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El ahorro para la jubilación incorpora los cambios sociales

La generación del Baby Boom va a revolucionar consensos y estereotipos sobre qué es la ‘vejez’, qué es ‘estar jubilado’ o qué es ‘ahorrar’

Rafael Servent

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El ahorro para la jubilación incorpora los cambios sociales

El ahorro para la jubilación incorpora los cambios sociales

Mientras alargamos la edad de jubilación y las vidas laborales, miramos de reojo a unos sistemas públicos de pensiones sobre los que hace años que se repiten los mensajes sombríos sobre su sostenibilidad. Cuando el concepto mismo de ‘jubilación’ está en entredicho, contar con unos ingresos acordes a nuestras necesidades a lo largo de toda nuestra vida es una preocupación creciente. ¿Ahorrar para la jubilación o simplemente ahorrar para el futuro?

De todo ello se habló en una nueva edición del ciclo de jornadas ‘Els Esmorzars-Col·loquis del Diari’, organizada por el Diari de Tarragona, en esta ocasión en remoto y centrada en el futuro de las pensiones y los cambios sociales que afrontamos y que todavía están por venir. 

Diari de Tarragona celebró una nueva edición de su serie ‘Els Esmorzars-Col·loquis del Diari’, centrada en esta ocasión en el futuro de las pensiones y el ahorro para la jubilación

Titulada 'Ahorrar para la jubilación', entre los temas abordados en esta jornada estuvo el envejecimiento de la población, la precarización del mercado laboral  y la baja tasa de sustitución de jubilados con las nuevas incorporaciones. ¿Es sostenible nuestro actual sistema de pensiones?

Mercedes Ayuso, catedrática de Economía en el departamento de Econometría, Estadística y Economía Española de la Universitat de Barcelona (UB) y directora del máster en Dirección de Entidades Aseguradoras y Financieras de la UB, explica que «cuando hablamos de los mayores, que es un grupo poblacional muy grande, las pensiones son solo una parte de lo que la gente necesita».

«En el análisis del ciclo de vida de una persona -prosigue- solemos ver la relación entre la fase de acumulación, cuando la persona acumula y ahorra, y la fase de desacumulación, cuando la persona desacumula o desahorra. Esto es algo que está cambiando mucho».

De diez millones de pensionistas pasaremos a quince millones en tres o cuatro años

«Frente a lo que la teoría económica nos ha venido diciendo, al suponer que hay una fase constante de ahorro para después, aparentemente, gastarlo, nos encontramos con una sociedad que tiene unos puntos de vista y unas expectativas que no son las que tradicionalmente veíamos», expone. 

«Hay que tener en cuenta -añade Ayuso- qué shocks podemos tener por delante, porque un jubilado tiene veinte años por delante. Los más relevantes son los shocks de salud. Pero también hay gente que cuando alcanza la jubilación se divorcia, hay quien quiere seguir ahorrando... En todo esto, las pensiones juegan un papel fundamental».

Con un elemento clave: «¿Qué es sostenibilidad en pensiones? Que los ingresos y los gastos estén equilibrados en el corto, medio y largo plazo. El número de pensionistas va a aumentar, pero también la pensión media. Y aquí, la edad de jubilación es un punto esencial, porque una cosa es la edad legal y otra la real. La jubilación tiene que estar vinculada a la esperanza de vida».

«Nos encontramos con una sociedad con unos puntos de vista y unas expectativas que no son las tradicionales» (Mercedes Ayuso)

Luis Vadillo, director del Instituto BBVA de Pensiones y director de negocio de BBVA AM Europa, coincide en que «pasaremos jubilados una buena parte de nuestra vida; ahora ya es una cuarta parte de ella», y que eso implica cambios sociales y culturales en nuestra manera de encarar esa etapa de nuestras vidas.

Sobre la sostenibilidad de las pensiones públicas, Vadillo piensa que debemos añadirle el concepto de «suficiencia». No solo se trata de que se pueda seguir financiando un sistema público de pensiones, sino que estas «sean suficientes» para nuestras necesidades futuras. La cuestión de la edad de jubilación es importante aquí, porque hay una desconexión entre «un aumento de la esperanza de vida de 16 meses mientras la edad de jubilación aumenta 6 meses».

La inminente entrada de la generación de baby boomers en edad de jubilación añade un reto significativo a esta fotografía: «Con la generación del Baby Boom -adelanta Vadillo-, en tres o cuatro años pasaremos de los diez millones de pensiones actuales en España a quince millones. Pero el mercado laboral no está aumentando al mismo ritmo. Hay un dividendo de la longevidad y una etapa donde el ingreso principal para esas personas serán las pensiones públicas».

La cultura del ahorro de la posguerra ha cambiado hacia la 'inversión en los hijos'

El hecho de que, junto con la Generación X, «los millenials van a ser los que van a tener que contribuir al pago de estas pensiones», unido a unas bajas expectativas laborales, es lo que lleva, por ejemplo, a que en la reciente novena edición de la Encuesta de Pensiones del BBVA, más de la mitad de los millenials catalanes estén convencidos de que no tendrán ninguna pensión pública en el momento de su jubilación y ocho de cada diez piense que es necesario reformar el actual sistema.

