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Figuras de castells por todo el mundo

Neus y David Boltà son dos hermanos que diseñan y fabrican distintas reproducciones de elementos de cultura popular en Valls

Alba Tudó

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Dos hermanos: Neus y David Boltà en el taller de Valls.

Dos hermanos: Neus y David Boltà en el taller de Valls.

Una pareja decide ir a ver unos amigos que viven en Londres. Hace tiempo que no les visitan y quieren obsequiarles con algún detalle. Algo que sea un recuerdo único, que siempre que lo miren piensen en ellos en Catalunya. Viven en Valls, así que la elección la tienen clara: comprarán figuras de castells, por la tradición y la larga historia que les vincula la ciudad. Van a Artesanía Boltà.
Desde su taller a las afueras de la ciudad de Valls, los hermanos Neus y David Boltà fabrican distintas figuras y elementos de cultura popular con mucho mimo y delicadeza. Además, tienen una tienda en el centro de la ciudad para vender todos sus productos.


«Desde el año 1982 que hacemos castells, pero la vocación viene de mucho antes. Mi padre es escultor y siempre se ha dedicado a ello», confiesa David Boltà, quien lleva el negocio en Valls. Y es que tienen quince modelos distintos de castells. «Los castells están de moda, pero hay muchos que no podemos hacer por la dificultad», relata Boltà. 
Ellos se distinguen por hacer «figuras de elementos populares o reproducciones para iglesias, monumentos y encargos».


La resina es clave
Trabajan sobre todo con resina, y las medidas son distintas. «El castell más grande que hemos hecho mide 81 centímetros de alto, mientras que el más pequeño tiene unos 3 centímetros», cuenta David. Y es que su figura estrella sin duda son los castells.
«Con este boom y la afición que conlleva está funcionando muy bien», añade Boltà. Son los únicos que hacen estas figuras en Catalunya con todos los detalles posibles. «También cogemos encargos de otras poblaciones». 


Los elementos populares de Valls los han hecho todos. Pero también se adaptan al cliente y hacen encargos de poblaciones vecinas y con distintos acabados: pintados a mano, baño de plata, de bronce y oxidado.Por ejemplo, han hecho las miniaturas de los gigantes Peret y Tecleta y la Dragonina de Constantí. Los precios dependen del tamaño y el tiempo. Desde 9 euros hasta 200 euros. «Hay muchas horas de trabajo. Los castells son más complicados porque están vacíos por dentro».


El proceso es elaborado. Primero hacen el molde, después la forma con todos los detalles, y en el caso de las figuras de castells pintan las camisas de otros colores (dependiendo de la colla castellera que los distingue: La Colla Joves de color rojo, la Colla Vella, rosado), entre otros.
Como complemento venden trofeos. «A finales de temporada tenemos más trabajo», dice. Hacen inscripciones personalizadas en los trofeos o en alguna figura.


Elementos arquitectónicos
Han hecho la reproducción de elementos arquitectónicos (históricos o contemporáneos) reproducidos a escala en volumen (3 dimensiones) o en relieve. Por ejemplo la iglesia de Sant Pere de Rubí y el campanario de Valls (está considerado el más alto de Catalunya).


Con una facturación anual entre 60.000-70.000 euros y dos trabajadores (los hermanos Boltà) aseguran que quieren seguir aumentando las figuras de los elementos populares, y algún castell más. 
El arte, la creatividad y la imaginación no les falta en esta familia que cada día va innovando y pensando nuevas figuras y reproducciones de elementos de la cultura popular.

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