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El ICF espera que la inversión industrial se dispare a partir del segundo semestre

La Covid-19 acaparó el 74% de la financiación concedida por el Institut Català de Finances en la demarcación de Tarragona durante el pasado año 2020

Rafael Servent

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El ICF espera que la inversión industrial se dispare a partir del segundo semestre

El ICF espera que la inversión industrial se dispare a partir del segundo semestre

La Covid-19 acaparó el 74% de la financiación concedida por el Institut Català de Finances (ICF) en la demarcación de Tarragona durante el pasado año 2020. El restante 26%, hasta alcanzar los 54 millones de euros en estas comarcas, correspondió a financiación de inversiones. Un volumen de financiación que en total supone el doble que en 2019, motivado esencialmente por la línea ‘Liquiditat Covid-19’, y que este año 2021, en menor medida, sigue contando con una alta demanda.

Ivan Saura, delegado en Tarragona de esta entidad financiera pública propiedad de la Generalitat de Catalunya y dedicada a la financiación de empresas y entidades a través de préstamos, avales e inversión en capital riesgo, destaca una excepcionalidad del pasado 2020 que se ha mantenido en el primer tramo del presente 2021: «Este año esperamos peticiones de circulante menores a las de 2020, pero superiores a otros años».

De esos 54 millones de euros con los que el ICF financió el pasado año a 174 empresas del Camp de Tarragona y Terres de l’Ebre (y que, en el conjunto de Catalunya, ascendieron a 3.781 empresas con una financiación por valor de 1.328 millones de euros, de los cuales 909 millones en la línea ‘Liquiditat Covid-19’), el 74% fueron destinados a pymes y autónomos.

Sectores como el Turismo, Transporte y Comercio (con un 30% del volumen financiado), Industria (un 25%) y Agroalimentario (20%) lideraron la financiación del ICF en las comarcas del sur de Catalunya a lo largo del pasado año 2020. El delegado del ICF en Tarragona destaca el papel de algunas empresas turísticas, que protagonizaron una parte significativa de las inversiones que se llevaron a cabo el año pasado en estas comarcas.

Inversiones turísticas

«Muchas empresas en el sector turístico -explica Ivan Saura- han aprovechado este cierre para hacer obras en sus instalaciones y ponerse al día. Es un tipo de préstamo que ha funcionado muy bien y que se ha movido bastante. En la Costa Daurada, a lo largo del año pasado, el parque hotelero ha hecho mucha inversión. Los hoteles han visto una oportunidad para invertir y seguir creciendo».

De cara al segundo semestre del presente 2021, cuando no pocas empresas ambicionan que empiece una reactivación económica sólida, la Industria podría tomar el relevo en estas inversiones. Así lo intuye este profesional al frente del Institut Català de Finances (ICF) en las comarcas de Tarragona, que vaticina un aumento de la inversión industrial a partir de este segundo tramo del año.

«El sector industrial -explica Ivan Saura- tiene muchos proyectos que se están negociando para el segundo semestre de 2021 o inicios de 2022. Aunque en las empresas reina ahora mucho la prudencia sobre cómo saldremos de esta pandemia, hay inversiones que cuando llegó la Covid-19 se pararon y ahora se están reactivando. Por supuesto, también ha habido otras inversiones que han seguido adelante, con independencia de la Covid-19».

Vencimiento de carencias
Pero, junto a las presumibles inversiones, asoma otro escenario en el horizonte: el vencimiento de las carencias en los préstamos para circulante vinculados a la Covid-19, que en el caso de no pocas pymes y autónomos todavía no han recuperado niveles de actividad que resuelvan sus problemas de tesorería.
Desde el ICF reivindican el carácter público de la institución, que aunque se rige por los mismos patrones que sigue cualquier entidad financiera en el mercado, quiere añadir ese plus de negociación y de búsqueda de soluciones. «Cuando vencen las carencias -explica Ivan Saura-, si el cliente tiene todavía problemas Covid-19, ampliamos los plazos para que puedan seguir con su actividad».

«Nosotros nos regimos con los mismos criterios que la banca tradicional -aclara Saura-, pero a la vez somos muy anticíclicos, y eso es lo que nos lleva, por ejemplo, a invertir en Turismo. Hemos de ser una pata más de una mesa, una herramienta financiera más, pero nos gusta mucho dar plazos largos, con circulante a cinco años o inversiones a siete años sin garantía».

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