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De Bràfim a Japón, Padró i Família viaja por el mundo

Con más de treinta referencias de vino, la bodega tampoco olvida el mercado nacional, en el que cada vez tiene más presencia

Sílvia Fornós

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Ernest Padró, gerente de la empresa, y Mario García, enólogo de la bodega. FOTO: pere ferré

Ernest Padró, gerente de la empresa, y Mario García, enólogo de la bodega. FOTO: pere ferré

A las puertas de celebrar 120 años de historia, la empresa Padró i Família, fundada en 1898 en Bràfim (Alt Camp), puede presumir de ser un referente en el sector de la exportación vitivinícola. Desde el continente asiático hasta los principales mercados del centro y norte de Europa son el destino de algunas de las más de treinta referencias de vino que elabora la empresa familiar, sin olvidar el mercado nacional, en el que cada vez tiene más presencia. «Buena parte de los vinos que elaboramos se comercializan en países europeos, pero también en Japón, China, Canadá, etc. Contamos con un equipo profesional de agentes internacionales que dan a conocer nuestros vinos», explica Ernest Padró, gerente de la empresa. 

Él mismo detalla que «la familia de vinos IPSIS (DO Tarragona) tiene una gran aceptación en Japón, Alemania y también en los países escandinavos». Por su parte, el enólogo de la bodega, Mario García, destaca la «curiosidad» de los consumidores de estos destinos. «En Japón, a pesar de tratarse de un país que no es productor de vino, tienen grandes conocimientos del sector y los consumidores están dispuestos a probar vinos de calidad como los nuestros», añade. 

Vermuts Padró & Co. La calidad y una presencia única son los rasgos diferenciadores de los vermuts Rojo Clásico, Rojo Amargo, Blanco Reserva, Reserva Especial y Dorado Amargo Suave. FOTO: PERE FERRÉ


La familia IPSIS es el buque insignia de Padró i Família, y el vino IPSIS Crianza acumula más de una veintena de reconocimiento nacionales e internacionales, como por ejemplo Selections Mondials des Vins (Canadá) y la Guía Peñín de los Vinos de España, entre otros. «Cualquier reconocimiento provoca que el consumidor se fije en nuestra bodega y en los vinos que elaboramos», afirman desde la empresa. Más recientemente, el enólogo Lluís Romero ha destacado IPSIS Blanco Flor, IPSIS Tinto Joven e IPSIS Crianza en el libro Grans Vins a petits preus 2018; y el experto en vino Lluís Tolosa ha recomendado también el IPSIS Crianza en el libro Guia dels Millors 100 Vins i Caves de Catalunya. 
Padró i Família también vuela con destino a Estados Unidos y Alemania. Son, en palabras del enólogo, «mercados muy interesantes y a la vez muy exigentes, en cuanto a calidad se refiere». «Aprecian mucho las referencias monovarietales y también tienen muy claro cómo debe ser la uva para elaborar vino de calidad», añade Mario García. 

Cinco generaciones 
La bodega fue fundada por los hermanos Joan y Daniel Padró Valldosera. El esfuerzo, la constancia y el trabajo bien hecho han sobrevivido en el tiempo, convirtiéndose en la seña de identidad de la empresa familiar. Esta experiencia heredada, combinada con los conocimientos de la generación actual, brinda la oportunidad de seguir abriendo nuevos mercados, un crecimiento que va de la mano de un renovado cambio de imagen, con diseño propio hecho por el equipo de la bodega. 
Saber escuchar. Es otro de los valores de la empresa. «Para nosotros el feedback con el consumidor es muy importante, para saber el interés que despiertan nuestros vinos», detallan Ernest Padró y Mario García.

Celler Padró i Família
Desde su fundación la empresa ha mejorado y adaptado las antiguas instalaciones para incorporar las nuevas tecnologías enológicas, con el objetivo de elaborar vinos de calidad. El proceso de envejecimiento se lleva a cabo con barricas de roble americano y francés. «Envasamos nuestros vinos en la planta de nuestra bodega desde el año 1960», detalla Ernest Padró. FOTO: PERE FERRÉ

El enólogo subraya «que hace unos años había un mayor interés por los vinos de crianza, en cambio ahora interesan más los tintos jóvenes, afrutados y fáciles de beber, porque hay nuevos consumidores y cada vez más jóvenes». Padró i Família se fija en el mercado vitivinícola de manera global. «Exportar a otros países hace que debas tener en cuenta qué es lo que piensa un consumidor holandés, un japonés, un canadiense... Debemos averiguar qué tienen en común todos ellos y dar a nuestros vinos la personalidad que buscan. Por esta razón, el control de calidad de nuestros productos es lo más importante para Padró i Família», concluye el enólogo.

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