Climatización sin necesidad de enchufes

BiofreshTech, startup cofundada por la tarraconense Logística Costa Dorada, quiere cambiar el mundo de la refrigeración

Rafael Servent

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Javier Guillén (izquierda) y Rafael Matamoros, los dos impulsores principales de BiofreshTech, en Tarragona. Foto: Alba Mariné

Javier Guillén (izquierda) y Rafael Matamoros, los dos impulsores principales de BiofreshTech, en Tarragona. Foto: Alba Mariné

Una carga de entre tres y cinco horas basta para lograr una autonomía de entre cuatro y cinco días. Esa pequeña carga eléctrica es la que activa un compuesto químico en forma líquida que, integrado en un sistema de climatización, permite controlar la temperatura de una nevera portátil, una furgoneta o una torre de refrigeración de una industria (por poner tres ejemplos) sin necesidad de conectarse a la corriente eléctrica.

Eso es lo que aseguran que han conseguido en BiofreshTech, una startup con socios del mundo (Arabia Saudí, Portugal, València, Barcelona, Tarragona) y en la que las comarcas del sur de Catalunya llevan el liderazgo. Entre los cofundadores de esta empresa se encuentra Logística Costa Dorada, con sede en la ciudad de Tarragona, y cuyo director general, Rafael Matamoros, lo es también de esta startup.

El alma del proyecto, del que afirman que cuentan con dos patentes que les permiten explotar esta nueva tecnología, es el ingeniero químico Javier Guillén. La innovación que luego resultó en patente surgió de una necesidad profesional. Guillén, que trabajaba en el sector logístico suministrando alimentos a temperatura controlada a plataformas petrolíferas situadas mar adentro, desarrolló diversas soluciones para no depender de costosos sistemas de refrigeración, hasta dar con ese producto.

Prototipo de nevera para ‘Home Delivery’. Foto: Cedida

Tres prototipos
Rafael Matamoros, director general de esta startup, asegura que hasta la fecha llevan invertidos 1,5 millones de euros en el desarrollo de esta tecnología, con varios prototipos de aplicaciones que podrían salir al mercado durante el primer trimestre de 2019.

El primero de ellos es la nevera para farmaindustria, que sustituiría a las neveras portátiles que se utilizan hoy para el transporte de órganos para transplantes o medicamentos a temperatura controlada. La han estado desarrollando junto a una empresa de transporte logístico, con un prototipo con capacidad para un metro cúbico que entre diciembre y enero quieren homologar para este sector.

Una vez superada la homologación para farmaindustria, tienen apalabrada una primera entrega de 300 de estas neveras para esta empresa de logística.

Cuentan con dos patentes y tres prototipos en fase de certificación

Un camino similar está siguiendo el prototipo de nevera para ‘Home Delivery’ (entrega a domicilio de comida a temperatura controlada), que han desarrollado en colaboración con una cadena de supermercados líder en España y que, cuando pase también la fase de homologación en diciembre, permitirá el transporte de comida a temperatura controlada de hasta menos veinte grados centígrados sin necesidad de aislar térmicamente los vehículos ni de conectar la nevera a ninguna fuente de alimentación eléctrica.

El tercer prototipo, para el que calculan que queda algo más de tiempo para su salida al mercado, son las cámaras frigoríficas sin conexión a la red eléctrica, pensadas especialmente para establecimientos comerciales. La típica nevera o congelador con carnes envasadas y verduras congeladas.

Fabricación local
Aseguran que, cuando llegue la fase de fabricación de estos dispositivos, contarán con empresas del Camp de Tarragona, a quienes ya han contactado para este proyecto. También el envasado y la distribución del producto químico que está en la base de esta tecnología se llevará al Camp de Tarragona, donde están negociando además un acuerdo con un grupo de investigación de la Universitat Rovira i Virgili (URV) para desarrollar esta tecnología en el sector agrícola (esencialmente, en invernaderos) y en torres de refrigeración de la industria.

  • Climatización  La tecnología que han patentado en BiofreshTech sirve para mantener las temperaturas controladas, reduciéndolas hasta los veinte grados bajo cero o elevándolas hasta el punto deseado.
  • Autonomía  En laboratorio, un prototipo de nevera ‘Home Delivery’ a una temperatura ambiente de entre 50 y 55 grados centígrados (un extremo que podría darse en una furgoneta de reparto aparcada al sol de las Islas Canarias en pleno mes de agosto) con entre 40 y 45 aperturas de entre 15 y 20 segundos cada 10 ó 15 minutos, manteniendo la carga a una temperatura de menos 20 grados centígrados, puede llegar a lograr una autonomía de entre dos y tres días sin necesidad de conectarse a ninguna fuente de alimentación eléctrica. 
  • Sectores  Alimentación, médico, farmacéutico, logístico, agrícola, automoción, aéreo, náutica, textil o baterías de litio son algunos de los sectores en los que, según los impulsores de esta tecnología, hay oportunidades para crecer y desarrollar soluciones tecnológicas.

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