Inciensos de hasta 1.800 euros con vistas a Els Ports

Tierra Zen, en Tortosa, se consolida como uno de los líderes en distribución de productos orientales de calidad relacionados con el bienestar

Marina Pallás

Whatsapp
El gerente de Tierra Zen, Ángel Chamorro, con los inciensos Morning Star, con los que empezó su negocio. Foto: Joan Revillas

El gerente de Tierra Zen, Ángel Chamorro, con los inciensos Morning Star, con los que empezó su negocio. Foto: Joan Revillas

Cuando el madrileño Ángel Chamorro tenía 21 años se fue a trabajar a Irak como informático en una empresa española de construcción. Allá el ambiente internacional, tratar con japoneses, egipcios o ingleses, le fascinó. Al volver a España, le habló a un amigo de hacer un negocio juntos y éste propuso traer incienso de Japón. A Chamorro al principio no le entusiasmó la idea. Ahora, 30 años después, la pequeña empresa que empezó desde la mesa de su casa, con sólo él vendiendo incienso, tiene una facturación de 2,5 millones de euros, vende a países de todo el mundo y da trabajo a una quincena de personas desde su nave en Tortosa.

Tierra Zen es una empresa especializada en la importación y distribución de productos para el bienestar y desarrollo personal relacionados con la meditación y el Oriente. «El incienso, que viene de tiempos remotos, es el origen de nuestra empresa», explica Ángel Chamorro, quien cuenta en su despacho con una gran colección de objetos vinculados a Oriente, entre los que se encuentran precisamente réplicas de incensarios paleocristianos de la época romana, griegos e íberos.

La empresa distribuye productos de calidad para el bienestar y el mindfulness, que provienen de Japón, Nepal, India, Tailandia y Estados Unidos

«Los perfumes son muy importantes en la vida en general. Cuando te compras un coche y huele a nuevo, ha sido intencionado. Si algo huele mal, no lo comprarás. Hay empresas que tienen sus propios perfumes, perfumes corporativos», detalla Chamorro. «El incienso genera un buen olor y cada fragancia sirve para una cosa. Por ejemplo, podemos usar la lavanda por la mañana, para refrescarnos. Para relajarnos por la noche, usaríamos el sándalo. Los aromas cítricos animan, y los más amaderados son más profundos y relajan», precisa el gerente.

 La empresa, ubicada en medio de la naturaleza, cuenta con una quincena de trabajadores. Foto: Joan Revillas

Tierra Zen ofrece incienso desde 4 euros... hasta uno muy especial de 1.800 euros. Este en concreto proviene de la savia de un árbol, el Agar, del sudeste asiático, que desarrolla un inigualable aroma.

Si bien comenzó en sus inicios con incienso japonés de calidad, ahora en el ancho catálogo de Tierra Zen se pueden encontrar todo tipo de productos venidos de Japón, Nepal, India, Tailandia y Estados Unidos, dedicados para el bienestar personal.

Tierra Zen ofrece incienso desde 4 euros... hasta uno muy especial de 1.800 euros. Este en concreto proviene de la savia de un árbol, el Agar, del sudeste asiático, que desarrolla un inigualable aroma.

Otro de los productos estrella son las campanas de viento afinadas, que crean música y se cuelgan en la entrada de casa o en la terraza. «También tienen un significado mágico. En muchos pueblos españoles se les llama ‘espantaespíritus’. Incluso en el arte del Feng Shui se usan para armonizar energías, pero nosotros no le queremos dar importancia a la magia, sino a la belleza, a lo que nos hace sentir bien en el día a día de las personas», detalla el fundador.

También las cascadas de cristal son otro de los delicados productos que, colocados en las ventanas y gracias a sus cristales austríacos o de Swarovski, crean bellos arcos iris con la luz del sol.

El 92% de sus clientes son tiendas, y la mayoría de las ventas son a países europeos

Otro de los objetos más emblemáticos de Tierra Zen son los objetos de tradición japonesa, como los Daruma, unos pequeños muñecos usados para conseguir propósitos. «Cuando quieres conseguir algo, le pintas un ojo al Daruma. Se trata de esforzarse, de comprometerse. Cuando lo consigues, le pintas el otro ojo». 

También se distribuyen las conocidas figuras japonesas ‘Tentetieso’, que nunca caen y se mantienen de pie aunque las tumbes. «Hay un poema japonés que dice: siete veces caigo, ocho me levanto», comenta el gerente.

  • Rodeados de naturaleza: Tierra Zen se encuentra ubicada en el Barranc de Caputxins, en Tortosa, rodeados de naturaleza y con vistas a los bellos Ports. «La calidad en el espacio de trabajo es importante para nosotros. Trabajar en un entorno natural hace que el trabajo sea maś agradable y eso nos gusta», explica el gerente. La empresa se instaló allí en 2002, reciclando y restaurando una antigua granja. Ahora tienen dos almacenes más, ya que se ha quedado pequeña.  
  • «Sin presión»: «Somos un equipo y nos ayudamos entre todos, intentando que la vida sea más fácil. No queremos que los trabajadores sientan presión o enemistad», expresa Chamorro. Los trabajadores tienen un horario de 9 a 17 horas de lunes a viernes, para facilitar la conciliación laboral. A media mañana, toman un té todos juntos en un descanso.  
  • En crecimiento: Este año Tierra Zen facturará 2,5 millones de euros, pese a la crisis de la Covid. Desde sus inicios, esta empresa no ha dejado de crecer.

Desde el almacén de Tortosa se realiza el picking y se preparan los pedidos y las expediciones hacia todo el mundo, especialmente Europa. Rosarios budistas o incluso salvia llegada de California que se usa para purificar la casa se envían desde aquí.

El 92% de los clientes de Tierra Zen son tiendas. «España es un mercado cada vez más pequeño para nosotros. El 70% de nuestras ventas son europeas, aunque hay clientes en todo el mundo», subraya el gerente. 

Chamorro inició el negocio en 1989 al llegar a Tortosa (su mujer es tortosina), con tres fragancias (Pachuli, Sándalo y Jazmín) de Morning Star, una marca de incienso japonés creada en 1965 para venderla en Estados Unidos. 

Chamorro inició el negocio en 1989, vendiendo incienso desde su casa. Ahora sus productos se venden por todo el mundo, especialmente en Europa

«Hay incienso de muchos tipos. Puedes comprarlo a cinco céntimos en la India y luego venderlo aquí por mucho más. Pero nosotros siempre buscamos productos de calidad», dice. «Al principio trabajaba desde mi casa con un ordenador. Jamás pensé que iba a tener un almacén ni todo esto. Luego fue creciendo y te vas animando...». 

En su catálogo se pueden encontrar más de 1.000 referencias de productos

Tanto, que la empresa tiene dos almacenes auxiliares más porque necesitan más espacio que la nave original, una granja que Chamorro restauró y donde se instaló la empresa en el año 2002. Está alejada del centro de la ciudad, rodeada de naturaleza y un ambiente en efecto muy zen, con vistas a Els Ports.

Tierra Zen cuenta con 1.000 referencias de productos, algunos de los cuales no llegan acabados, sino que se terminan de hacer desde Tortosa. Un trocito de Japón desde el corazón del Ebre.
 

Temas

Comentarios

Lea También