Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Economía

Envolver un regalo tiene que ser rápido, pero creativo

El empaquetador de regalos se consolida como un perfil laboral al alza en esta campaña navideña 

Cristina Valls

Whatsapp

Hacer un regalo se ha convertido hoy en día en una tarea muy próxima al ritual. Ser detallista se premia, pero personalizar la sorpresa se celebra a lo grande. De hecho, esto último se ha convertido en un fenómeno de lo más extendido y los envoltorios que esconden la sorpresa navideña son un componente muy importante en la construcción de las expectativas de la persona que recibe el regalo.

En el caso de los perfiles más detallistas, dilatan durante unos segundos su apertura con un «qué lástima tener que romper el envoltorio: me lo guardaré». La recompensa emocional es clara, aunque competir año tras año con múltiples tendencias, a cuál de ellas más creativa y cara, también desgasta. 

Una opción fácil y resultona es apostar por que lo envuelvan en una tienda en el momento justo de la compra. Por eso, los comerciantes han de formarse siempre y existen iniciativas en el campo del empaquetado de regalos para ello. 

Un ejemplo es la programación de talleres que impulsa la Cambra de Comerç de Reus, que se enmarca dentro del Pla de Suport al Comerç Minorista promovido por la Cámara de España y el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad con el apoyo de la Unión Europea. La novedad de la convocatoria de este año es la descentralización de cursos que han tenido lugar en Cambrils, Móra d’Ebre y Reus este noviembre. En el caso de la capital del Baix Camp, acogió a cerca de una veintena de comerciantes dispuestos a formarse en las últimas tendencias en envoltorios y alternativas más económicas en tiempo y dinero. 

El tema del reaprovechamiento de materiales y las manualidades se convierten aquí en una de las opciones más populares.  

«Envolver un regalo tiene que ser rápido, pero creativo. Intentaremos no hacer esperar al cliente, aprovechando ratos libres para realizar creaciones personalizadas y curiosas y así agilizar el proceso de empaquetado», explicó María del Carmen López, graduada en Artes Aplicadas y Oficios Artísticos en el marco del taller celebrado el pasado 22 de noviembre. 

El objetivo no es otro que emocionar con el regalo, y la mayoría de veces, disponer de productos muy ostentosos no se convierte en la única opción. El tema del reaprovechamiento de materiales y las manualidades se convierten aquí en una de las opciones más populares.  

«Los regalos suelen tener medidas irregulares. Hay que pensar con anterioridad en opciones que se adhieran a las formas de los productos que vendemos en nuestro comercio», añade esta experta en en interiorismo, además de docente en envoltorios y escaparatismo.

Temas

Comentarios

Lea También