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El dato, elemento clave de transformación

los datos nos ayudan a entender nuestro entorno

Luis González Gugel

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Luis González Gugel. Socio responsable de Intelligent Proceses en España de Deloitte

Luis González Gugel. Socio responsable de Intelligent Proceses en España de Deloitte

La era digital en la que vivimos ha convertido el dato en el principal actor y elemento clave de la transformación. Por tres motivos. En primer lugar, porque los datos nos ayudan en entender nuestro entorno y a decidir dónde están las oportunidades de transformación. En segundo lugar, porque en la era digital se gestiona en base a los datos que generan las organizaciones. Finalmente, en tercer lugar, porque los datos son la gasolina que alimenta la tecnología impulsada por la Inteligencia Artificial.

Y en todo este laberinto de datos, los humanos impulsamos nuestro potencial, interpretando la información, combinándola con la experiencia, y tomando decisiones. Este modelo, que combina el potencial de las tecnologías de última generación con la aportación de valor de las personas, se aplica de manera iterativa en todas las áreas de las organizaciones.

Un ejemplo claro es el Process Mining, o Minería de Datos, que transforma de manera profunda la manera en la que las organizaciones entienden y analizan el funcionamiento de sus procesos. Las estimaciones actuales apuntan que el mercado de la minería de procesos vivirá un crecimiento anual compuesto del 70% (CARG) en los próximos años, según los cálculos de la Global Process Mining Survey 2021, una encuesta a nivel internacional realizada a más de 100 compañias este año.

Pero ¿qué es el Process Mining? En esta era tecnológica las organizaciones buscan dar respuesta a los enormes desafíos planteados por la digitalización en transparencia, control y eficiencia de procesos. La utilización de la tipología de herramientas tecnológicas que se engloban bajo este nombre nos permite reconstruir y analizar los procesos de una organización gracias a la información procedente de la gran cantidad de datos generados por las trazas que dejan en los sistemas, e interpretarlos gracias al uso de inteligencia artificial.

Al fin y al cabo, las operaciones de última generación están basadas en procesos y respaldadas por una variedad de sistemas de TI que suponen una creciente complejidad y plantea diversos desafíos para entender lo que está pasando. Además, a pesar de que las aplicaciones y plataformas se digitalizan e interconectan, la complejidad de las plataformas heredadas y digitalizadas impide disponer de una perspectiva eficiente de los procesos.

La minería de procesos aporta a las organizaciones básicamente transparencia de los procesos, visión integral sobre los cuellos de botella y las ineficiencias, control en tiempo real, conocimiento sobre las desviaciones contra los modelos y evolución del proceso para crear resultados cuantificables.

Razones por las que su uso está cada vez también más extendido como complemento de técnicas más tradicionales que tienen como objetivo la identificación y mejora de procesos, tales como benchmarking, sesiones de trabajo, Labs y otras más disruptivas, como el crowdsourcing.

De ahí su auge. Pero no debemos olvidar que adoptar Process Mining conlleva a su vez sus propios desafios de gestión del cambio y digitalización. Transformarse siempre va más allá de la propia tecnología.

Luis González Gugel es socio responsable de Intelligent Proceses en España de Deloitte

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