start-up’, y los socios se preparan ya para el próximo curso. Foto: Cedida

Es un tópico recurrente en muchas aulas. Una vez el profesor ha finalizado la lección, hay alumnos que recordarán palabra por palabra cada frase, otros que con el debido estudio interiorizaran los conocimientos y algunos que conseguirán, con gran dificultad y trabajo complementario, aprender la lección.

 Todos nosotros contamos con una herramienta básica, nuestro cerebro, que trabaja de un modo distinto en cada persona. En este escenario de individualidad, ¿como podemos determinar los problemas y ventajas de aprendizaje de cada alumno? Esta es el universo en el que se mueve la start-up Projecte Òrbita, que mezcla las disciplinas de la inteligencia artificial y la neurociencia para desarrollar cuestionarios personalizados, que determinan el desarrollo cognitivo de cada alumno.

«Creemos que podemos aportar mucho a los estudiantes y centros educativos», explica el reusense Eudald Correig, investigador en cognición, inteligencia artificial y CEO de la empresa. Él es, junto a sus socias —Àngels Bergé, psicóloga especialista en dificultades de aprendizaje; Maria Beltran, psicóloga especialista en altas capacidades y Emilia Garcia, doctora en lingüística computacional— quien lleva el timón de esta compañía que nació en 2015 y que participó en la última edición del Fòrum d’Inversió Cat Sud, celebrado el pasado 30 de enero en Tarragona.

La principal herramienta de esta empresa es el sistema de encuestas desarrollado en tres fases, que detecta las necesidades educativas de cada alumno y descubre sus talentos. La primera fase comprende un test cognitivo de análisis de lectura, capacidades de cálculo y razonamiento lógico y un test adaptativo, que analiza la autoimagen de cada alumno y sus niveles de satisfacción escolar, social y familiar. 

«Todos tenemos habilidades y podemos mejorar con el debido aprendizaje»

«Emitimos un análisis de cada alumno, que sirve para que los profesores detecten tanto los casos por encima o por debajo de la media del proceso de aprendizaje», explican los responsables de la start-up, que detallan que «no existe una inteligencia única, sino que todos tenemos habilidades y capacidad para mejorar con el debido aprendizaje y esfuerzo». 
En 2019, esta primera fase se realizó con éxito en nueve centros escolares de Catalunya. «El test se puede realizar a alumnos que cursen desde P5 hasta 4 de la ESO», comenta Correig, que precisa que el coste para cada test personalizado a los estudiantes —que deben contar con el debido permiso parental— es de seis euros para el centro educativo.  

Este 2020 debía suponer el año de la consolidación definitiva de la empresa, que tenía previsto doblar el número de centros educativos que participarían en la experiencia y también la puesta en marcha de la segunda fase de la Plataforma Àtom, que centra en la elaboración del sociograma, una radiografía del sistema de relaciones dentro del grupo de clase que sirve para detectar la autoimagen de cada alumno y las relaciones con el resto de compañeros y que permite detectar, por ejemplo, posibles casos de bullying.

«Hasta ahora habíamos realizado pruebas beta de esta segunda fase y este año debíamos iniciarlo como proyecto sólido», explica Correig, que detalla que el confinamiento de la crisis sanitaria ha supuesto «un parón que ralentizará la puesta en marcha de esta fase hasta el próximo curso». Desde del confinamento que está sufriendo el mundo, esperan que 2021 sea su año. 

Temas

Comentarios

Lea También