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El Juzgado Mercantil de Tarragona autoriza la liquidación de Abelan Catalana

La empresa papelera de Alcover, en concurso de acreedores desde el pasado mes de enero, entra en fase de liquidación y pone en vilo el empleo de unas 130 personas 

Rafael Servent

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La fábrica de Abelan Catalana está en la carretera C-14 entre Alcover y Picamoixons.

La fábrica de Abelan Catalana está en la carretera C-14 entre Alcover y Picamoixons.

El Juzgado Mercantil número 1 de Tarragona acaba de dictar el auto de liquidación sobre la empresa papelera Abelan Catalana, con planta de producción en Alcover (Alt Camp), acercando así un poco más la presentación del ERE (Expediente de Regulación de Empleo) de extinción para los 131 trabajadores que aún trabajaban en esta empresa cuando se presentó la solicitud a finales del pasado mes de abril, tras entrar en concurso de acreedores en enero de este año 2017.

El auto, dictado en Tarragona el 19 de junio de 2017, declara disuelta la empresa y el cese de sus administradores, sustituidos por la administración concursal. Además, establece un plazo máximo de diez días para que los administradores concursales al cargo de la empresa presenten el plan de liquidación.

Transcurrido este plazo, y de no llegar oferta alguna para hacerse con la unidad productiva (en la que están incluidos los aproximadamente 130 trabajadores que quedan en esta empresa), podría abrirse extraordinariamente un segundo plazo para recibir alguna oferta que se haga cargo de la fábrica y de sus trabajadores. De no mediar oferta alguna durante este tiempo (tal y como temen fuentes conocedoras de la empresa), la única salida ya para los administradores concursales sería presentar el ERE de extinción para el cierre de la planta y la rescisión de los contratos de los trabajadores.

La liquidación de esta empresa es el punto y final a un largo goteo de bajas laborales, que arrancan el año 2012 cuando la multinacional papelera estadounidense Newark Group -a la que pertenecía Abelan Catalana- decidió vender su división europea (Newark Group Europe) a PHI Industrial -un fondo de inversión con oficinas en Barcelona y Madrid especializado en comprar empresas con estrecheces financieras para reestructurarlas y revenderlas a pedazos-, y que entre sus últimas adquisiciones tiene empresas como la valenciana Lladró, en una situación financiera muy complicada.

Después de dividir Newark Group Europe (que tenía cuatro fábricas en España, dos en Alemania, una en Francia y otra en Holanda) en tres sociedades, dejando la fábrica de Alcover aislada en una de estas sociedades, PHI Industrial buscó compradores para la planta del Alt Camp.

Cuando entró en concurso de acreedores, la deuda de esta empresa ascendía a 16 millones de euros

Separada del resto de empresas del antiguo grupo y con importantes carencias de inversión acumuladas ya en la anterior propiedad, con maquinaria y tecnología envejecida que dificultaban su competitividad, la cuenta de resultados aceleró su caída.De una facturación de 35,2 millones de euros el año 2012 pasó a menos de 24 millones de euros en 2015, con pérdidas por valor de más de 3 millones de euros.

Cuando, el pasado mes de enero, PHI Industrial presentó el concurso de acreedores ante el Juzgado Mercantil número 1 de Tarragona, la deuda conjunto de Abelan Catalana con bancos, proveedores y administraciones públicas ascendía a unos 16 millones de euros.

De 212 a 131 trabajadores

Fuentes conocedoras de la empresa señalaban que, desde que comenzaron los problemas el año 2012, Abelan Catalana no ha parado de sufrir un goteo de bajas (muchas de ellas despidos, pero también fugas de talento), que han hecho que la plantilla pasara de los 212 trabajadores que eran el año 2012 a los 131 con los que contaba en plena recta final del ERE de extinción.

Dedicada al cartonaje gráfico (fabrican cartón destinado a tapas de libros, cajas de zapatos o archivadores), esta empresa fue, antes de la adquisición por parte de la estadounidense Newark, una empresa familiar que tenía en Joan Aloy Juncosa su referente.

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