Al respecto, Luis Vadillo asegura que, en la primera afirmación, «no están en lo cierto, porque todos tendremos una pensión pública; la duda es qué pensión van a tener». En cuanto a la necesidad de reformar el sistema de pensiones, Vadillo sí que coincide: «Es necesaria una reforma del sistema de pensiones, igual que es necesario adecuar la edad de jubilación».

«No es cierto que los ‘millenials’ no tendrán ninguna pensión; la duda es qué pensión van a tener» (Luis Vadillo)

Pero... ¿Qué significa hoy ‘jubilarse’? Blanca Deusdad, profesora agregada del departamento de Antropologia, Filososfia i Treball Social de la Universitat Rovira i Virgili (URV), coordinadora del proyecto europeo SoCaTel (Horizonte 2020) y miembro de la junta de la Associació Catalana de Sociologia de l’Institut d’Estudis Catalans (IEC), explica que «la vejez es una construcción social, y sociedades como la nuestra piensan que empieza en la edad de jubilación».

«Hay una diversidad en ello -prosigue-, porque no es lo mismo envejecer en África que en los Estados Unidos, y no se da de una determinada manera por el hecho de tener 65 o 70 años». Dicho lo cual, cualquier «marginación por cuestiones de edad es ‘edadismo’, y hay que dejar de lado los estereotipos».

«‘Ser jubilado’ -aclara- es una condición administrativa, nada más. Hoy, un jubilado puede ser una persona con un gran capital social, con formación y aptitudes, que puede contribuir a la sociedad, y hay un edadismo ideológico que concibe estos estereotipos negativos sobre las capacidades de las personas mayores, que debe cuestionarse».

«Ser jubilado es una condición administrativa. Hoy, un jubilado puede ser una persona con un gran capital social» (Blanca Deusdad)

Vistos estos cambios sociales y las perspectivas que se abren, ¿todo el mundo debería ahorrar para la jubilación? Y, si fuera así, ¿todo el mundo podrá hacerlo? Josep Soler, consejero de la European Financial Planning Association (EFPA) Europa y delegado ejecutivo de EFPA España, admite que «estamos donde estamos, con una crisis sanitaria enorme, a la que se añade otra de económica.

Yo soy más radical [que el resto de participantes en la jornada] sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones y, con la crisis de la Covid-19, bastante más pesimista».

«Todo depende -explica- de dónde sitúes tu techo. Es decir, cuánto estás dispuesto a contribuir y qué tasa de sustitución estás dispuesto a tener. Tenemos unas pensiones contributivas muy por encima de lo que nos podemos permitir, mientras que las pensiones asistenciales están por debajo».

Hay un consenso sobre la necesidad de reformar el actual sistema de pensiones, que deberá abordarse con la jubilación de los 'baby boomers'

«Ya veníamos de una situación complicada -prosigue- por demografía, por salarios, por PIB... Con un elevadísimo déficit público, será muy difícil pedirle al presupuesto unas aportaciones para cubrir los déficits de la Seguridad Social. De todo ello se desprende una mayor necesidad de reforma de las pensiones, y no una reformita».

Dicho lo cual, en su opinión «sí que hay que ahorrar, por supuesto, y sobre todo los menores de 50 años. Porque, aunque yo no sería tan radical como son los millenials, la realidad es que lo tienen crudo. Tenemos un tabú de no querer asustar a la gente con esto, sobre todo los políticos, que le tienen terror».

«¿Hay que ahorrar? Por supuesto -insiste Soler-, pero evidentemente, con la precarización de los sueldos, se está acumulando a menores tasas. A eso hay que añadirle una situación de gran represión financiera, con tipos de interés enormemente bajos, que incide mucho sobre el ahorro».
«Vamos hacia unos cuantos años más de represión financiera -añade-, con lo que el ahorro tiene tendencia a rendir negativamente. Así de cruda está la realidad».

«Vamos hacia unos cuantos años más de represión financiera, donde el ahorro tiene tendencia a rendir negativamente» (Josep Soler)

A ello se deben añadir cambios sociales y culturales. Blanca Deusdad, de la URV, destaca que «la cultura del ahorro de la generación de posguerra la hemos perdido completamente. Es cierto que la vivienda va a ser un bien, pero no todo el mundo va a poder tener acceso a una hipoteca, y vamos a tener una sociedad polarizada».

«No hay una sociedad del ahorro -insiste-, sino que ahora hay una inversión en los hijos y un acompañamiento a esos hijos. Pero también se debería tener presente la vejez y ahorrar para ella».

Porque hoy, si se ahorra, cada vez se mira menos a esa edad de jubilación. Luis Vadillo, del Instituto BBVA de Pensiones, destaca que, en esa misma encuesta en la que los millenials expresaban sus temores sobre el futuro de las pensiones públicas, «seis de cada diez no ahorra para la jubilación, sino para otras cosas, y es justamente la misma proporción de quienes creen que deberían ahorrar para la jubilación. Tenemos que ayudar a ahorrar, y sin duda debemos hacerlo con educación financiera». 

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