Café recién molido en libertad

Con tostadero en Alcover, esta ‘startup’ pretende abrir un espacio en el mercado de consumidores que hoy utilizan cápsulas

Rafael Servent

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Desde la izquierda, Francesc Font, Beatriz Mesas y Joaquim Mach, socios fundadores de Incapto Coffee. Foto: Cedida

Desde la izquierda, Francesc Font, Beatriz Mesas y Joaquim Mach, socios fundadores de Incapto Coffee. Foto: Cedida

Beatriz Mesas, socia industrial de Incapto Coffee, suelta el lema de esta startup: «Hemos venido a cargarnos las cápsulas». En latín, ‘incapto’ significa ‘no captivo’. La idea es sencilla: conseguir una taza de café recién molido en menos de 30 segundos.

Asegura Beatriz Mesas que moler el café justo antes de su preparación, con los granos precisos para elaborar esa taza, es la forma más económica y sostenible de consumir café. Y que, encima, el sabor y aroma que se consigue no lo supera ninguna cápsula que haya en el mercado, por muy premium que sea.

Con dos generaciones de tostadores de café como aval, Beatriz Mesas, que en Alcover (Alt Camp) lidera su propio proyecto empresarial Café Ciano, donde se dedica al tueste, venta y distribución de café para hostelería, aporta a esta startup la parte industrial. Junto a ella participan, también como socios fundadores, Francesc Font y Joaquim Mach, además del company builder DNG.

«De los 19 millones de cápsulas que se consumen al año en España, solo un 4% se reciclan» (Beatriz Mesas)

Se trata de un proyecto que, aunque tiene una base física en el tostadero de café de Beatriz Mesas, ha nacido enfocado al cien por cien en los canales de venta digitales. A través de la página web de Incapto Coffee, sus clientes pueden suscribirse a diversos planes, en los que la máquina de café automatizada que comercializan («a precio de coste», resalta Mesas) es parte esencial del éxito.

Si bien es cierto que durante algunas semanas del confinamiento la levadura para elaborar pan en casa se convirtió en un bien escaso, también lo es que no todo el mundo está dispuesto a echar mano del molinillo de café y ponerse en marcha para preparar un café de ‘vieja escuela’. Que, encima, tenemos números de que nos salga mal. La alternativa, explica esta emprendedora, son las nuevas generaciones de máquinas automatizadas, en las que tú simplemente cargas los granos de café y el agua, y te desentiendes del resto.

Sin residuos, a excepción del poso del café. «Cuando nos planteamos este proyecto -explica Mesas- no entendíamos cómo puede ser que sigan consumiéndose todas esas cápsulas que afectan al Medio Ambiente: de los 19 millones de cápsulas que se consumen al año en España, solo un 4% llegan al punto de reciclaje».

La cultura del café recién molido, mucho más extendida en el centro de Europa y los países escandinavos, es la que quieren difundir desde Incapto Coffee, apelando a cuestiones de sostenibilidad no solo ambiental, sino también económica.

«Una cápsula premium cuesta entre 39 y 40 céntimos de euro», explica Beatriz Mesas. «Con un promedio de entre 3 y 4 gramos de café por cápsula, a ese precio el kilo de café te sale a 75 euros. En nuestro caso, una taza de buen café recién molido saldría a 15 céntimos, frente a esos 40 céntimos de la cápsula».

Por último, «el café -explica Beatriz Mesas-, una vez molido se oxida. A las 24 horas ha perdido más de un 50% de sus propiedades». Pero hay que molerlo. Las máquinas automatizadas y financiables que acompañan a sus suscripciones hacen esa parte.

Incapto Coffee nació hace un mes y medio con un capital inicial de 500.000 euros, tras una primera ronda de financiación en la que diversos business angels han aportado 200.000 euros. Esperan facturar 1,5 millones de euros a final de año y empezar con su internacionalización en 2021, cuando cuentan alcanzar los 8 millones de euros de facturación.

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