El BCE decide qué hacer con sus estímulos monetarios en 2022

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidirá este jueves qué va a hacer con sus estímulos monetarios en 2022

EFE

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El símbolo del euro delante de la sede del Banco Central Europeo en Francfort. Foto: ACN

El símbolo del euro delante de la sede del Banco Central Europeo en Francfort. Foto: ACN

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidirá este jueves qué va a hacer con sus estímulos monetarios en 2022, cuando ya ha dejado claro que no va a subir los tipos de interés pese a la fuerte subida de la inflación.

El BCE publicará el jueves sus nuevas proyecciones macroeconómicas, que incluyen los primeros pronósticos de 2024.

También comunicará el ritmo de compras de deuda de emergencia frente a la pandemia durante el primer trimestre del próximo año, y dirá qué planes de expansión cuantitativa tiene a partir de finales de marzo de 2022, cuando concluyen las compras de bonos por la pandemia.

Esta semana también la Reserva Federal (Fed) discutirá si acelera la retirada de sus estímulos monetarios y el Banco de Inglaterra (BoE) decidirá si sube tipos de interés antes de la Navidad.

El gestor de carteras de Pimco Konstantin Veit prevé que«el Consejo de Gobierno evitará un efecto precipitado en las compras de activos y optará por reducir gradualmente el ritmo»

En la actualidad, el BCE compra deuda por valor de alrededor de 70.000 millones de euros al mes debido a la pandemia, y por valor de más 20.000 millones de euros al mes por otro programa de expansión cuantitativa, según cifras de Veit. Veit pronostica que el BCE mantendrá esta ritmo «en general durante el primer trimestre del próximo año» y aunque no tiene una opinión firme sobre qué ocurrirá más allá de marzo de 2022, piensa que el Consejo de Gobierno evitará un efecto precipitado.

El BCE intentará evitar medidas drásticas y precipitadas

Por ello «optará por reducir gradualmente el ritmo de los actuales 90.000 millones de euros al mes hasta una tasa estable de entre 40.000 y 60.000 millones de euros al mes durante el segundo trimestre del próximo año», según Veit. Esto podría adoptar la forma de una dotación de transición de entre 200.000 y 300.000 millones de euros durante nueve meses.

«Los riesgos para las perspectivas macroeconómicas siguen siendo elevados y la aplicación de la nueva estrategia de política monetaria del BCE está sujeta a la incertidumbre», considera Veit.

  • El BCE no piensa subir los tipos para 2022

El economista jefe de la gestora de fondos AXA Investment Managers, Gilles Moëc, destaca que el Consejo de Gobierno está de acuerdo en no subir tipos en 2022.

«El debate entre halcones y palomas se ha vuelto muy público, pero todavía se centra directamente en la flexibilización cuantitativa», dice Moëc. También prevé que «probablemente sea aceptable para la mayoría del Consejo continuar con la flexibilización cuantitativa hasta finales del 2022» porque terminar antes dificultaría que el mercado no comience a aumentar los precios el próximo año.

Ulrike Kastens, economista del gestor de activos DWS, comenta que «en pocas ocasiones los miembros del BCE han estado tan divididos sobre la futura orientación de la política monetaria».

«El BCE no debería inquietar aún más a los participantes del mercado siendo demasiado impreciso» -Ulrike Kastens, BCE

«Sobre todo, las previsiones sobre la evolución futura de la inflación son controvertidas y algunos miembros, como es el caso del economista jefe, Philip Lane, temen mayores riesgos de inflación a medio plazo», añade Karstens.

El alto grado de incertidumbre sobre la evolución de la pandemia podría seguir pesando sobre las perspectivas económicas por ello muchos miembros del BCE «hacen un llamamiento a no comprometer demasiado el rumbo de la política monetaria», según Karstens. Sin embargo, añade, «el BCE no debería inquietar aún más a los participantes del mercado siendo demasiado impreciso».

El BCE pronosticó en septiembre que la economía de la zona del euro crecerá este año un 5 %, con una inflación del 2,2 %, un 4,6 % en 2022 con una inflación del 1,7 % y un 2,1 % en 2023 con una inflación del 1,5 %. La evolución de la inflación en los próximos meses determinará si el BCE puede mantener su expansión cuantitativa o tiene que reducir los estímulos más rápidamente como la Fed.

Aunque Karstens «espera una importante modificación al alza de las previsiones de inflación», prevé una «elevada incertidumbre» sobre el rumbo del BCE en los próximos meses y que el BCE avance en la salida de su política monetaria expansiva a un ritmo mucho más lento que otros bancos centrales

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