Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El chándal dos tallas más grande pasa a mejor vida

Cavallé Textil, en La Selva del Camp, recupera las cifras de ventas de equipaciones escolares previas a la crisis

Rafael Servent

Whatsapp
Costura de chándales en Cavallé Textil, en La Selva del Camp. Foto: Alfredo González

Costura de chándales en Cavallé Textil, en La Selva del Camp. Foto: Alfredo González

El chándal escolar comprado un par de tallas más grande (con la esperanza de que durase dos o tres cursos) está pasando a la historia. Vuelve la ropa a la medida y vuelven los bordados. Es decir, vuelve a moverse algo más de dinero en los bolsillos de los ciudadanos.

Es lo que explica Francesca Cavallé, que junto a sus hermanos Núria y Toni gestiona Cavallé Textil, una empresa familiar de La Selva del Camp fundada en 1971 en Reus y dedicada a la fabricación y comercialización de equipamiento escolar, deportivo y profesional: «Se nota que ahora vuelve a no haber crisis».

Porque la hubo, y seria. En el año 2007, en Cavallé Textil trabajaban una veintena de personas y se facturaba alrededor de un millón de euros. Tras el arranque de la Gran Recesión en 2008, la cifra de negocio llegó a caer hasta los 600.000 euros. Un descenso en la demanda que les llevó a una dolorosa redimensión de plantilla, hasta situarse en 2012 en la decena de trabajadores que son hoy.

Tras el arranque de la Gran Recesión en 2008, la caída de la demanda de equipamiento escolar rebajó a casi la mitad las ventas de esta empresa

La caída en la demanda de equipamiento escolar no fue sólo que se heredasen batas y chándales de familiares y vecinos, sino que los mismos centros escolares empezaron a pedir precios de derribo. «No quisimos bajar la calidad –cuenta Francesca Cavallé–, porque eso iba en contra de nuestra marca, así que empezamos a hacer diseños más sencillos».

Francesca Cavellé muestra algunas de las telas clásicas con las que Cavallé Textil confecciona batas escolares. Foto: Alfredo González

Fuera detalles decorativos en los polos. Menos bordados y más serigrafías para los logotipos. Pero ahora, y desde hace ya un par de años, vuelven los bordados y las personalizaciones elaboradas. Se nota cierta alegría. Hasta el punto de que, este año, en Cavallé Textil cuentan con acercarse mucho a la facturación del millón de euros que tuvieron justo antes de que estallase la crisis.

En 2010 pusieron en marcha Cavallé Shop, la tienda online en la que ven el futuro de su negocio

Aunque ni son los mismos, ni lo volverán a ser. En esta travesía, Cavallé Textil puso en marcha, en 2010, Cavallé Shop, la tienda online que este pasado mes de agosto acaban de renovar por completo, y a la que poco a poco están migrando algunas de las cerca de 70 escuelas a las que les venden camisetas, batas o chándales.

Cuentan ya con una decena de colegios (además de algunas escuelas de fútbol) que venden sus equipaciones íntegramente a través de esta web. Van a ser más. «Al final, se acabará haciendo todo online», vaticina Francesca Cavallé.

Exportaciones
De momento, aunque al alza, las ventas online representan alrededor del 15% de su facturación, donde la ropa escolar supone un 30% de las ventas, mientras la laboral representa un 20% y los calcetines deportivos y profesionales un 50%. En este último producto, al frente del cual está Toni Cavallé, con una producción anual de 50.000 pares de calcetines de fútbol y unos 30.000 de ciclismo (que se suman a las 3.000 batas, 5.000 chándales y 8.000 camisetas).

Buena parte de estos calcetines (alrededor del 60%) están destinados a la exportación, con mercados como Francia, Inglaterra, Bélgica o Suecia. Exportar, igual que vender online, es otra de las consecuencias de estos años de Gran Recesión. Pocos serán hoy los mismos que eran.  

Temas

Comentarios

Lea También