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España afronta el año con el reto de subir los salarios

Los expertos coinciden en que debe abordarse, tras años de pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores debido a la crisis económica

Diari de Tarragona

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La tasa del paro se situará en el 17,2%, según las previsiones del Gobierno español. FOTO: trueba/efe

La tasa del paro se situará en el 17,2%, según las previsiones del Gobierno español. FOTO: trueba/efe

La velocidad de crucero que la economía española ha desarrollado desde 2015, con crecimientos superiores al 3% durante tres ejercicios, se moderará en 2018. Así lo indican las previsiones del Gobierno y de los organismos nacionales e internacionales. Una ralentización cuya intensidad dependerá en gran medida de la evolución de la crisis en Catalunya. Esta cuestión interna es la «única sombra que se cierne sobre la economía», como subrayó el viernes pasado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al hacer balance del año que acaba. 

Y es que, por lo demás, España seguirá al frente del crecimiento de la zona euro, con un peso cada vez mayor de las exportaciones y una senda positiva, aunque más matizada en la creación de empleo. Además, no se trata sólo de generar puestos de trabajo, sino de mejorar su calidad. Por eso los expertos consideran que en 2018 también debe llegar el momento de una recuperación salarial para los trabajadores tras años de pérdida de poder adquisitivo. Todo ello en un contexto político de incertidumbre y con unos Presupuestos prorrogados.

La economía española comienza la navegación del nuevo curso con un menor impulso de los vientos de cola externos, por el alza del precio del petróleo y la perspectiva del BCE de reducir más la compra de deuda. Con todos esos factores, la mayor parte de organismos estiman que el PIB de España avanzará un 2,5% en 2018, frente al 3,1% con el que espera cerrar 2017, con el dato aún por confirmar. 

Inestabilidad catalana

El Gobierno ha preferido ser más cauto y prevé un 2,3% en 2018, después de recortar tres décimas su proyección por la inestabilidad en Catalunya. «Es innegable que esta situación tiene efectos económicos», sostiene Pedro Aznar, profesor del departamento de Economía de Esade, quien añade que el impacto será mayor si hay «dificultades en la gobernabilidad» de Catalunya. El propio Banco de España advirtió la pasada semana que la economía catalana ya se está ralentizando y podría lastrar la del conjunto del país. De hecho, vaticina un impacto de tres décimas hasta 2019 si el conflicto se resuleve pronto, y de hasta 2,5 puntos si se prolonga durante el ejercicio. 

Repunte de la construcción

En cualquier caso, el escenario central que manejan los expertos es el de un empuje sólido del PIB en 2018 gracias al repunte de la demanda interna y al buen comportamiento del sector exterior, donde las ventas siguen marcando cifras récord cada mes. «Es un círculo virtuoso que beneficia al empleo y al consumo», sostiene Raymond Torres, director de Coyuntura y Estadística de Funcas. Este experto también recuerda que la inversión se ha ido animando debido a que «las empresas están más saneadas y las condiciones de crédito están baratísimas». Un escenario que permite un incremento también de la construcción, uno de los segmentos más castigados tras el fin de la burbuja inmobiliaria y que ahora empieza a remontar.

Los expertos enfatizan que 2018 debe abordar el reto de la revalorización salarial. «Según se recupere la economía, también deberían hacerlo los salarios», sostiene Pedro Aznar, profesor de Esade. Este economista recuerda que una de las consecuencias negativas de la crisis es una distribución más desigualdad de la riqueza. «Hay un cierto acuerdo en que una economía que crece debe llevar a un aumento paulatino de la recuperación de los salarios», señala. En este sentido, la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 4% en 2018 hasta los 736 euros (en 14 pagas) con el objetivo de alcanzar los 850 euros en 2020 puede ser una señal para las empresas. El propio Gobierno insta a mejorar «la calidad» del empleo. 

Arrastre del SMI

La duda es saber hasta dónde llegará el efecto arrastre de este incremento del SMI en los demás salarios. «La subida del 8% en 2016 no produjo ningún efecto negativo en la economía», recuerda Raymond Torres. En cualquier caso, este experto de Funcas se muestra más escéptico sobre la subida salarial, y subraya que ese discurso también se escucha en países europeos sin mucho éxito.
Este año continuará la reducción del paro. Tanto el Gobierno como los principales organismos internacionales estiman que la tasa de desempleo se situará en el 15,5% (la previsión del Gobierno es acabar 2017 en el 17,2%). Un porcentaje que seguirá siendo el segundo más elevado de la zona euro. Además, el Ejecutivo estima una ligera moderación en la creación de empleo hasta los 425.000 nuevos puestos de trabajo, según el plan presupuestario enviado a la UE. Otro asunto pendiente de vital importancia es la financiación de las pensiones en un año en el que el fondo de reserva se quedará previsiblemente a cero. 

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