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"Debemos apostar por actividades de valor añadido"

Entrevista a Ramón Ignacio García, director general del Port de Tarragona

Núria Pérez

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García ha participado en el diseño y ejecución de las principales obras llevadas a cabo en el Port en los últimos años. FOTO: Pere Ferré

García ha participado en el diseño y ejecución de las principales obras llevadas a cabo en el Port en los últimos años. FOTO: Pere Ferré

Salto adelante. El director del Port de Tarragona cree que las infraestructuras planeadas deben consolidar su apuesta por la diversificación y la carga general de los últimos años. Ramón Ignacio García (Alicante, 1962) es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Escuela Técnica Superior Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de Valencia; MBA por la Universidad Rovira i Virgili y Programa de Desarrollo Directivo por el IESE.

Su trayectoria laboral está muy vinculada al Port de Tarragona, ya que desde 1989 trabaja en su departamento de Infraestructuras que dirigió de 2004 a 2015. 

Tres de los principales proyectos que tienen entre manos, ZAL, Puerta Centro y AgroTIM, tienen que ver con logística...
Sí son infraestructuras que nos deben ayudar a consolidar nuestra apuesta por la diversificación y por la carga general de los últimos años, a generar espacios donde se puedan instalar empresas que den valor añadido a las mercancías que han de embarcar o han desembarcado en el Port y a posicionarnos como una plataforma logística intermodal con eficientes conexiones ferroviarias y óptimas combinaciones entre el tráfico por barco, carretera o tren.

¿Qué deben representar para el Port de Tarragona?

Un salto adelante e incrementar nuestra capacidad de negocio y que ésta no esté limitada a la estiba y desestiba o la carga y descarga de mercancía, la actividad de las grúas o el almacenamiento sino a actividades de mayor valor añadido. 

Eso y en el caso del puerto seco de Monzón, aligerar la carga de almacenamiento de productos agroalimentarios, que, en algunos momentos, ha llegado a estar saturada.

Exacto. Los puertos secos de Marchamalo (Guadalajara) y el AgroTIM de Monzón (Huesca) nos deben permitir tres cosas. Por un lado, acercar los productos al consumidor final. Por otro, potenciar el transporte por ferrocarril cuya tendencia es al alza. Y, en el caso del puerto seco de productos agroalimentarios oscense, en el que acabamos de entrar como socios, reducir las necesidades de almacenamiento porque aunque disponemos de 230.000 metros cuadrados de superficie cubierta para almacenaje de grano, disponemos de maquinaria muy especializada, cintas de descarga conectadas a silos, apiladores, tolvas especiales,... y somos uno de los grandes puertos europeos en este ámbito, en algunas ocasiones hemos tenido dificultades para responder a toda la demanda.

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